
La mente es un animal extraño,
un animal turbulento
que necesita gritar constantemente.
No quiero ver más,
pero continúo mirando.
Y comienzo a caer en la sustancia,
y consigo presenciar con la consciencia
la oscura realidad de nuestros días
Presiento mi futura muerte
como solo los precoces inocentes
presienten el horror de la tragedia.