18 ago. 2019

De mundo



Torcidas, las formas retorcidas.
La brisa, negra. El viento, ciego.
Pasar de un mal a otro más grave. 
¿Por qué no asciendes, sol de la mañana? 
¿Por qué se tuerce el camino 
que el pensamiento no encuentra?
Dice mi ceguera que eso era la calle,
que la calle era el mundo y que el mundo
era esto: un problema tras otro,
el ocio del esclavo, amor a la miseria.


Imagen: acrílico sobre papel a2

7 ago. 2019

La ignorancia y el juego




La palabra era sueño.

Decir algo para deshacerse
del tiempo inamovible, del espacio
que tiembla sobre los párpados negros.

Y así dijimos para soñar, porque la verdad
no era melodía ni mácula. Soñábamos
para que aún quedara qué decir.

Pero hubo un lado en sombras:
la mentira que dijimos para no saber
qué era todo esto.

La mentira y el sueño y la ficción como espejo.

Ahora la palabra era sueño y el sueño es
el poema que amenaza
con enmudecer en la noche indócil,
cuando despertemos y las únicas palabras
que alcancemos a decir
sean ciertas, tan ciertas como el silencio.

31 jul. 2019

Límites


Para ser yo
tuve que cerrar las puertas
de todas las estancias vacías de la casa.
Retrasar también cualquier huída.
Y quedarme a solas con todos los fantasmas.

Ahora sé
demasiado bien quien soy.

No hay niebla ni sombras,
y a la luz le pido a gritos una tregua.

21 jul. 2019

Danza para el retrógrado




Deberíamos danzar hasta tropezar
con la verdad más dolorosa.

Danzar a solas con la noche,
incendiando el hormigón a cada paso.

Tanta soledad que asfixia,
que hace pensar en Dios y sus monsergas.

Tanta soledad que llega siempre más lejos,
pues la danza salvaje del delirio la acorrala,
la lleva hasta donde nada existe,
hasta donde solo puede existir el alma
que solo alcanza a ignorarse a sí misma.

¡Que dancen! Que dancen alma y soledad,
así sea la música un estruendo de relojes
o un patético grito de agonía.

10 jul. 2019

Revisión del juego



Fue difícil. Y de esa dificultad surgió
un orgullo extraño.

Hubo quien me prestó
un hombro, una oración, sus manos.

Pero fue en vano: no quise agradecer nada.

Mi carga se hacía como la terca piedra.
Como la terca piedra se hacía mi cansancio.

Quise deciros algo.
Daros también un hombro,
una oración, mis manos.

Pero fue inútil. Mi orgullo era una fuerza extraña,
aún más oscura que la debilidad del llanto.


Imagen: "los tres pies del gato", acrílico sobre papel a2

30 jun. 2019

Conclusión sobre un carácter




Si por tener un poco de cabeza
o un poco de corazón,
llegaste a odiar el mundo que te rodeaba,
no será desapercibida por ti la poesía.

Fango es ya cuanto que te rodea,
celebración de la mediocridad,
mezquino pensamiento que solo salva
a cada uno de su propia humanidad,
de una humanidad que no puede,
por su egoísmo, valerse por sí misma
más que odiándose a sí misma.

Del fango vienen los poetas,
y al fango van cuando han dicho lo debido.

Vuelve entonces, cuando hayas oído
ya lo suficiente, al poema que creíste tuyo,
y deja a esa humanidad intranquila
gritar en vano su delirio.

Vuelve, calla y en silencio queda.
Que solo en silencio olvidamos de nosotros
las palabras que el silencio nunca tuvo.

16 jun. 2019

Ceguera




Desde aquí no puedo ver lo salvaje.
Aunque me haya arrojado contra el cielo.
Aunque haya visto el ruido negro.
Aquí hay pájaros, hay luna,
lobos y desierto.
Pero no puedo verlos: soy uno más,
otro habitante salvaje en lo salvaje,
otra grieta que divide la cosecha
y el más profundo invierno.


Imagen: acrílico sobre papel a2

11 jun. 2019

Después de las grandes preguntas




Al igual soy ese,
el que habla educadamente
para escupir un poco más tarde
con violencia a las aceras.
El que se emborracha en silencio
para darse cuenta en secreto
de que no puede ser menos.

La contradicción, el absurdo,
la mundana intrascendencia:
al igual soy eso.

O el combate perdido contra el sueño.


Imagen: "los espectadores", acrílico sobre papel a2

27 may. 2019

Concordar las palabras con la vida




Nunca he obrado con sabiduría.
Nunca. He acechado la vida desde el absurdo,
he mentido por compasión y por rabia.
He prendido el fuego sin ser fuego ni mundo.
Pero obrar con sabiduría, nunca.
Mi único conocimiento son las palabras,
y estas vienen de atrás, de un lejano
proseguir conmigo mismo entre los hechos.
Con las palabras, a través de ellas,
dí sentido a aquello que acaso habría
de suceder de nuevo.
Pero nunca vuelven los hechos
a ser hechos, y así digo,
y así escribo sobre lo que nunca fue,
para que siga siendo ruido y eco
de algo que no puede ser dicho ni escrito.


Imagen: acrílico sobre papel a2

12 may. 2019

Vencedores



Cuando la desconfianza se convierta
en síntoma de bondad,
pasarás ante ellos
como si no hubieras visto nada.
Y sabrás que la palabra es nada.
Nada, la verdad. Desconfía entonces.
Ya todo está hecho
a la frívola medida de los cómplices,
perverso es el amigo y solitario queda
el corazón que ha resistido
el cobarde juego de la vida.

Sonríe, pues, en soledad
a los espejos que aún guardan tu locura.
Pues locura es la bondad
en este tiempo, hecho a medida
de los cuerdos que aún confían entre ellos.


Imagen: acrílico sobre papel a2

5 may. 2019

Adulta, gris y desolada



Ternura de las cosas rotas,
adulta y desolada.
¿Quién no ha perdido la niñez del todo?
¿Quién no ha evocado esa mortal ternura
bajo la ausencia del infeliz estío?
Esa ternura de las cosas rotas,
adulta, gris y desolada,
a su lugar nos lleva,
nos lleva a donde fuimos niños
con la verdad a cuestas.

Y en su lugar nos muestra
a un adulto que nunca supo nada.

26 abr. 2019

Resaca




Un Sol urbano,
gris como el cabello de los muertos,
me obliga a seguir contemplando.

He tenido ese Sol en mi silencio,
como pájaro que devora el cielo negro.

Y he seguido contemplando, y la ciudad ignora
cuántos pensamientos han caído de su mano.

Mirad también vosotros:
esta nada es el mundo,
hemos sido demasiado audaces
contra algo que no ha sido
calculado para herirnos.


Imagen: acrílico sobre papel a2