
Un macabro sueño
del que despertaremos en secreto
para no ser nada.
Un audaz vacío,
forma más probable de dolor,
que jamás estuvo más allá de nuestros cuerpos.
No tendremos tiempo para arrepentirnos
cuando en nada nos conciernan
la belleza, la verdad, la ancestral locura.
Ciegamente sabremos que existimos
cuando el terror que aparece con la muerte
se vuelva cada vez más lento y duradero.