en que vosotros me apuñalabais,
yo os he apuñalado a vosotros.
Sigo sin entender
qué trama sobrenatural es esta,
pero por el alma sé — siempre lo supe —
que algo apestaba a podrido en nuestro pacto.
En mi lugar pesisto,
y ahora sé perfectamente
que rara vez se puede confiar en uno mismo,
y confiar al mismo tiempo en los que te rodean.