Madre, ¿por qué ha sido mi existencia tan terrible?
Dirán las voces de la expiación
que así ha sido porque yo quería que así fuera.
Dirán las voces de la expiación
que así ha sido porque yo quería que así fuera.
Ese argumento es la única salida razonable
— veraz respuesta exculpatoria —
a nuestro angustioso y absurdo laberinto.