31 dic 2012

Sobre la audiencia

Hoy, preparándome para la acostumbrada cena de fin de año, cavilando silenciosamente bajo la ducha, he creído resolver un enigma que me ronda desde que comencé con mi "inefable" labor literaria en la adolescencia.

A la pregunta: ¿por qué escribes? o ¿por qué imprimes palabras de aquí hacia allá, sin saber bien a qué conduce todo esto?, para la dichosa pregunta, decía, he encontrado una respuesta.

A saber: "escribo para ser escuchado. Poco importa en tal sentido, que lo que tenga que decir sea del todo cierto o más bien la entelequia de un loco. En cualquiera de los dos casos, lo importante no es el acto de escribir o de orar en sí. Lo único que tengo en cuenta a la hora de explicarme, es que alguien pueda recibir algo de mí de la manera más precisa en que nuestro interior llega a florecer en total oscuridad. Desde niño he tenido la necesidad de expresar cosas sin ser juzgado en ningún momento por lo que pueda conllevar una confidencia, declaración o delirio. Y lo cierto es que, de un tiempo a esta parte, rara vez lo consigo. 

De ahí la necesidad misma de escribir, de abrir un canal de comunicación necesariamente unilateral en el que ser escuchado de un modo "abierto", no sea la excepción, sino, he ahí el quid, más bien la norma.

Feliz 2013 a todos.
Salud.

 

 

Inercia

¿Y cómo remediar la sangre cíclica?
Dejad arder la luz, dejad
que el animal comprenda su costumbre.

29 dic 2012

Sobre la digestión


No hay mayor placer intelectual que el de simplificar lo complejo. Lo malo de excedernos en esto, es que siempre habrá quien disfrute de la simplicidad en sí, en lugar del delicioso acto de simplificar.


27 dic 2012

Sobre la preocupación casi patológica



Duerme. Cree en ángeles. Haz de tu alma un paisaje. Despídete de los nostálgicos. Olvida los cigarrillos en cualquier parte: ya vendrá otra compañía. Haz del pensamiento hipotético una mística, y convéncete, convéncete de que el futuro puede adoptar cualquier forma. 

También la del deseo que no sacias con tus ansias.












26 dic 2012

Rompiendo el hielo

En estos días tan desagradables, el amor se ha convertido en una mera cuestión de dignidad. Y esta solo consiste en saber quién de los dos lleva la razón, en lugar de, suponiendo que algo así sea posible, ponerse del lado de la misma.

22 dic 2012

Hablando de cosas obvias

Encuentra un infierno en ti,
en ti o sobre la tierra,
y hallarás el poder redentor del arte.


21 dic 2012

Hablando con los pájaros

Furiosa la tristeza. El atardecer, la plaza clausurada y el invierno.

Convéncete: arráncame esta piel, ignora esta traición de perro abandonado. Que la atmósfera del tiempo no encuentre más labor que la inmediata.

Y abramos más los ojos.

Y hallemos otra acción frente a la luz, y aquella ligereza que el amor descalzo presiente en la mañana. Que el aire que habitamos desde siempre, se abra fácilmente en pura cercanía hacia la infancia.








18 dic 2012

Proceso




 ¿Y qué decir en este día
de aquel Carpe diem desgarrado,
llevado sin conciencia hasta el final?

Allí dónde el alcohol
corroe nuestra carne a la intemperie,
y el sexo anula toda voluntad,
nos queda solo el grito
que alerte la inocencia con su juicio,
frenando toda inercia inconsecuente
hacia la luz total.






 

Sobre la castración del espíritu

Ya te advirtió de ello la lectura: envanecerse en la profundidad no es buena cosa para ningún artista. Y acaso en la frivolidad tampoco. Pero puede que, por esta vez, dos errores sí hagan un acierto.

16 dic 2012

Sustancia de los años

Ignoro por completo el tiempo que llevo intentando conciliar vulnerabilidad y carácter. Pero juro que no ha sido poco.

12 dic 2012

Trance


Ya la noche encarcela en su juicio
a este hijo adoptivo del viento.

Ruido blanco en camino,
cruz hendida en silencio:
¿cómo darle sentido perpetuo
al furioso ademán del testigo?

Ya los perros persiguen
con su aullido continuo
la implacable ausencia que habito.

Ten piedad, padre-viento:
no detengas tu errar intranquilo.

 







11 dic 2012

Uso y abuso de la confianza

¿Y qué decir de todos los que se lo tienen tan creído? Es el único amor propio que pueden permitirse los mediocres.

10 dic 2012

Sobre la concepción patética de los defectos

Pero no le estoy hablando a ud. de lo que debería ser, sino de lo que soy. En tal sentido, nunca está de más concienciarse de que uno no siempre decide las causas que lo limitan y lo definen.

8 dic 2012

Últimas apreciaciones

Creo que puedo decir -creo- que mientras el juego no derive en un enfrentamiento a vida o muerte, no tengo ningún problema en dejar ganar a nadie. 
Repito: ningún problema.

2 dic 2012

Juegos de diciembre

Así como el sabio disfruta con saber de su ignorancia, dejadme disfrutar a mí de la melancolía que invita a sonreír ante los embates de la fiebre.


Nada que entender

Por paradójico que resulte, a la esencia última del misterio se llega solo preguntándose el por qué de las cosas.

1 dic 2012

Conjetura sobre los amores cobardes

No es indispensable ser valiente para amar. De hecho, nadie lo es hasta que experimenta el Sentimiento mismo, el cual disuelve pensamiento y acto en una cosa sola, creando una espléndida armonía entre lo interior y lo exterior. No hay que ser valiente. El amor doblegará el miedo tarde o temprano.  

Tanto es así, que los amantes obtienen un placer infinito cada vez que dicha determinación es puesta a prueba.


30 nov 2012

Good friends we lost...

Tanto maravillarse con las drogas, y lo único que consigue el que las consume es olvidar su alma en cualquier retrete sórdido.

28 nov 2012

Espejos


Alguien me devolvió entonces
una fotografía en blanco y negro,
mi adolescencia en primer plano, 

enigmática sonrisa, lentes protectoras.

Fuiste un joven hermoso,

dijo tras enseñármela.
Hermoso como ninguno.

Jamás recordaré, no sé

qué hice con aquella imagen.

13 nov 2012

11 nov 2012

Sobre el humor

Me reiré de mi mismo en la misma medida en que ud. me conceda la libertad de hacerlo por voluntad propia.





Pero también es obvio que la risa debería igualarnos siempre.




A diferencia de usted, señorita, defiendo mi propia forma de ver el mundo. Jamás intentaría, ni por asomo, que la generalidad pensara o actuase de la misma manera.

 



 

6 nov 2012

Irresponsable

La tarde, sin embargo, se abre paso.

A diario cruza ante nosotros, 
que ya solo ignoramos.

Encallados en la luz de marzo,
domamos lentamente la paciencia,
muchas veces excesiva,
del que alumbra su razón en la jornada.

Sabemos que cualquier oficio es raudo.

Dime, pues, qué importancia daremos 
a la necesidad de comportarnos
como auténticos salvajes, 
mestizos implacables
huidos de la inercia del sistema.

Así vendamos nuestros días,
y gastemos lo invertido en algo...

Que el sueño de ser alguien mientras tanto,
al tiempo nos empuje y nos retraiga
hacia el feliz entendimiento
de no haber sido necesarios.

2 nov 2012

Círculos

Prisionero del lenguaje es aquel que tiene una fe ciega en la palabra. El resto se dedica a vivir la vida como buenamente puede.

27 oct 2012

Promesas y actuaciones





Hay, siempre la ha habido, una suerte de perversión en casi todos los que buscan codearse con jóvenes y no tan jóvenes promesas. Poetisas, pintores o solistas de esos que, por talento, porte o ambición, casi se diría que algún día llamarán la atención del obsceno desfile de la fama.

Porque, vamos a ver, cuando un individuo de a pie entra casualmente en contacto con algún desconocido de talento genuino: ¿no sabemos ya cuál será la reacción más común, la embestida predeterminada por la astucia del sistema? ¿No acabaron genios como Hendrix, Jannis Joplin o Dalí, absolutamente degradados por un entorno incapaz de reconocerlos como verdaderos seres humanos, como criaturas portadoras de un tímido corazoncito; incapaces de recobrar ya el son perdido o de afrontar en desigual combate sus reyertas personales?

No resulta complicado desde esa perspectiva, hallar sentido a la vieja dicotomía wildiana, aquella que diferenciaba con ahínco, dentro de una misma personalidad, al hombre y al artista.

Y sí, el hombre podrá ser el que es. Pero, tal vez por eso mismo, debería ser más importante que aquel que acaso obtenga cualquier día el reconocimiento que merece. Ya que, a fin de cuentas, este último andará siempre, si es que logra alcanzar la madurez, preservando una integridad que rara vez se hará reconocible para la mayoría.

Porque lo cierto es que tendemos a considerar al genio una mera figura glamurosa, un intérprete junto al que quisiéramos protagonizar ocurrentes escenas en un salón del XIX; sin tomar conciencia, eso sí, de que sostener una inquebrantable admiración por tal o cual artista, científico, periodista, jugador o arquitecto, conlleva siempre el construir un ideal que jamás tolerará el reconocimiento directo de la particularidad afectiva más esencial de todas.

A saber: la misma que nos induce a vernos reflejados en las debilidades del prójimo. 

Pues, en realidad, nadie quiere descubrir que sus héroes no son tales. Y por eso mismo, siempre habrá quien prefiera ignorar desde su lado los llantos, patinazos y adicciones de los más sobresalientes. Y del otro, quien acabe por adaptar su manera de actuar al papel impuesto por una sociedad cada vez más obsesionada por su aciaga mitomanía.





22 oct 2012

Sobre la personalidad

Para el individuo corriente -y el artista no podrá ser menos-, la expresión de la verdadera personalidad pasará siempre por la confrontación con el aparato crítico que lo rodee. Tanto el saber encajar perfectamente con lo que esperan de uno como el ir radicalmente en contra, supondrá siempre un ejercicio de autoanálisis, de honestidad creativa, de realismo, de evasión o de pura interiorización consciente.

21 oct 2012

Hogar, dulce hogar

Muchas veces, la base del proceso creativo parte de la búsqueda de la pureza. Hasta el poema escrito desde el más oscuro resentimiento o el cuadro ejecutado desde la percepción más perversa, resultarán conmovedores si el autor se ha sentido en discordia con la moralidad más débil.

Para mí, la bebida es intemperie. De ahí que no sea capaz de refugiarme en ella.



 
De tanto radicalizarse, acabó por representar todo lo que odiaba.


Error de base

Todos los artistas son monstruos que no pueden dejar de decir la verdad. A quien posea todavía cierta humanidad en sí, debería conmover este principio. El resto no quiero saber qué pensará al respecto. Su opinión me horrorizaría.



14 oct 2012

Otredad

El individuo solo se completa en los otros. Esto quiere decir que, en el mejor de los casos, la autosuficiencia, bien llevada, casi siempre se resuelve como actitud irónica. En peores circunstancias -y esto también sucede a diario- puede conducir irremisiblemente al suicidio.


***


Ya eres un mediocre tipo duro. ¿Y ahora?



***



Pero qué elegante es la cordura.



***


Cuando sea niño quiero ser mayor.

   
 









8 oct 2012

Rutina cuántica



En mi peor pesadilla, mi voluntad contiene todo lo existente. La realidad, convertida así en manifestación interior, solo puede sorprenderme en la medida en que yo mismo concibo lo desconocido. De ese modo, porque yo pretendo o incluso temo que transcurra así, el planeta entero es la ensoñación de una deidad solitaria y diminuta.

A este cuadro contribuye siempre la rutina, aquel tedio que condiciona la conducta hasta hacerla sutilmente predecible. Dentro de ese marco limitado, las pequeñas “adivinaciones” que se infieren de una determinada tendencia en la forma de actuar de tal o cual persona, refuerzan o rechazan indistintamente la idea de que mi voluntad siempre ha avanzado hacia algún lugar liberador. Paraíso en que los otros son entidades reales, dotados también de voluntad propia.

A ratos soy consciente de que todo lo que aquí describo, es producto de una mente alucinada. A ratos, no. En cualquier caso, el salir de esa rutina, provoca el mismo impacto emocional que generaría en un melómano extremadamente sensible, el hecho de pasar de un día para otro del perfecto minimalismo a un estridentismo dodecafónico.

Demasiadas variables. Demasiadas. Pero resulta que cuando me he enfrentado durante una larga temporada al estímulo de lo imprevisible, me habré sentido descentrado, sí, pero al mismo tiempo me he visto liberado de esa aterradora idea que enunciaba al principio.

Nada como dejarse vapulear por la infinitud para descubrir que, efectivamente, la realidad no es invención nuestra.






5 oct 2012

Sobre un tiempo anestesiado



Ah, pero a nosotros, ¿qué sentido nos queda? Dime. Queríamos, no, necesitábamos desenredar la sombra y el destino apenas sugerido de las cosas. Buscábamos morir de amor o cargar contra molinos gigantescos. Fugarnos a la luna, cantar violentamente, correr de un modo u otro la mayor aventura, la que hiciera de este tiempo la baraja rota del comienzo.  

Héroes, héroes... El valor se pierde bebiendo de las fuentes. Y ahora, en derredor nuestro, el orden fatigoso de los días. ¿Dónde el enemigo? ¿Cuándo la tragedia que recree la belleza del invierno?

Decidme: ¿quién dijo hasta aquí solo, lo demás está hecho? Pues bajo otro firmamento, ninguno de nosotros buscaría lo que crece solo hacia el subsuelo.


1 oct 2012

Perspectiva

Ah, pero el amor se hace siempre más intenso e imposible en la tristeza.

30 sept 2012

Ímpetu

¿Lo notas?
Estás jugando con fuego.

Mañana, cuando ardas,
te obtendrá el poema
negando el rito de la norma,
prendido humildemente a la ceniza.

27 sept 2012

Fugaces


Aferrado a una opinión,
a una estética, al amor impar.

Todo ocurre en total oscuridad.


Tan solo esos detalles 

iluminan el hogar, 
haciendo realidad la estancia.

25 sept 2012

Impresión de oficio



Extraño, sí,
como leerse a uno mismo,
y no reconocer,
no entender ya; pasear
observando solo la expresión
de un barrio antiguo.

Inútil luego suponer quién dijo qué,
cuántas horas en vela
separando lentamente
la experiencia del sentido;
hacia dónde el poema
que jamás contuvo
huellas sin edad,
propensión, camino.

Y cómo comprender sin doblegarnos,
si dijimos lo importante,
dejando así constancia de qué fuimos.

Cómo averiguar observándose a uno mismo
qué importancia otorgábamos,
escribiendo, al vacío en que medirnos.







22 sept 2012

Utopía

Pero el perfecto equilibrio sentimental se basa en la fortaleza de sabernos necesitados y en saber que la fortaleza de los que así mismo necesitamos, nunca nos será negada.

19 sept 2012

Hacia fuera



Fobia a la responsabilidad, al ridículo, al coito. A los pensamientos del otro y a los propios. También a la verdad y a la mentira. Incluso a la locura. Admitámoslo... Envejezco. La sola solución, realizarlo todo, llevarlo a mi terreno. Si acaba de una vez conmigo, acabaremos juntos; yo, mi realidad, el miedo y toda esa maldita falta de delicadeza de los demás para con nuestros demonios.


18 sept 2012

Mestizos

Como escritor y parte implicada, he cedido a menudo a la tentación de defender a todo el que un buen día se atrinchera en la locura, y, desde esa negación de lo común, levanta un asombroso reino sobre el que juzgar o agonizar a capricho en un astuto “todo vale” o “no soy nadie”.

Curiosamente, hoy no me parece lo adecuado.

Nadie elige, o al menos yo me siento incapaz de entenderlo así, la ocasión ni la durabilidad de su demencia. Hay, sí, una invocación previa quizás... Solo que el considerar que toda temporada en el infierno sucederá siempre por voluntad propia, podría suponer también que cualquier concepción heroica o romántica de dicho mal, se tambalease angustiosamente hacia el lado menos acertado en el momento menos oportuno. 

Empezando por el principio, siempre cabe la posibilidad de que la realidad común no resulte de igual índole para todo el mundo. 

En cualquier juicio subjetivo que podamos emitir sobre la misma, siempre habrá un margen de error amplísimo determinado por el carácter del sujeto que se enfrenta a ella y la circunstancia directa que lo exalta o lo reduce a vivir presionado por un malestar constante.

La locura, pues, se presenta entonces como la gran utopía personal. Pero podría suceder que la fatigosa realización de tal empresa, se hiciera en su proceso tan irremediable, que algunos la tentaran hasta el límite de la más oscura soledad; la misma que nos distancia de los demás en lo esencial para relacionarnos. 

La familiaridad del amigo, de la madre, del tendero, del psicólogo o de los demás que la padecen, suele desaparecer temporalmente, quedando en su lugar un telón de máscaras al descubierto.

Nadie sabe cómo tratar al loco y el loco no sabrá tratar correctamente a nadie.

Así, la utopía del que ya no tiene más remedio que vivir en libertad, solo puede manifestarse de dos maneras: percibiéndola como marginación o asumiendo pausadamente la actitud del solitario que ha adquirido conciencia de la realidad que le tocó vivir.

Ni que decir tiene que esa segunda opción, ahora sí, me parece muchísimo más cuerda que aquella con la que empezaba.






16 sept 2012

Autorretrato

Como convivir con la propia obra,
y ver a diario enmudecer
el vivo resplandor de sus colores.

Así la intensidad del sentimiento
dormita, nos elude, se desgrana
en interminables análisis
donde importan más los otros
que cualquier estética en desorden.

15 sept 2012

Método

Hay algo de propia voluntad en la locura, un querer abandonarse frente al sobrecogedor sentir de la tormenta. Quien busca con ahínco regresar, tarde o temprano lo consigue. Aunque sea desgarrando la delicada veladura que lo evade en la belleza.

13 sept 2012

12 sept 2012

Breve análisis penitente



Para eliminar la culpa de raíz, se proponen dos modelos:

-       El primero parte de la consideración de que somos animales. Apropiarse de esta verdad consistirá en habitar la realidad como el predador libre de atacar a su presa y para el que sentirse herido supone solo otra desventura en las lides de la estepa.

-       El segundo nos confiere una bondadosa absolución en la exaltación de nuestra propia debilidad. En tanto que la circunstancias nos superaban en el momento de obrar malintencionadamente, no somos culpables de lo que se nos acusa, sino víctimas. Este clase de juicios siempre estarán llenos de matices ambiguos, y, aunque en mi opinión su exposición resulta infinitamente más válida que la anterior, cabe añadir que dicha resolución posee otro aterrador punto débil, pues bien podría hacernos caer en la consideración de que siempre fuimos dignos de la compasión de nuestros testigos. Incluso cuando el daño a perpetrar, posea una violenta magnitud, podríamos creernos en el derecho de llevarlo a cabo en lícita venganza hacia terceros, y aun así seguir siendo víctimas de algo muchísimo peor. (Ejemplos: conflicto palestino-israelí, pensamiento hitleriano, etc.)

Ante esto solo cabe reivindicar una concepción adulta de la culpa, la cual se basaría en la capacidad de perdonarnos a nosotros mismos, sí; aunque, para ello, no habría más remedio que sufrir temporalmente los efectos de la mala conciencia adquirida.

Este sufrimiento será lo único que nos haga dignos del mencionado perdón ante el juez más atento de todos, aquel que nos observa desde el lado más oscuro del corazón.

 

Correspondencia



En ti encuentra la razón su laberinto. El acto de buscarte entre sus muros, conduce irremediablemente hacia el origen. Así me incitas a velar la realidad cuando pronuncio el nombre de la hermosa criatura. Pues yo soy Asterión, Teseo y el sueño interminable que te anuncia.