7 feb 2009

herederos del desengaño

Pasado el tiempo del delirio,
este insensato y continuo intento
de triunfar sobre la mediocridad,
parece corresponder en estos días
a la torpe maniobra comercial
de un pobre adolescente enloquecido.
La fortuna es tan lejana y tan oscura
que debo refugiarme en ti,
en la distancia que nos une,
en el cálido fuego que trabajo
a través del amor por las palabras.
Desde una dudosa esperanza,
trato de vivir acorde al volátil sueño
por el que tanto he fracasado.
Y aunque pesen todos los caminos
que he tomado inconscientemente,
tú sigues ahí, haciéndome ver
la senda que transitan aquellos
que, sin haber hallado el éxito,
se aman con palabras más sentidas,
más hermosas, más vivas todavía
que las de cualquier libro escrito
para dar sentido a una mentira.

4 feb 2009

consuelo

Tal vez yo elegí sufrir por ti,
decorar mis noches plenas
con la sombra ajena de un dolor
que no sabe ni recuerda.
Desgarrarme fue la alternativa
que solamente a ti te ofrecí,
la que pesó el deseo al alba,
cuando el amor, ángel insomne,
te rozó el corazón con mi palabra.
Amor, déjame al fin morir en ti
o soñar que muero en sueños.
Como esos mártires sagrados
que saben el sentido de la vida,
déjame al fin hallar consuelo
en las lentas formas de tu cuerpo.

Tal vez yo elegí sufrir por ti.
Y, tal vez, tú merezcas algo más
que este dudoso corazón, calcinado
por las noches rotas en tu ausencia.

para unos pocos

A los que buscáis la tristeza
desamparados por el amor
y heridos por las estrellas.
A los que, desesperadamente,
os olvidáis de vosotros mismos,
y a fin de perdurar amando,
lloráis por la huida inevitable del deseo.
A vosotros, en definitiva,
lectores elegidos por un loco azar,
encallados hoy en la extraña orilla
de una playa infinita sin nadie,
donde este poema es la excusa
para dividir el silencio
en sutiles notas de misericordia.

A vosotros os esperaré siempre
bajo la noche arbolada de cipreses,
allí donde un corazón aguarda
ser devorado por los feroces perros
de la soledad más común:
la que abarca nuestra propia imagen,
la que pretende participar del poema
desde la desnuda intimidad del sueño.

Soledad que no alcanza a reflejarse
en la invisible soledad
de nuestros compañeros de viaje.

3 feb 2009

proximidad



Nos queda por vivir
lo más hermoso,
también lo más terrible.
Pues el pasado que fue,
huyó de sí. Murió contigo.
Nada queda del ayer.
El futuro es, por tanto,
lo único posible.

2 feb 2009

ser y sentimiento

A mis ojos soy lo que siento.
Y ni el exilio interior
ni la flor enferma de la locura
podrán arrebatarme el calor,
la lluvia o la humedad de esos ojos
que me observan desde el principio.

Soy lo que puede dar de sí
un corazón hambriento,
porque soy más de lo que soy
si alcanzo a sentir lo que sueño.
Amo a través de la palabra,
de la carne, del tiempo que me queda,
amo lo que tal vez no será verdad
y lo que mañana tal vez lo sea.

No sé qué seré a tus ojos,
no sé si verás la forma
con que me protejo del tiempo,
la luz que guardo en secreto,
si sentirás la brisa que a veces
se interpone entre mi corazón
y la muerte inútil de un verso.

No sé qué será la realidad.
Pero soy la ternura, el dolor,
la amistad y el silencio.
Soy el amor que te entrego,
aunque tú sólo sientas
el corazón que me das
si te busco en mi sueño.

1 feb 2009

lugar habitado

Habito mi lugar en un mundo
que no es delirio ni muerte,
más bien un paraje en la sombra,
rincón de nubes presurosas
que habito por capricho del viento.
Porque la soledad no me asusta,
te escribo ante las últimas lluvias,
desde la melancolía solemne
que habita las dudas del héroe
cuando no puede vencerse a sí mismo.

Hoy es esta mi suerte:
vivir lejos de ti, vivir impaciente
y esperando el transcurso del día.
Porque, al final, tarde o temprano
tendré que volver a verte
en un lugar no habitado
por la soledad o el olvido.


30 ene 2009

como quien pide un deseo

Pídele sentido a este amor,
y también claridad, y brío.
Que de pie sobre tus puntas
alcances ya tu altura y tu deseo,
y también el cielo invernal,
y un vasto mediodía.
Pero pídele sentido, pídele
un lugar desde el que hoy
puedas contemplar las horas
y la fuerza impredecible de la vida,
y la marea que va y viene,
que perdura en su manera
de morir y renacer sobre la orilla.
Nuestro amor ha de ser siempre
más poderoso que el sueño,
más alto que el tedio y que la duda.
Nuestro amor ha de ser esto,
pero siempre ha de ser más,
más nuestro de lo que ya era.

Pídele sentido, como a un poema.
Que la palabra engendre un mundo
donde la vida es un vacío absurdo,
para que el amor no sea sólo un consuelo.

29 ene 2009

pese a todo

La noche puede verse a sí misma reflejada
en los ojos taciturnos de mi madre,
y un cruel acertijo, la esperanza,
con otra larga espera
muchas veces se resuelve.
Siempre habrá un tiempo y una luz
para tratar de empezar desde el principio.
Pero, cada día, ella y yo nos acercamos
al mudo corazón de los deseos,
y de algún modo sonreímos
con lo que nos queda en pie,
todavía, del mañana.
Ha pasado el tiempo en nuestra casa
y la vida no se decide a contentarnos.
Incluso así, nos queda para bien
el regreso acostumbrado
y la sensación, tan cotidiana,
de habernos conocido pese a todo.

28 ene 2009

devenir

Arden tibiamente todos los relojes…
Arde nuestro tiempo,
arde también el misterio consabido
que supone el esperar aún lo inevitable.
Pasarán al menos dos semanas
hasta que volvamos a vernos,
hasta que el tiempo dejé de quemar
la negra soledad del viento.

Pasarán luego, tras un azul te quiero,
los olvidos y las huellas; los silencios
y las efímeras palabras dulces de consuelo.
También pasará nuestro momento,
esa mirada recíproca
que nos hará creer de nuevo
en la esperanza adolescente
o en el quizás perfecto.

Así pasarán la vida y el sueño,
igual que el amor y que la muerte,
en un transcurso lento
que la Historia de los hombres
no podrá conocer, aunque prosiga
entre tú y yo el lento devenir del tiempo.

Y pasará el dolor por miles de generaciones
y la mentira sobre millones de pueblos.

Pero yo seguiré necesitando más tiempo,
más del que habrás podido darme.

Pues, si nuestra historia es infinita,
habrá de seguir siempre incompleta,
porque es como el eterno trance
del niño nonato que ha de buscarte,
porque no sabe llorar cuando está solo.

Solo y esperando en la noche
el momento en el que hallarse
al fin en ti
o en la soledad de nadie.

27 ene 2009

sobre el estilo

Ser como ese fuego que atraen
susurrándole a la muerte
los hermosos bosques de la noche.
Escribir en un triste papel,
roído por las sombras del deseo,
las últimas palabras que permite
el amor en ocasiones a los muertos.
Sentir la vanidad del loco,
que todavía considera
la indiferencia cruel del universo
parte de un gran plan
del que él es partícipe inefable.

Pero ser, escribir o sentir
a la manera implacable de aquellos
que contienen en su corazón
la vida ingobernable, la vida
que ninguna verdad incierta
podrá nunca arrebatarles.

poesía y esperanza

Todos los poemas de este mundo,
desde los más tristes
hasta los más cabales,
pasando por esos infames
que debí escribir
algún día de mi infancia,
todos cabrían en la voz fracasada
de aquel consuelo que no hallé
cuando te busqué en la poesía
que hablaba simplemente del mañana.

26 ene 2009

siesta

Cierro los ojos,
quizá porque al dormir pretendo
escapar otra vez en sueños
de este tedio cansino.
Mis párpados,
levemente manchados
de frialdad y tiniebla,
obedecen con la indiferencia
que necesita el durmiente
en su lento abandono.

La claridad está fuera de mí.
Y las formas precisas
y la coherencia implícita en la luz
y todo lo necesario aún
para hacer habitable la carne
y para dar sentido al mundo,
está fuera de mí. Dentro,
el incierto mecanismo de la sombra
contrarresta cada despertar
con la azarosa sospecha
de un silencio absoluto.

Al fondo, en la oscuridad,
la idea de no ver más la luz
es triste como el insomnio.