
Las fuerzas de la vida crean dioses compasivos,
no actores irreales.
Todos sois protagonistas,
y la absolución a tanta vanidad
consiste en renegar de vuestro sueño.
y la absolución a tanta vanidad
consiste en renegar de vuestro sueño.
Arded entonces
como han ardido siempre las mentiras.
Caed al fuego del vacío.
Quede dentro un profundo sentimiento,
no una máscara de bronce y de egoísmo.