29 jul. 2009

el río y la luz

A mis ojos fuiste el río y la luz,
y también el cuerpo que nombra este cuerpo.
A mis ojos, el tiempo eras tú tras tu olvido
de ocio estival y terribles festejos.
Y no era mentira el azar.
No era mentira el silencio.
Pero es falso, sí, que ambos pudiéramos
callarnos sin más lo irreal de los hechos.
Amor, eras tan distinta del fuego,
distinta de mí y de mis tristes anhelos.
En tu rostro no había otra rabia más pura
que la herida de azul que dejara la muerte
en tus ojos de lluvia infantil,
en tu cálida sombra de siempre.
Distinta eras de mí y de mis tristes secretos.
Distinta del mar, distinta del verso
que busco por ti entre los ecos
de un verano febril soñando este sueño.

28 jul. 2009

frontera sin tiempo

Es tarde, y sé que duermes.
Y aunque la madrugada no tiemble
ante los cisnes azules del tiempo,
y aunque el fino cristal de este sueño
huya de mí y de mi ruido soberbio;
ya te liberas de ese juego insensato
que es dominar en la luz tu silencio.

Y temes, acaso por mí,
esos días furiosos, días de fuego,
en que este amor al fin nos increpe
cualquier verdad de extintos caminos.

No será fácil comprender nuestro tiempo.
Pero la vida duerme,
y es tarde para este juego de sombras.
Es imposible ver más allá del ahora.
Sólo hay presente. En ese límite espero.

27 jul. 2009

Las dos caras del recuerdo




Nostalgia es todo aquello que nos reconcilia con el pasado. Añorar, sí, pero con la seguridad de quien sabe que algún día volverá, más sabio y con menos enemigos, a ese tiempo que acaso fue simplemente hermoso. La nostalgia es hermosa en tanto que también nos reconcilia con el presente, pues nos devuelve al mismo punto en el que estábamos, con la convicción de que todo mereció la pena, de que en la vida, aunque no se pueda regresar, sí es posible repetir infinitas veces el método del que obtener la felicidad. Hay quien dice que esa misma vida siempre es una. Para quien no es así, la idealización de cualquier pasado conlleva un interminable desgarro: la conciencia de que siempre hay algo irrecuperable que oscurece nuestro presente, haciendo de todo ayer feliz un terrible paraíso, sombra de un presente que ha de suceder demasiadas veces.




26 jul. 2009

predeterminado

Aun para llenar de simple luz este segundo,
y encontrarme aquí, por vez primera siempre,
ha sido necesario desistir del llanto,
creer en la febril miseria de mis semejantes,
sentir la náusea gris que infunde el vértigo,
callar, sufrir, y prescindir también del aire
que traen todos los inviernos moribundos.

Porque esta joven alegría hoy precisa
del pasado exacto que la inventa.

Y para sentir de nuevo el firmamento,
para tocar el cenit infinito del presente,
había que vivir lo ya vivido para siempre.

Había que luchar con la memoria herida,
y reescribir después las faltas invisibles
que, sin saber nunca por qué,
diera en mi dolor por verdaderas.

Y no hay más dolor, me digo,
que el que hoy así me eleva
hasta la estatura consecuente de mis días.

25 jul. 2009

lo posible

Anoche, en algún lugar del mundo,
alguien, acaso un joven intranquilo,
hollaba sin pensar la inmensa
oscuridad de cualquier lejano bosque.
Y, quizás esta mañana,
en mitad de todo lo posible,
un hombre despertaba a la tortura
de saber que debía confesar
por el bien intransigente de la patria.
Ya sabes que esto ha sucedido,
porque el mundo, aunque infinito,
es casi igual de predecible
que todo lo que nunca pasaría.
No se puede dibujar la luz del alba
sobre la tormenta que entenebra
los giros imposibles de la Historia.
Es imposible claudicar ante la nada.
Inútil es negar que ya hemos sido.

23 jul. 2009

Para un lector escéptico

Y es verdad que hay ciertas guerras
que apenas pierden los crueles ganadores.
Es verdad que el sufrimiento
idealiza la esperanza, la vana música
y el inexorable olvido
de quien no quiere olvidar,
y aferrado a un íntimo espejismo
duda de que lo real aún tenga sentido.
Es verdad que en cualquier calle
un hombre sueña con la infancia
que fue mientras soñaba un horizonte.
Es verdad: la muerte tiene una mirada
reservada para cada uno de nosotros,
lo dijo Pavesse, allá, en su noble fondo.
(Y yo he visto la muerte en tantos ojos…)
Es verdad que hay placeres que corrompen
la más pura decepción de la inocencia.
Créeme, amor, es verdad que estuve loco,
que mordí la tenaz mano de la sombra
cuando esta alimentaba
el opaco fuego que prendí en tu nombre.

Y es verdad que la verdad es sólo
la poca claridad que queda ardiendo
en lo más frío de nuestros ojos yertos.

22 jul. 2009

Tempus fugit

Triste es todavía
la idea lineal de un tiempo interminable
que fluye en occidente hacia el olvido.
Triste, también, es la memoria
que deja inescrutable en nuestros versos
las notas imprecisas
de instantes en silencio.
Yo no sé si después de nuestro cuerpo
seguiremos muriendo en lo que fuimos.
Si es así, nacemos a lo incierto,
a un tiempo que perdemos desde siempre
en años fugitivos que la vida
arroja, en consecuencia,
a lo más triste de un triste vacío.
¿Y qué voz ha de nacer después del tiempo?
¿Cómo prescindir del fuego cíclico
que arde cada día en remotos horizontes?
El reloj es paciente y no descansa nunca.
Este instante nos pertenece un solo segundo.

21 jul. 2009

La trama

No hay nada que entender.
Estos días son leves, y por ti pasan
sin la gracia de la luz que tanto sueñas.
Hay quien observa con asombro
el oro mortecino de tus ojos,
y quizá por eso te sabes diferente
en un mundo de seres siempre únicos.
Es fácil esta forma de perderse
para buscar, más allá de tus actos,
una realidad acaso inexistente.
Aprende de los innumerables ecos
que ya dejaron su cifra en tu memoria.
No hay nada que entender. Aprende.
Tus recuerdos son parte de una trama,
extraña como las verdades del destino
cuyo sentido podría estar en lo que olvidas.

el enemigo

Siempre hay alguien que se opone,
una vez por cada vez que dudas,
a la acérrima voluntad que sobrevuela
la misma ciudad gris de sucios tejados.
No le hagas ningún caso,
no cedas por ese alguien,
sea quien sea: su razón es la muerte
que pasea sus terribles laureles por la noche.
Sus palabras envejecen como el cuerpo
de quien no quiere amar
por miedo a desnudarse.
Si tu camino es de fuego, si entiendes
que tu voluntad es la cálida fuente
de la que nace a tiempo el desafío,
compite, bajo la noche ensombrecida,
por aquello que te pertenece por derecho.

Siempre hay alguien, un enemigo eterno,
que ignora que tu voluntad es más fuerte
que todo lo que aún no has hecho.

20 jul. 2009

teatro

Si mañana pernoctas tú,
ángel, impostor o temible demonio,
en el furioso hogar de la locura,
sabe que no podrás cumplir el sueño
de conocer tal lugar y no actuar
como otro habitante más
que haya pasado allí toda su vida.

En el furioso hogar de la locura
como un loco más has de portarte.
Has de lucir tus violentos estigmas.
Has de reír cuando te lo manden
los pájaros insomnes de tu última rabia.

Si mañana conoces al fin
el furioso hogar de la locura,
se uno más, olvida, canta…
Y, luego, arde.

Pues, si enloquecer es otro modo febril
de hallar tu fatídico lugar entre los vivos,
entre los locos podrás soñarte un nombre:
razón primera para ser tú mismo
en este viejo teatro de impostores.

19 jul. 2009

cualquiera

Pude ser cualquiera. Hoy soy sólo
el insólito aprendiz de ese arte vacuo
que es ser igual a los demás: un extraño.
Voy juntando pistas de una trama
que jamás resolveré y que involucra
el arduo preguntar de cada ser humano.
Pude ser mejor, distinto, pude ser malvado;
pude discernir todos mis anhelos fugitivos
de esta otra realidad que llaman vida…
mas no lo hice. Y sé que soñar es todo eso
que hoy no tengo ardiendo en mi inventario.
Hoy también soy alguien que quisiera
regresar al tiempo en que aún podía
hacer del tiempo un aliado.
Mas no es posible. Para mí sólo reclamo
la luz, siempre inmerecida,
de un pasado más perfecto que el vivido.

17 jul. 2009

Caleidoscopio

Esta noche deforma mi presencia.

Estoy en lo que escribo,
está mi nombre ardiendo, cifrado
en la mentira de mis versos.

Y las fuerzas que determinan
la posibilidad de que el poema
se cumpla como un viejo ritual,
sagrado y perverso,
se concentran
en mi dudoso calendario
de lluvias y quebrados espejos.

Es fácil anhelar la muerte,
reencarnarse en vigoroso viento
que ha de esparcirse en todo.
Apuesto mi corazón en el poema
que nunca escribiré,
pero que, en esta noche,
sueño con gritar hasta cumplir
su razón de sangre y fuego.

16 jul. 2009

Después del desamor

Es inútil. De nada sirve hoy que fuerce
la estéril narración que ordena mis miserias.
Tú prefieres a aquellos que se creen
señores de la carne, burdos héroes de la farsa
que llena de impotencia nuestros días.
Para nada he procurado ser fiel a mi tristeza.
Pensé que mi verdad conmovería aun
a aquellas mujeres que amé por su semblante,
mujeres cuya belleza he venerado con el llanto.
Mujeres que tantas veces despreciaron
un poema de amor o una mirada vulnerable…
Como si ser hermosa implicara carecer de alma,
hoy te decantas por los más fuertes, los más aptos:
por los mismos imbéciles que ignoran tus palabras.
Bien. Si el dolor no es de tu agrado, no hay más salida.
Pero no esperes compasión de tus amantes
el oscuro día en que comprendas
que la belleza, esa luz reveladora,
esconde siempre el mismo amor decepcionado.

Desengaño

Pero quiero saber quién,
quién prometió que la vida
sería siempre la intensa certeza,
siempre el calor posible de unos brazos,
la inocencia, siempre,
de crear la sustancia del día.

Seguirá sonando, incansable,
la hermosa canción que nos recuerde
el final que llega de repente,
al comenzar un tiempo inerme de dolor.

Y si la fortuna, si el amor,
si la vida fuera acaso algo más
que el inútil sacrificio
que ha de cometer a diario
tu joven corazón exhausto.

15 jul. 2009

perdición del día

Suelo olvidar todo lo que escribo,
dejarme llevar por las brisas y la luz
que cada tarde disipan
las formas convenidas del sendero.
Lo que escribo nunca será el rumbo,
ni tan siquiera será la alternativa:
hablo de esos días en que vago solitario
entre plazas austeras y solemnes jardines.
¿Qué es aún la poesía?
El norte de este mundo
no está tras las palabras ni en el llanto.
Pero escribo, describo mi común cansancio:
trato de abrirme paso cada día
hasta algún lugar donde encontrarme,
a mí mismo contigo o con ese alguien
que sepa leer en lo que callo.

Porque olvido lo que escribo,
repito cada día en mis silencios
el poema indescifrable del pasado.

14 jul. 2009

De ventanas a la soledad

Abro una ventana. Todo es soledad.
El deseo de ser justo en el dolor
ante la posibilidad de no sufrir por nada,
de no saber qué tiempo es el de amar.
La tierra que veo desde aquí
es hermosa y gris, como la tristeza
filtrándose bajo la colorida vanidad
que nos ponemos a diario. Escucho.
El silencio del paisaje no está en paz.
La noche emite una tensa vibración,
sutil hasta que el ojo descifre la penumbra
que invade el corazón como un presagio.
Cuánto misterio deja la terrible casualidad
de encontrarnos en otro universo posible.
Toda soledad consiste en mentirle al niño,
resentido siempre tras el llanto,
que llevamos dentro todavía,
cuando nos doblega la impotencia
de sabernos distintos.

Abro una ventana, esa, la del nunca jamás…

Y en esta hora maldita,
enloquecen también las palabras,
las más sencillas,
palabras que nunca he dicho
por miedo a regresar al mundo.

Abro una ventana, me asomo a ese frío espejo
que es la propia realidad desnuda.
Y, dentro, está también la soledad.

13 jul. 2009

Quiero ser quien soy

Permíteme ser quien soy. Permítemelo.
Aunque a estas horas el mundo esquive
las formas verdaderas del cariño,
y lo que ves de mí jamás fuera perfecto.
Ya sé, ya sé que si existo es sólo
porque me han amado las calles,
los caminos y también las palabras
que la gente usa para negar el olvido.
Lo más probable es que no sea yo
quien así se entrega hasta encontrarte,
sino el mismo ademán que tú provocaste
al lanzar una sonrisa trizada desde el aire.
Porque para ser yo, para explicarme,
tengo que encerrarme en mil silencios,
luchar cada mañana con mi última infancia
o sentarme entre los otros y llorar de soledad…
que no es poco, me dirías. Y eso basta.
Tú conoces aun mejor al que podría ser,
a ese que me devora prometiendo
volverse, un día, más cierto
que toda la luz ambigua que hoy albergo.
Mas ya soy parte de ese juego que culmina
con una presencia de espaldas al amor…
El mismo amor que nos dejará desnudos
hasta reencontrarnos de nuevo con la vida,
porque pertenecemos sólo a quien no intenta
dominar lo que somos todavía.

12 jul. 2009

fe en la nada

Olvida lo que aún crees saber
acerca de los posibles días sucesivos.
Asume que todo lo que anhelas hoy
es prejuicio cegador y engaño íntimo.
Así, errando sin creer que mañana
la desgracia o la luz serán contigo,
entiende que el destino se parece
a un confuso espejo que devuelve
una imagen bien distinta a la que dejas.
Para saber afirma convencido que no sabes,
nada esperes. El mañana llega cada día
a lo más oscuro de nosotros mismos.
En el fondo, tú también habrás notado
que los hechos más definitivos
no podían haber sido de otro modo.

Entiende que hay un destino por cumplir.
Y debes aceptarlo hoy mismo,
negándote a creer lo que no sabes.

8 jul. 2009

Adriana


Se despierta al atravesar el infinito laberinto, y no hay bestia ni señores que contaminen el suave aire de su sueño. Sólo, bajo sus párpados, la intuición de algo más terrible que los mezquinos caprichos del destino. Sabe que toda pesadilla termina siendo dominio del olvido, pero no recuerda más que el miedo a encontrar soñando lo que teme. Hablo con ella de lo fácil que es perderse en ese laberinto que no termina de inventar mientras camina lentamente hacia sí misma. ¿Toda pesadilla es consecuencia del dolor que no se olvida? Despertar es tan sencillo como continuar soñando con la muerte.

Sé que Adriana despierta cada día, siempre ante un mundo más real que todo lo que escribo.






7 jul. 2009

edad que no tendré

Este oficio de ir tornando previsible
la muerte y el azul, el canto herido,
el rito de pagar con la moneda fría
lo que ha dejado en mí un antiguo agravio.
Esta impotencia de medir el mundo
pensado las palabras que se esconden
bajo la ciega evidencia de lo extraño.
Esta forma de olvidar también la vida
para no sufrir por todo lo que no ha pasado.

Todos los poemas se burlan hábilmente
de aquellos que vuelven a sus casas
después de asesinar su último horizonte.

Y es tan previsible el grito de la noche,
y es tan complicado decir lo ya sabido.

Y es tan sórdido el auténtico rencor
que duerme sin soñar en lo que amamos.

Se hace vieja mi tristeza,
y no sé qué edad tengo
cuando llamo,
como un viajero perdido,
a las puertas insondables del futuro.

6 jul. 2009

Trama para dos ausencias

Y la perfecta trama de tus noches
se repite sin nosotros, que ignoramos
las señales que dibujan las estrellas
en lo más alto de la soledad.

Somos malos actores al interpretar
un papel en blanco ante los demás.

Pero ciertas escenas se anticipan al amor,
nos hacen soñar que somos ya
nada más que nosotros: que hablamos
con sencillas palabras,
desnudas de importancia,
tan sentidas como la verdad
que confunde nuestros rostros.

Palabras que hacen tan real la realidad,
que sólo pueden ser certeras ilusiones.

4 jul. 2009

inevitable

Amiga, desde ahora te lo advierto:
nada puede darte hoy este poema.
Lo digo por si aún esperas de mis versos
un consuelo del color cifrado de tus ojos.
Hoy sé que no es posible escribir
la primera derrota a tanta soledad,
ni el regreso figurado de esos días
que pasamos juntos frente al mar.

Estos versos son de los que amaron,
y los pienso olvidar mañana temprano,
como se olvidan las mismas miserias
que el llanto ya no puede cambiar.

¿Sabes ya que he fracasado en la tarea
de crecer evocando mis errores?
La vida me recuerda ciertos días
los pasos que nunca debí dar,
mas el silencio entonces siempre es tal,
que explicar lo que pasó
supondría gritar, gritar siempre,
hasta que el olvido despertase
de su ancestral sueño sin nombre.

Mas para entender las razones de un error
hay que volver a escribir otro principio.
Debes alojar en tu corazón
a ese amable extraño
que ha de hacerte creer en lo que sientes.
Yo he fracasado. Pero tú aún piensas
que merece la pena sufrir
pensando lo que podría haber sido.

No sabes, aún, que volverás a empezar,
que otra será tu preciada suerte.

(Y aunque yo escriba sólo para ti
los versos que leerán soñando unos pocos,
al final sé que empezarías de nuevo
aunque yo no te dijera nada al respecto.
Por eso creo que este poema no es verdadero,
nada ha de darte: no ha de tocarte siquiera.)

3 jul. 2009

Decadencia

Suelo imaginar conversaciones perfectas.
Mi mente es un teatro enloquecido,
un rincón de vaguedades absurdas.
Soy la constante invención perversa
de una realidad interior
que sostiene lo de fuera.
Mi entorno verdadero, los lazos
que estrecho cada día con la gente,
se dan en un terreno indefinido.
Pues donde dos personas se desnudan
para mostrar su identidad al mundo,
se crea un vacío incomprensible
que sólo puede llenar la fantasía.
Hoy, son las normas que soñamos
las que dan sentido a nuestros actos.

Y fantaseo en otras vidas, me empeño
en levantar un mundo en el que quepa
todo lo que ya se ha derrumbado.

Yo suelo imaginarme libremente.
Y en esta vanidad de lo que sueño
está el pudor por todo lo que no hago.

2 jul. 2009

los cómplices

No podrás eludir la humana coherencia
que hoy te hace tan parecido a lo que fuiste.
Tus errores son la culpa inconsecuente
a la que debes el afán constante de ser otro:
mas negándote a ti mismo
tú también has de sufrir
el oscuro alcance de tus faltas.

Debes pulir los gestos inconscientes
que tu sombra muestra ante las fieras
que tan bien conocen tus secretos.

Mas, para ser otro que no levante sospechas,
se tú mismo y afronta cada día cuanto fuiste.
En tu defensa habrá quien hable
de la aciaga juventud de tu ruidosa sangre…
También habrá quien nombre la inconsciencia,
que explica las razones que hacen libre
al más recto de los hombres infelices.

Al final, todo quedará pendiente,
y sólo sufrirás por ellos
algún que otro reproche,
alguna zarandaja extraña
de interpretación dudosa
y explicación vana.

Mas cada paso venidero irá siempre ligado
al recuerdo de esos actos inmutables.
Pues tras la culpa queda sólo
el aceptar, tarde o temprano,
que la moral es esa ley sagrada
que sólo tiene sentido al ignorarla.