2 ene 2026

El triunfo del mal

Como si la realidad aún tuviera un sentido 
y una épica 
y un principio y un fin...

Hemos desterrado al buen Dios de nuestras mentes, 
y solitario es el páramo por el que descendemos.

Pero como si la realidad aún tuviera un sentido  
y una épica
y un principio y un fin,
hemos amontonado un millar de pensamientos
en torno a lo que desearíamos ser.

Allí nos hundiremos como atormentadas sombras 
que jamás negaron estos tiempos despreciables.