10 oct 2008



Pues sí. Me ha dado por retocarlo. Espero que les siga gustando igual a los que comentaron y a los que no. Yo, personalmente, lo encuentro algo caótico, aunque tal vez sea precisamente eso lo que me gusta de esta última versión. A veces uno necesita dejarse llevar hasta perder el control. Saludos a todos.

Hermoso es sufrir por el poema.
Sentir por el filo de la herida.
Hermoso llorar por las palabras
en lugar de amar una costumbre.
La vida… ¿la vida es más que esto?
La vida, antes de esperar un sueño,
consistía en abrir los ojos como un niño,
y observar viviendo lo aprendido,
y llorar tan sólo de tristeza.

Pero hay pianos llenos de silencio,
palabras verdaderas para escuchar
el dudoso pulso de la incertidumbre.
Y hermosa es la penumbra triste
que vela el pensamiento si hay olvido.
Hermoso el corazón que un día
observa en el otoño la historia de sus juegos,
que nace, se desboca, y canta porque muere.
Que muere por su propio frío.

Hermoso es sufrir por el poema.
Ver la vida en los ojos de lo escrito.
Hermoso llorar por la palabra oscura
en lugar de emplearla para calcular el mundo.

9 oct 2008

Todos me conocéis. Tocad mi sombra.
He sido la alta patria del fuego,
vida que repta gris tras el delirio.
Tocad mi sombra. Temor y carne he sido.
Todos me conocéis. Me habréis visto
llorar de nostalgia, de humano frío.
(Llorará por un poema, habréis dicho.)

Tocad mi sombra. Veréis que no es sueño.

Oscila sola entre el cuerpo y la luz,
parece sentir lo que estáis diciendo.

Todos me conocéis. He sido tiempo
que no pasa de nuevo a vuestro lado,
que no pudo nacer de mí, que no soñarán
los que siempre han despertado enteros.

6 oct 2008

Fantasía

Jamás me viste conmoverte
tras la calle en que la piedra se adormece,
ni en el fuego donde el hombre es una sombra.
Por ti maté a los tristes poderosos,
lloré un silencio sin promesa,
e hice del amor un paliativo
que dura todavía en mi recuerdo.

Pero jamás me viste,
porque sólo sé cumplir mi juego
cerrando las oscuras puertas
que ocultan del mundo
mi perfecta apariencia.

Y no siento vergüenza.
Sólo sé que al mirarte
puede más el secreto
que el arte esquivo de nombrar
la otra vida que quisiera.

29 sept 2008

Mejor dejar atrás
este absurdo soliloquio en negro
que abriría más tumbas entre nosotros,
mejor comprar flores de domingo,
en lugar de cadenas para el olvido;
prefiero leer libros que me desnuden,
antes que recordarte que la poesía,
pese al amor y a las nubes,
está cargada de silencios sin lluvia.

Porque mañana
la única solución posible
será estrecharte otra vez entre mis brazos,
estrecharte siempre,
hasta que tu sombra me deshaga el alma
en blandos pensamientos de ternura.

Porque es tiempo de pedir más, amor.
Es tiempo de acercarse al horizonte
con una mano vacía de temores,
y otra llena de terribles distancias.

Tiempo de tornar el tiempo en nada,
de escribir la vida con más vida,
de insistir con palabras que resuenen
en lo más profundo de cualquier drama.

27 sept 2008

De algún modo me sustentas.
Me niegas ya la muerte,
y así entiendo que la vida
es el forcejeo alegre
de un niño que juega a conmoverte.
Pero de algún modo me descubres,
y el amor continúa pese al juego.
Pese al juego
ya me niegas la inocencia,
y así entiendo que la muerte
es la lucha del que pierde,
es el juego del que asume
que en la vida no hay más reglas.

De algún modo me sustentas.
De algún modo me doblegas.

De algún modo.
El amor es ciencia de espejismos.
De algún modo es más de lo que ofrece.

24 sept 2008

Desde tus ojos es más cierto
el modo en que la noche nos transforma.
Desde tus ojos parecemos muchos,
y somos la suma de dos rostros.

Amor, todavía sabes contemplar
las ilusiones que pasaron,
el sentido cambiante del deseo
o ese ángulo que tan sólo observa
la mirada perdida del viajero
o los ojos nocturnos de algún gato.

Aunque por amor cambiemos,
desde la luna oscura de tus ojos
se adivinan nuestras huellas:
la nada inexistente de los años,
la mentira de lo que pudo ser
o el futuro que jamás soñamos.

Pero es más cierto que soy otro
cuando tus ojos dudan de mí,
porque morimos
al no hallar el modo de ser más,
ni de ser sólo
el terrible afán de luz
que podría revelarnos.

Y he aquí la noche, amor.
He aquí el tiempo que ha pasado
sin saber que éramos nosotros,
los que juntos recorrían
el oscuro cielo del asombro.

22 sept 2008

Sabes que no hay verdad que nos refleje.
Lo sabes, amor.
Sabes bien que una sonrisa
sólo vale la luz total del mediodía,
que un abrazo
sólo oculta la miseria
de una compañía innecesaria.

Cuando se niega la emoción, muere.
En su lugar crecen constelaciones,
lluvias melancólicas, versos.
La soledad puede parecer luego
una realidad invertida por el sueño,
puede parecer la soledad
esa situación
que algunos tratan de remediar
escapando de sí mismos.

Así todo se llena de multitud.

Porque cuando la emoción muere,
es imposible escapar de esos silencios
que crecen escaleras abajo,
tras los peldaños que descienden,
que determinan nuestro frío pensamiento.


20 sept 2008

No habrá nunca distancia entre nosotros
que haga ciertas las constantes despedidas.

Nosotros, los amantes solitarios
que hablamos desde el frío de otro tiempo,
no conocemos aún
la noche en que sentir seguridad
junto al cuerpo que hemos liberado.

Aunque lleguen con el frío las palabras
débilmente interpuestas
entre el amor y el olvido. 
Aunque haya sido invierno,
el poema sigue su curso irremediable
para que en algo amemos ese sueño
que nace cuando lo que sentimos
domina cada gesto.

Contempla mi corazón a solas,
y dime si no ha presenciado tu ausencia
en lo más íntimo de la oscuridad,
tras la niebla perversa del vacío,
sobre los ojos mudos que aquel extraño
fijó hace tiempo en mi cordura.

Dime si mi corazón no ha sentido
la misma rabia que me invita
a conocer tu soledad inmensa.

16 sept 2008

Lo importante no es la verdad.
Lo importante es defender
honestamente
un sueño que ha costado el paraíso.
Un sueño que fue todo,
del que pronto no quedará nada,
salvo una verdad sentida,
escrita en el mal libro de la decepción.

Lo importante no es mentir.
Lo importante es salvar
el fuego que le arrebatamos a la vida.
Y soñar. Medir el horizonte
con la tierna escala de tus manos:
que nadie se atreva a negar
que a veces tú creíste en lo imposible.

Pero, recuerda,
lo importante no es tan sólo amar.
Lo importante es palpar la realidad
en lo más dudoso de la madrugada,
regresar viva del olvido,
soñar una verdad
que bien podría ser la vida.

Lo importante es necesitar a alguien
que necesite ser alguien contigo.

Lo importante -ya lo sabes, amor-
es vencernos a nosotros mismos,
hacer que nuestro juicio dé de sí
ese tiempo en el que entremezclar,
aunque tan sólo sea por momentos,
lo más importante de nuestras vidas.

Instantes presurosos que serán
recuerdos totalmente necesarios,
luces claras en la oscuridad.
¿Soy todavía el paisaje que añoro?

El espléndido paisaje adolescente
que la desesperación hizo hermoso.

Debió amanecer sin futuro
para que mi amor despertase,
para que aquel paisaje,
mitad amor, mitad día nublado,
abriese su luz hasta extinguirse
tras la difusa historia
de los hechos comunes.

Ahora soy otro paisaje
más simple que aquel,
más humano que aquella belleza.

El paisaje estático de la nostalgia,
el paisaje gris, que tornará en nada,
es por hoy mi único reino:
la terrible luz, el espejo
que aún queda vivo en mi alma.