Me he convertido en el monstruo
que no os deja pensar con libertad.
que no os deja pensar con libertad.
Me he convertido en aquello que odiaba.
En el verdugo psíquico,
en la fuerza mística del orden
que no respeta la intimidad del pensamiento.
En algún momento, olvidé mi corazón.
En el verdugo psíquico,
en la fuerza mística del orden
que no respeta la intimidad del pensamiento.
En algún momento, olvidé mi corazón.
Olvidasteis en algún momento vuestro duro corazón.
No sé a qué terrible precio,
pero creo que he ganado.
No sé a qué terrible precio,
pero creo que he ganado.
Que me perdone el dios de las almas perdidas.
He ganado.