
Entre el horror y la misericordia
tendrás que abrirte paso.
A empujones,
retorciendo la verdad,
maldiciendo a gritos.
Porque es de carne este infierno.
De carne corroída
por fuerzas y más fuerzas sin nombre.
Pero de carne.
Tendrás que abrirte paso hasta el hueso,
hasta el lugar exacto
donde alguien deberá decirte
por qué tu vida fue abrirte paso,
Tendrás que abrirte paso hasta el hueso,
hasta el lugar exacto
donde alguien deberá decirte
por qué tu vida fue abrirte paso,
y solo abrirte paso
entre espejismos insondables
entre espejismos insondables
de horror y de infernal misericordia.