29 dic 2011

Frivolidad vs. Conciencia

Los inconscientes son los únicos que se divierten. El problema es que ninguno sabe qué significa pasarlo bien. Su disfrute no encierra más sentido que el de la sonrisa por la sonrisa o el pecado por el pecado. Y en verdad puede que sean ellos los que siguen una actitud ejemplar. Tal vez lo mejor sea sonreír por sonreír o pecar por el puro placer de ser uno más en el interminable desfile de la noche.

Solidaridad

Hice lo que cualquier persona inteligente haría. Reconocí ante el juez de mi corazón que no había entendido absolutamente nada, y a continuación me limite a dar gravemente la razón a todo el que se cruzaba en mi camino.

28 dic 2011

Identidad secreta

No me creo ya
al hombre que en la tarde se aventura
a registrar librerías, tampoco
al soñador corriente que aún ignora
el precio de la libertad más simple.

No me creo al que te escribe
avergonzado de sí mismo,
ni al carismático suicida:
no soy héroe del deber,
ni violento heraldo del destino.

Suelo descartar a todos los que he sido,
pero sospechosamente creo
en aquel que tanto desconozco:
arriesgaría mi alegría por el mismo
que aún hilvana su enigmático desnudo
frente al juicio de los otros.

27 dic 2011

Carpe diem



Empecemos de nuevo.

Supongamos esta vez
que una pérdida reciente
nublaría el juicio de cualquiera.

Y apartemos los lugares comunes,
omitamos las visiones románticas,
obviemos el alcohol y la intuición delirante,
la enfermedad incurable,
la espiritualidad
y el segundo café de la mañana.

Dejemos solo,
rozando delicadamente las ventanas,
el frío inconveniente de la tarde.

Y también a la gran desconocida
presente entre nosotros...
Cualquiera en mi situación
hubiera asumido gravemente
la necesidad de comprenderlo todo.

Me pasa cada vez que llega.
Mis entrañas dicen: vive.
Y yo intento ser cualquiera,
aunque mi cabeza ruede velozmente
junto a un fuego que no quema.



26 dic 2011

How many roads...

Si no podemos ser amigos, al menos concedámonos la oportunidad de derribar los viejos muros que dividen el mundo sin nuestro consentimiento. Recuérdame por ello tus normas cada día, dime al fin que debe hacer un hombre para ser tenido en cuenta por el resto. Házmelo notar siempre que puedas, sobre todo cuando parezca tan perdido como el perro que en la multitud pretende hallar un dueño. Como diría aquel loco invencible, el Cortázar de Rayuela: que cada cosa cruel seas tú que vuelves.

Oblígame a negar así la inútil jerarquía de los héroes. 

Y entiende que aprendí a volar como cualquiera aprendería: lanzándome al vacío desde mi ceguera. Aún puedo decir a qué altura el veneno nos transforma en felices pájaros de piedra.



Otra suposición sobre la madurez

Nunca tuve el cometido de trazar un rumbo para nadie. Así aprendí a vagar a solas para no perderme en mí mismo. Y, aunque jamás pisó mi juventud dos veces la misma calle, dime: ¿sería este cansancio el mismo? ¿La misma negación pese a estar contigo?



24 dic 2011

Dejándolo marchar

Desde que quise amar,
mis letras son el gris juguete
que rompe sus costuras en invierno.

Y a qué aferrar con tanta fuerza
lo que no debería suponer
ningún esfuerzo.

Amor es la evidencia desapercibida,
sentido ciego de todo lo que vemos.








22 dic 2011

Equilibrio

Sabes que estás empezando a poner los pies en la tierra cuando te percatas de que tu modelo sentimental hasta ahora, había sido el del esplendor alcohólico de tus noches a ciegas. Solo entonces te das cuenta de que no le debes mucho más amor a los que te rodean. Solo el mismo que ellos te profesan.

Una temporada al desnudo




Si ahora mismo alguien me pidiera que defendiera con honestidad este tiempo casi ido que es el 2011, creo que la única respuesta que se me ocurriría, sería la de pedirle a ese alguien que se dejara a estas alturas de encargos imposibles, que para eso ya están los buenos deseos que uno se propone cuando comienza a echar las cuentas del día de nochevieja. Aun así, tratando al fin de hacer justicia a todo lo sucedido, y también por hacer un poco más feliz la gracia, diría que el 2011 ha sido simplemente una intentona. Lo digo porque sí, porque desesperadamente he intentado estar más cuerdo, amar mejor a quien mejor me amaba, superar todas mis trabas, ser tan feliz como merezco y yo qué sé qué más... Y aunque casi juraría que mi situación ha cambiado notablemente con respecto a la de principios del año casi pasado, asumo que nada de lo conseguido ha sido mérito mío. Posiblemente porque, para empezar, los problemas que han surgido, no los afronté conscientemente para dignificarme. Simplemente se me impusieron sin preaviso. Y haciendo honor a la verdad, no creo que haya resuelto correctamente ninguno de los retos que se me presentaban con tanta urgencia, al menos, no de manera inteligente, ni pausada, ni efectiva. Lo cual me hace suponer que es muy probable que aún no haya superado ninguno de esos “grandes desafíos” que vienen planteándose ante mí desde hace ya unos años, y que tanto se han agudizado en esta inoportuna temporada de caídas y desvelos.

Digamos que un servidor ya solo se limita a seguir andando hacia delante. Y aunque no debería decirlo, lo cierto es que ya empieza a suscitar en mí una desconcertante envidia el tipo de gente al que le viene todo rodado, aquellos y aquellas que nunca se rebajan para conseguir lo deseado, los mismos que tanto aconsejan sobre la mejor manera de preservar la poca dignidad que a los demás nos queda como simples ciudadanos de segunda.

Para todos ellos continúo sopesando este desnudo tan mal pensado.

Feliz 2012.





21 dic 2011

Grow up

En verdad es fácil abandonar el corazón en cualquier parte. Muy fácil. Lo difícil es conservarlo siempre en el mismo sitio, latiendo felizmente en carne viva.

20 dic 2011

Simbiosis

El ingenuo necesita de la sinceridad en la misma medida en que el mentiroso precisa en sus arranques de la firmeza del escepticismo. Solo así puede haber un poco de equilibrio, de comprensión o de paz. Aunque sea casi siempre fingida.

18 dic 2011

Amargo


Todas las enseñanzas de amor son lecciones sobre la soledad misma. Así el misterio se resuelve siempre de igual modo: al final, nadie sabe qué es amar. Pues el único afecto duradero es aquel que la muerte congela para siempre en su cenit.