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22 sept 2008

Sabes que no hay verdad que nos refleje.
Lo sabes, amor.
Sabes bien que una sonrisa
sólo vale la luz total del mediodía,
que un abrazo
sólo oculta la miseria
de una compañía innecesaria.

Cuando se niega la emoción, muere.
En su lugar crecen constelaciones,
lluvias melancólicas, versos.
La soledad puede parecer luego
una realidad invertida por el sueño,
puede parecer la soledad
esa situación
que algunos tratan de remediar
escapando de sí mismos.

Así todo se llena de multitud.

Porque cuando la emoción muere,
es imposible escapar de esos silencios
que crecen escaleras abajo,
tras los peldaños que descienden,
que determinan nuestro frío pensamiento.


20 sept 2008

No habrá nunca distancia entre nosotros
que haga ciertas las constantes despedidas.

Nosotros, los amantes solitarios
que hablamos desde el frío de otro tiempo,
no conocemos aún
la noche en que sentir seguridad
junto al cuerpo que hemos liberado.

Aunque lleguen con el frío las palabras
débilmente interpuestas
entre el amor y el olvido. 
Aunque haya sido invierno,
el poema sigue su curso irremediable
para que en algo amemos ese sueño
que nace cuando lo que sentimos
domina cada gesto.

Contempla mi corazón a solas,
y dime si no ha presenciado tu ausencia
en lo más íntimo de la oscuridad,
tras la niebla perversa del vacío,
sobre los ojos mudos que aquel extraño
fijó hace tiempo en mi cordura.

Dime si mi corazón no ha sentido
la misma rabia que me invita
a conocer tu soledad inmensa.