Cuánto más hiriente lo real, más crecen los jardines.
Cuanto más inmensos los jardines,
más hiriente lo real.
De tal círculo vicioso deberá surgir la magia.
Una magia decadente, insoportable,
destinada por igual a asombrar y a atormentar
la feroz inquietud de nuestras mentes.
De tal círculo vicioso deberá surgir la magia.
Una magia decadente, insoportable,
destinada por igual a asombrar y a atormentar
la feroz inquietud de nuestras mentes.