31 ago 2015

Demorarse





Llegamos al lugar,
ocupamos asiento,
observamos el cielo,
los árboles,
las antiguas mesas de cafetería...

Conversamos,
el diálogo es
la mejor excusa para demorarse.

Se diría de esto
que evitamos jugarnos la partida,
que la mano que esperamos
no es la nuestra.
Que nos entretenemos,
sólo eso: el diálogo es
nuestra mejor pérdida de tiempo.

Sucede así
hasta que envejecemos,
hasta que el tono de voz
se curva
y la verdad aflora
dulcemente.

Así hablan los ancianos,
despidiéndose
para recobrar lo malgastado.




Imagen: "Pelo violeta" 
Pasteles al óleo, din a4

16 ago 2015

Puzzle

Acabo de leer 
un poema metafórico
que dice mucho de nosotros.
No, jamás escribiré
algo tan real,
tan hermoso,
tan pequeño.


Me arrastró dentro, 
donde la corriente
huye y nos devuelve
al origen del verbo.


Hace años, lo sé,
años de aquello...


Coincidimos luego
en aquella fiesta benéfica.

No mediamos palabra,
pero al igual que yo
viste un resplandor salvaje
rodear mi cuerpo.


Tiene gracia, ¿sabes?
Veía auras cuando caí enfermo.


Y aquel resplandor,
en la fiesta algunos
también pudieron verlo.


Tengo la impresión
de que sólo tú sabes
de qué va todo esto.


Hace años que no nos vemos.
Años de silencio, sobriedad y respeto.

Motivos y motivaciones





Las razones esenciales que mueven a aquel o al otro iniciado a transitar la senda de la pintura, pueden definir las constantes de toda una trayectoria artística posterior.

Por poner un ejemplo, nunca será lo mismo pintar con la intención de ser un gran artista o el artista por excelencia; que pintar movido por una implicación casi espiritual, por una búsqueda íntima del alma de las cosas y los seres.

Ambos puntos de partida, bien diferenciados, conducirán posiblemente al terreno de lo comercial en caso de buscar el virtuosismo por el virtuosismo; mientras que la vía de lo poético podría desembocar, en caso de sublimarse correctamente, en la redacción de una pequeña página en la historia.

Lo irónico de todo esto pasa por nuestro deseo de encaminarnos como artistas en una dirección o en otra, que nunca dependerá del todo de nosotros mismos, pues la pulsión inicial de tal deseo partirá siempre de alguna carencia.

Así, el mérito final de lo uno o de lo otro, será siempre relativo a una identidad modelada por el entorno, en conflicto o no con su propio medio.



Imagen: "Ojos grises"
Pasteles al óleo, din a4

11 ago 2015

La calma

No contará la belleza física para la mujer que siempre ha sido hermosa, ni el dinero para el hombre largamente acaudalado. Los héroes consideran aún más importante ser uno más en el coro, que destacar a todas horas ante los vencidos.

El verdadero valor de las cosas reside en la importancia que pierden al poseerlas, no en su ostentación, ni en su imposible disfrute perenne.

2 ago 2015

¿Conócete a ti mismo?



El valor, el error, 
la inconsciencia y el peligro 
aparecieron sólo en derredor de aquellos 
que ignoraban las presuntas 
consecuencias de sus actos. 

En derredor de aquellos 
que no sabían 
sino ignorarse a sí mismos.