Años han pasado
desde que la nada a la que confiamos este mundo,
comenzó a engullir, ávida desolación de sombras,
esa sombra a la que llamamos alma.
¿Recordaréis alguna vez, vosotros,
habitantes de un futuro corrompido
Larga ha de ser nuestra estancia en el infierno,
la de todos los que hemos renegado
del alma y del dolor
por el ansia de vencer a cualquier precio,
la sabiduría de no ignorar el grito
que debimos proferir nosotros?
Larga ha de ser nuestra estancia en el infierno,
la de todos los que hemos renegado
del alma y del dolor
y de la conciencia más inútilmente necesaria.