Es la luz lo que me inquieta,
la luz del Sol y su sabiduría sin alma.
Al anochecer la comprensión es clara,
vuelve a ser mío el sentimiento
que debiió pertenecerme siempre.
Ateneos en mi soledad a esto:
yo vi la destrucción en las miserias del alba.
Padecí entonces vuestra intromisión sensible.