
Aferrándonos a la inocencia
hallábamos la tentación
de sumirnos en una oscuridad interminable.
Algunos lo entendieron perfectamente,
la existencia es suciedad y hiel,
y la magia tiene rasgos demoníacos.
Aún recuerdo:
Algunos lo entendieron perfectamente,
la existencia es suciedad y hiel,
y la magia tiene rasgos demoníacos.
Aún recuerdo:
se cerró la puerta de la noche
como una maldición a nuestra sangre.
De engañoso blanco se tiñeron
cada una de las máscaras de nadie.
De engañoso blanco se tiñeron
cada una de las máscaras de nadie.