Mejor dejar atrás
este absurdo soliloquio en negro
que abriría más tumbas entre nosotros,
mejor comprar flores de domingo,
en lugar de cadenas para el olvido;
prefiero leer libros que me desnuden,
antes que recordarte que la poesía,
pese al amor y a las nubes,
está cargada de silencios sin lluvia.
Porque mañana
la única solución posible
será estrecharte otra vez entre mis brazos,
estrecharte siempre,
hasta que tu sombra me deshaga el alma
en blandos pensamientos de ternura.
Porque es tiempo de pedir más, amor.
Es tiempo de acercarse al horizonte
con una mano vacía de temores,
y otra llena de terribles distancias.
Tiempo de tornar el tiempo en nada,
de escribir la vida con más vida,
de insistir con palabras que resuenen
en lo más profundo de cualquier drama.
29 sept 2008
27 sept 2008
De algún modo me sustentas.
Me niegas ya la muerte,
y así entiendo que la vida
es el forcejeo alegre
de un niño que juega a conmoverte.
Pero de algún modo me descubres,
y el amor continúa pese al juego.
Pese al juego
ya me niegas la inocencia,
y así entiendo que la muerte
es la lucha del que pierde,
es el juego del que asume
que en la vida no hay más reglas.
De algún modo me sustentas.
De algún modo me doblegas.
De algún modo.
El amor es ciencia de espejismos.
De algún modo es más de lo que ofrece.
Me niegas ya la muerte,
y así entiendo que la vida
es el forcejeo alegre
de un niño que juega a conmoverte.
Pero de algún modo me descubres,
y el amor continúa pese al juego.
Pese al juego
ya me niegas la inocencia,
y así entiendo que la muerte
es la lucha del que pierde,
es el juego del que asume
que en la vida no hay más reglas.
De algún modo me sustentas.
De algún modo me doblegas.
De algún modo.
El amor es ciencia de espejismos.
De algún modo es más de lo que ofrece.
24 sept 2008
Desde tus ojos es más cierto
el modo en que la noche nos transforma.
Desde tus ojos parecemos muchos,
y somos la suma de dos rostros.
Amor, todavía sabes contemplar
las ilusiones que pasaron,
el sentido cambiante del deseo
o ese ángulo que tan sólo observa
la mirada perdida del viajero
o los ojos nocturnos de algún gato.
Aunque por amor cambiemos,
desde la luna oscura de tus ojos
se adivinan nuestras huellas:
la nada inexistente de los años,
la mentira de lo que pudo ser
o el futuro que jamás soñamos.
Pero es más cierto que soy otro
cuando tus ojos dudan de mí,
porque morimos
al no hallar el modo de ser más,
ni de ser sólo
el terrible afán de luz
que podría revelarnos.
Y he aquí la noche, amor.
He aquí el tiempo que ha pasado
sin saber que éramos nosotros,
los que juntos recorrían
el oscuro cielo del asombro.
el modo en que la noche nos transforma.
Desde tus ojos parecemos muchos,
y somos la suma de dos rostros.
Amor, todavía sabes contemplar
las ilusiones que pasaron,
el sentido cambiante del deseo
o ese ángulo que tan sólo observa
la mirada perdida del viajero
o los ojos nocturnos de algún gato.
Aunque por amor cambiemos,
desde la luna oscura de tus ojos
se adivinan nuestras huellas:
la nada inexistente de los años,
la mentira de lo que pudo ser
o el futuro que jamás soñamos.
Pero es más cierto que soy otro
cuando tus ojos dudan de mí,
porque morimos
al no hallar el modo de ser más,
ni de ser sólo
el terrible afán de luz
que podría revelarnos.
Y he aquí la noche, amor.
He aquí el tiempo que ha pasado
sin saber que éramos nosotros,
los que juntos recorrían
el oscuro cielo del asombro.
22 sept 2008
Sabes que no hay verdad que nos refleje.
Lo sabes, amor.
Sabes bien que una sonrisa
sólo vale la luz total del mediodía,
que un abrazo
sólo oculta la miseria
de una compañía innecesaria.
Cuando se niega la emoción, muere.
En su lugar crecen constelaciones,
lluvias melancólicas, versos.
La soledad puede parecer luego
una realidad invertida por el sueño,
puede parecer la soledad
esa situación
que algunos tratan de remediar
escapando de sí mismos.
Así todo se llena de multitud.
Lo sabes, amor.
Sabes bien que una sonrisa
sólo vale la luz total del mediodía,
que un abrazo
sólo oculta la miseria
de una compañía innecesaria.
Cuando se niega la emoción, muere.
En su lugar crecen constelaciones,
lluvias melancólicas, versos.
La soledad puede parecer luego
una realidad invertida por el sueño,
puede parecer la soledad
esa situación
que algunos tratan de remediar
escapando de sí mismos.
Así todo se llena de multitud.
Porque cuando la emoción muere,
es imposible escapar de esos silencios
que crecen escaleras abajo,
tras los peldaños que descienden,
que determinan nuestro frío pensamiento.
es imposible escapar de esos silencios
que crecen escaleras abajo,
tras los peldaños que descienden,
que determinan nuestro frío pensamiento.
20 sept 2008
No habrá nunca distancia entre nosotros
que haga ciertas las constantes despedidas.
Nosotros, los amantes solitarios
que hablamos desde el frío de otro tiempo,
no conocemos aún
la noche en que sentir seguridad
junto al cuerpo que hemos liberado.
Aunque lleguen con el frío las palabras
débilmente interpuestas
entre el amor y el olvido.
Aunque haya sido invierno,
el poema sigue su curso irremediable
para que en algo amemos ese sueño
que nace cuando lo que sentimos
domina cada gesto.
Contempla mi corazón a solas,
y dime si no ha presenciado tu ausencia
en lo más íntimo de la oscuridad,
tras la niebla perversa del vacío,
sobre los ojos mudos que aquel extraño
fijó hace tiempo en mi cordura.
Dime si mi corazón no ha sentido
la misma rabia que me invita
a conocer tu soledad inmensa.
que haga ciertas las constantes despedidas.
Nosotros, los amantes solitarios
que hablamos desde el frío de otro tiempo,
no conocemos aún
la noche en que sentir seguridad
junto al cuerpo que hemos liberado.
Aunque lleguen con el frío las palabras
débilmente interpuestas
entre el amor y el olvido.
Aunque haya sido invierno,
el poema sigue su curso irremediable
para que en algo amemos ese sueño
que nace cuando lo que sentimos
domina cada gesto.
Contempla mi corazón a solas,
y dime si no ha presenciado tu ausencia
en lo más íntimo de la oscuridad,
tras la niebla perversa del vacío,
sobre los ojos mudos que aquel extraño
fijó hace tiempo en mi cordura.
Dime si mi corazón no ha sentido
la misma rabia que me invita
a conocer tu soledad inmensa.
16 sept 2008
Lo importante no es la verdad.
Lo importante es defender
honestamente
un sueño que ha costado el paraíso.
Un sueño que fue todo,
del que pronto no quedará nada,
salvo una verdad sentida,
escrita en el mal libro de la decepción.
Lo importante no es mentir.
Lo importante es salvar
el fuego que le arrebatamos a la vida.
Y soñar. Medir el horizonte
con la tierna escala de tus manos:
que nadie se atreva a negar
que a veces tú creíste en lo imposible.
Pero, recuerda,
lo importante no es tan sólo amar.
Lo importante es palpar la realidad
en lo más dudoso de la madrugada,
regresar viva del olvido,
soñar una verdad
que bien podría ser la vida.
Lo importante es necesitar a alguien
que necesite ser alguien contigo.
Lo importante -ya lo sabes, amor-
es vencernos a nosotros mismos,
hacer que nuestro juicio dé de sí
ese tiempo en el que entremezclar,
aunque tan sólo sea por momentos,
lo más importante de nuestras vidas.
Instantes presurosos que serán
recuerdos totalmente necesarios,
luces claras en la oscuridad.
Lo importante es defender
honestamente
un sueño que ha costado el paraíso.
Un sueño que fue todo,
del que pronto no quedará nada,
salvo una verdad sentida,
escrita en el mal libro de la decepción.
Lo importante no es mentir.
Lo importante es salvar
el fuego que le arrebatamos a la vida.
Y soñar. Medir el horizonte
con la tierna escala de tus manos:
que nadie se atreva a negar
que a veces tú creíste en lo imposible.
Pero, recuerda,
lo importante no es tan sólo amar.
Lo importante es palpar la realidad
en lo más dudoso de la madrugada,
regresar viva del olvido,
soñar una verdad
que bien podría ser la vida.
Lo importante es necesitar a alguien
que necesite ser alguien contigo.
Lo importante -ya lo sabes, amor-
es vencernos a nosotros mismos,
hacer que nuestro juicio dé de sí
ese tiempo en el que entremezclar,
aunque tan sólo sea por momentos,
lo más importante de nuestras vidas.
Instantes presurosos que serán
recuerdos totalmente necesarios,
luces claras en la oscuridad.
¿Soy todavía el paisaje que añoro?
El espléndido paisaje adolescente
que la desesperación hizo hermoso.
Debió amanecer sin futuro
para que mi amor despertase,
para que aquel paisaje,
mitad amor, mitad día nublado,
abriese su luz hasta extinguirse
tras la difusa historia
de los hechos comunes.
Ahora soy otro paisaje
más simple que aquel,
más humano que aquella belleza.
El paisaje estático de la nostalgia,
el paisaje gris, que tornará en nada,
es por hoy mi único reino:
la terrible luz, el espejo
que aún queda vivo en mi alma.
El espléndido paisaje adolescente
que la desesperación hizo hermoso.
Debió amanecer sin futuro
para que mi amor despertase,
para que aquel paisaje,
mitad amor, mitad día nublado,
abriese su luz hasta extinguirse
tras la difusa historia
de los hechos comunes.
Ahora soy otro paisaje
más simple que aquel,
más humano que aquella belleza.
El paisaje estático de la nostalgia,
el paisaje gris, que tornará en nada,
es por hoy mi único reino:
la terrible luz, el espejo
que aún queda vivo en mi alma.
15 sept 2008
14 sept 2008
No hay más allá de esta hora
dolor que pueda perdurar contigo.
Que si el alma sufre todavía
y el tiempo de las flores se marchita,
será cierto que el verdadero olvido
es la única forma de cambiar el futuro...
Y de aceptar, por tanto,
ciertos sucesos
que, de otro modo,
te harían distinta a mi juicio.
Aprende, pues, a medir el tiempo,
a dejar pasar cada día
las aguas fúnebres de la sombra.
Que aquella que te habita
aún sabrá entender la vida
y el ritmo cotidiano de su historia.
No hay más allá de esta hora
dolor que pueda perdurar contigo,
que has sentido tu propio camino
estrecharse hasta dejarte sola
conmigo.
dolor que pueda perdurar contigo.
Que si el alma sufre todavía
y el tiempo de las flores se marchita,
será cierto que el verdadero olvido
es la única forma de cambiar el futuro...
Y de aceptar, por tanto,
ciertos sucesos
que, de otro modo,
te harían distinta a mi juicio.
Aprende, pues, a medir el tiempo,
a dejar pasar cada día
las aguas fúnebres de la sombra.
Que aquella que te habita
aún sabrá entender la vida
y el ritmo cotidiano de su historia.
No hay más allá de esta hora
dolor que pueda perdurar contigo,
que has sentido tu propio camino
estrecharse hasta dejarte sola
conmigo.
12 sept 2008
La ciudad tiene un alma sucia y gris.
Y la vida en la ciudad consiste
en negar
deseperadamente
nuestras soledades grises,
sucias de rutinaria muerte.
Es fácil suponerlo:
aquí no hay argumento
ni final feliz para nosotros.
Pero, si amamos obstinadamente,
dejémonos llevar por la palabra
para que algún día
la vida,
esa que negamos,
pueda parecer distinta.
Y la vida en la ciudad consiste
en negar
deseperadamente
nuestras soledades grises,
sucias de rutinaria muerte.
Es fácil suponerlo:
aquí no hay argumento
ni final feliz para nosotros.
Pero, si amamos obstinadamente,
dejémonos llevar por la palabra
para que algún día
la vida,
esa que negamos,
pueda parecer distinta.
10 sept 2008
Calla. Son los pájaros.
La incierta noche desolada
hace cantar al dolor.
Cantan para nosotros,
amantes que atendemos
a cualquier fulgor arcano
de la eterna naturaleza.
Y saben nuestros nombres
porque conocen nuestros lazos.
Son los pájaros. Anuncian
la muerte que ya pasó,
el tiempo del fracaso,
angustia de estrellas solas
vislumbradas en el llanto.
La incierta noche desolada
hace cantar al dolor.
Cantan para nosotros,
amantes que atendemos
a cualquier fulgor arcano
de la eterna naturaleza.
Y saben nuestros nombres
porque conocen nuestros lazos.
Son los pájaros. Anuncian
la muerte que ya pasó,
el tiempo del fracaso,
angustia de estrellas solas
vislumbradas en el llanto.
9 sept 2008
para ti, con un incierto tono de ironía,
que acaso querrá advertirnos
sobre los pormenores del orgullo.
Quieres hacer de mí ese reflejo
que se mire a cada rato en tu nombre,
de mí esa voz
que te llame por tu imagen,
quieres que renuncie a todas mis tristezas
con tal de no mirar a donde miro.
Te gustaría que fuera tu enemigo
para poder firmar la tregua cada tarde.
No sé, tal vez quisieras,
tal vez te agradaría en algo
que llorase solo,
como el niño que fui antes,
porque sé que sabes consolarme.
Aunque pienses cincelarme,
has de saber, amor,
que siempre he fracasado
tratando de cumplir la vocación
de quien creyó perfeccionarme.
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