Desde tu verdad,
es perfectamente comprensible
que estés furioso conmigo.
Desde mi verdad,
es perfectamente comprensible
que esté furioso contigo.
¿Quién cede por espléndida debilidad?
¿Quién vence para no vencer?
¿Quién miente para no mostrar?
¿Quién arroja sobre quién la violenta piedra
que proclame que ya todo tiene
un escéptico sentido,
tan absurdo como tu verdad y mi verdad?