Escribir desde la noción
de que nada es fácil,
escribir terminalmente,
humildemente, odiosamente.
No tener nada que hacer,
sino pararse a escuchar
cada pensamiento elaborado
a partir de una lógica hiriente.
Ansiar algo que palidece,
que temblaba en uno mismo,
que fracasaba en su alegría.
Desechar todo ideal de belleza,
toda armonía establecida, dejar
solo un verso roído por el viento.
Escuchar la verdad de otros
sin olvidar el propio prisma.
Difícil. Así, la realidad.
Lo fácil es ficción o suerte.
6 jun 2018
2 jun 2018
Subjetivo
Esa eterna sensación
de estar actuando, sin saberlo,
como un imbécil,
de haber sido falso siempre,
falso por no saber el nombre
de cada cosa oculta, invisible,
imaginaria acaso,
imaginaria por imprecisa.
La raíz común, la permanencia,
el espacio en que lo sobreentendido
no causara confusión ni pavor,
escapó a mi entendimiento.
No he sabido estarme quieto,
la quietud era angustia.
La gente que conocí, cambiaba,
huía de la calma y de la sinceridad,
mientras yo huía de ellos y de mí.
De mí, que acabé siendo como ellos,
he huído hasta asombrarme de mi rostro,
de mi débil pensamiento,
de mi inquietante rareza única.
de estar actuando, sin saberlo,
como un imbécil,
de haber sido falso siempre,
falso por no saber el nombre
de cada cosa oculta, invisible,
imaginaria acaso,
imaginaria por imprecisa.
La raíz común, la permanencia,
el espacio en que lo sobreentendido
no causara confusión ni pavor,
escapó a mi entendimiento.
No he sabido estarme quieto,
la quietud era angustia.
La gente que conocí, cambiaba,
huía de la calma y de la sinceridad,
mientras yo huía de ellos y de mí.
De mí, que acabé siendo como ellos,
he huído hasta asombrarme de mi rostro,
de mi débil pensamiento,
de mi inquietante rareza única.
24 may 2018
Tomas falsas
Decir la verdad como quien dice
la última palabra, decir: no he sido
nunca lo que ves, soy torpe y lento,
tan cargante como una maleta de chatarra.
Soy el insomnio, la agonía
del complejo martirio
que me propongo a mí mismo.
Silencio. Ligeros, debemos ser
frívolos como la música, ágiles
como el felino que vive en las aceras.
La verdad es el foso que otros cavan
para saberse dignos de su propia sepultura.
Imagen: acrílico, a2
16 may 2018
Tiempos de soledad
También es interesante cierta poesía
cuando el amor cae en el olvido.
Observar entre las sílabas
una oscura serpiente, un crucifijo.
Leer palabras que la noche sacraliza
para un ritual de fiebre.
Eso o la inocencia cercada por el rojo,
delirando como un grillo hasta la muerte.
Imagen: acrílico, a2
8 may 2018
En respuesta a un viejo dilema
Habla sólo por ti.
Algunos a veces no somos nosotros.
Nos arde un espejo al fondo del sueño
y dormimos a medias
donde vagan extraños recuerdos.
No todos somos quien somos,
ni somos siempre nosotros.
La culpa a menudo se enreda
en los calles que cierra
un olvido mayúsculo,
y la locura de no haber sido niño,
acecha al final de algún credo
que los sabios ignoran.
Huímos. Algunos huímos de algo
que debería abrazarnos,
de algo que fuimos y que aún se prolonga
en la sombra nocturna de un árbol en llamas.
Imagen: el funambulista, acrílico, din a2
1 may 2018
Responsabilidades
Tómame en serio. Soy la vida.
Todo en mi arde para tu vacío.
El vacío, sí. ¿Qué es sin ti?
Tú que creaste la realidad
para que rompiera tus cargas,
tómame en serio, incluso
cuando el peso de tu alma
doble hacia el aire cada una de tus vértebras.
Allí, en lo más hondo,
el oscuro tesoro aguarda,
y las aguas más salvajes
corren bajo las nieblas del espíritu.
Piensa en la muerte de cuando en cuando,
en lo terrible de su futilidad,
y siente así el paso del tiempo,
y tómame de esa manera en serio.
Tan en serio como el dolor debe ser tomado.
Tan en serio como lo que piensen
los demás sobre ti, pues es lo único
que de ti quedará sobre la tierra.
Imagen: el último árbol, acrílico, a2
17 abr 2018
Continuidad del poema
Todos esos grandes poemas,
los que hablan de la soledad,
del dolor, del amor o de la muerte,
podría haberlos escrito
cualquiera de nosotros.
Escuchamos al mirar lo escrito,
escuchamos algo que dice conocernos
a todos, que a todos nos conoce
tal y como nos desconocemos
en la dureza, en la espléndida
dureza del silencio.
Desde ahí, alguien da, dió y dará
un paso al frente, y escribe. Escribe.
Como si le fuera la vida en ello.
Como si le fuera la vida en decir
algo que todos saben o que creían saber
hasta que leyeron esa cosa inútil,
el gran poema, espejo
quebrado en la hora de reconocernos.
Imagen: acrílico, a2
13 abr 2018
Un recuerdo
Opuse resistencia. Mucha resistencia.
No quería embrutecerme, odiarme
de un espejo a otro, no quería
echarme a perder
bajo la atenta mirada de mi madre.
La noche, la noche...
Todo guarda relación en ella.
Hemos sido en ella carne que festeja
su propio patetismo, y qué decir
del espíritu cuando por fin alborea,
cuando todo es ya lo que parece.
Lo he dicho. No quería embrutecerme.
Llenarme de sangre como el cuenco
que debemos vaciar sobre la hierba.
Para comprender el mundo
había que trazar la oscuridad del hombre,
por eso no pudimos ser amables y perfectos.
Los altos crucifijos se oxidaban en nosotros,
se cansaban de nosotros las viejas cantinelas.
Tanta lid ha ensanchado mi rostro,
vulgarizado mis huesos, ensuciado mi camisa.
No quería embrutecerme, odiarme
por vivir hacia la tierra. Lo he dicho.
Lo demás, el duro veredicto y su condena,
es vuestro, tan solo vuestro y de los dioses.
Imagen: acrílico, a2
9 abr 2018
Ávido
Más noche, más luna, más verdad,
más música, más ruido, más espejos.
Más tiempo, más culpa, más silencio.
Impuros como la ceniza, como el sexo turbio.
Ante el espejo, impuros, más humanos.
Hablándole al fuego y al horror del mar.
Más palabras, más vísceras, más secretos.
Muy hondo debe ser el juego,
debe merecer la pena tantísimo silencio.
Que todo lo ya visto sea un poco más.
Imagen: "Vértigo", acrílico, din a2
1 abr 2018
La realidad y el juego
No pregunto ya
si hay un lado oscuro,
una sombra en sombras
dentro del oculto corazón.
Pregunto ahora
si hay un corazón que cierra
sus enigmas en las tardes de borrasca,
¿hay un corazón inerme que combate
con su dura luz nuestros insomnios?
Yo tuve un corazón de piedra.
Lloraba solo, de noche, cuando nadie
vigilaba su aspereza.
En algún momento huyó hacia el [mediodía.
Y lo seguí, pero el Sol
se alimenta de esa clase de despojos.
16 mar 2018
Finalidad del diálogo
Era la mentira libre de hablar,
de hablar más y de seguir hablando.
Era la sinceridad esclava de su propio verbo.
Pesaba un gran silencio sobre ella.
Pesaba cada cosa por decir,
cada nudo deshecho, cada frase
arrojada hacia la claridad del eco.
Callaba la sinceridad a veces,
callaba porque nada escuchan
los que usan la mentira como ruido blanco,
como fe en la nada y el deseo.
1 mar 2018
Ser o no estar
¿Dónde apoyaremos luego esta pobre vanidad? Dónde... Si nada sabemos de cómo nos ve el resto. Actúamos sólo para nosotros, pero toda función necesita un público. Y nadie, nadie — nadie — puede vernos realmente. Así llegamos al espejo y a veces vemos lo que queremos ver. Felicidad, carisma, juventud, belleza. Pero ni siquiera sabemos la expresión exacta que ofrecemos durante cada instante de la larga obra. Una especie de mueca corrompida surge a veces en los otros, pero... ¿en mí, en nosotros? ¿Era eso la máscara, lo que había tras la máscara o tan sólo un gesto fallido, una expresión tan confusa como todo lo que llena el tiempo? Me siento tan responsable de mi rostro como del vuestro. Y esa carga, creedme, en realidad es tan trivial como todo lo que no comprendo.
Imagen: "el héroe absurdo", acrílico, din a2
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









