2 jun. 2014

Afortunado

No fue el viento en los establos, ni la herida del guerrero complacido. A bien tuve los nombres de mi causa. Fui joven, fuerte, puro.

Tan solo estaba lejos. Y algo se rompía.

Cuerpo, ruido, espacio: seguid girando. No fue el viento en los establos, ni el redoble de la noche en lo aprendido.

A todas las preguntas respondí extrañado de estar vivo.

2 comentarios:

Federico J. B. dijo...

Compañero de ultramar, se lo saluda. Me ha hecho usted recordar un poema muy bonito de Vinicius de Moraes llamado "Poema para todas las mujeres". Vaya mérito. Salút.

colorprimario dijo...

Dichosos los ojos que lo leen nuevamente, caballero. Juro que a ratos lo extrañaba.

Gracias, gracias y más gracias por pasarse. En seguido estaré donde ud.

Abrazos y salutaciones.
Amén.