17 ago. 2017

Libertades






La has llamado y ha huido.
Tenías que dejar que se presentara,
no forzar sus tiempos,
permitir que regresara
de la misma manera en que se ha ido.

Hay en ciertos vínculos
un acuerdo de libertad ajena,
una soledad imposible de ofrecer
o de negarle a cada uno.

Continuar
cuando todo ha sido dicho,
despertar cuando el sueño es implacable,
llamarla cuando ya
había vuelto a tu camino;
ahí reside la torpeza
que nos salva de una torpeza
mayor que la sabida.

La torpeza que conlleva
el sabernos prescindibles y desnudos.

11 ago. 2017

Relaciones



Luego, el viejo drama de conocer a alguien.
Ir abriendo puertas y espejismos
y ojos y sombras y abrazos en la calma.
Descubrir quién era quién
y desde qué lado se rompía
la imagen ideada.
Observar también qué hizo quién
de quién, qué margen fuimos retorciendo
para que obedeciera,
para que también se traicionara
en la vana pretensión de nuestros actos.

Así, sin prisa, que todo se diluya.
No quede ruido ni máscara callada.


Solo, la horrible costumbre de pensar
bajo el dictado de los otros,
complacientes y tranquilos ante su ignorancia.

Luego, rostros y más rostros moldeados
por la espera convenida del adiós,
aguardando ya la última palabra.

7 ago. 2017

Ceguera



Soledad aterradora, ver
lo que nadie más ve.
Felicidad: ¿cuándo nos quisiste
tan humanos como ciegos?
En la raíz
de la pálida tragedia,
buscan algo los ojos.

Algo que no puede ser.


Acrílico, din a2

29 jul. 2017

Los actos



Oféndeme, hazme reaccionar
mal, para que así, airado,
pueda demostrar mi dignidad ante ti
y ante todos los demás.
Que yo también participe del soberbio juego,
que yo también demuestre quien manda
aquí, en la vana oscuridad de mis arterias.

26 jul. 2017

Sentido de los días






No somos más que niños
cuando el poema más oscuro
nos conmueve.
Aleja lentamente cada página de ti,
no fuimos todavía más que ayer.
Y he aquí -en tus ansias,
en tus manos- que la vida,
como un reloj absurdo y detenido,
retrocede.

25 jul. 2017

Resistencia



Los libros nunca han hecho libre a nadie. Los libros, lo máximo que pueden darnos, es casi todo lo contrario: la noción de que no somos libres y de que por algún tipo de derecho natural deberíamos serlo.

18 jul. 2017

Decirlo todo



Aunque otra vez tenga sentido 
el sabor de la aceituna
y la alborada de la urbe
nos transforme en frío,
ni mapas ni cortejos fúnebres
podrán decir lo siento por nosotros.

Ni mapas, 
ni espejismos,
ni cortejos fúnebres.

Debería darte entonces, 
cuando todo pase,
otra confesión vertiginosa que trajese
aire a aquellos pájaros quietos.

Que las campanas rompan a volar
cuando nos crucemos por la calle
y acudan nuestros nombres
a nombrar nuestras miserias.

Qué importa.
Nada se confiesa hasta que se ha huido.


Imagen: "Bebedor", técnica mixta, din a3

7 jul. 2017

Luminiscencias



La herida es un estado perceptivo.
Sangran los ojos y la sangre es luz.
Y la luz es el sexo de los ángeles.
Estar herido exige de mucha pasividad
para curarse. El erotismo de la herida
seduce con ironía, rechaza con aflicción,
devora los restos de la noche
con un susurro bien intencionado.
La herida y el sexo más intenso
son casi la misma cosa,
la herida, el sexo más intenso
y la locura de la amante que reclama
un papel en tu agonía. Guarda silencio.
Aléjate. Haz de la soledad un gran vicio.
Pero no ames, no seduzcas, no forniques
a través de la herida. 
Porque tu sangre es luz. 
Porque la luz es ciega.
Ceguera que será siempre
un grito de belleza inexplicable.

4 jul. 2017

Terminado



Tinta de dibujo, din a3

Una breve crónica




Introvertido desde niño,
guiado por el influjo del silencio,
por un cauce anterior al poema.
El refugio era dentro.
Llegó la adolescencia,
delirio puro, ruidos, niebla.
Demasiada gente en las calles,
en mi mente, en mi agenda.
No era eso ni ese,
el refugio era dentro, donde
se burlaban ellos.
Divinidad. Caos. Locura.
La gracia entre los otros no,
sólo un destello solemne.

Yo fui un niño introvertido,
interrogado luego por el alcohol,
sometido a la ley del más fuerte.


Imagen: tinta de dibujo, din a3

29 jun. 2017

Adivinaciones




También te perderán a ti. Tu patria es el ruido que demora el adiós último, pero llegará el día: cada uno de tus nombres será un peso de luz cósmica o la atormentada voz que te maldiga. 

Tu más blando pensamiento se prolongó hacia la pérdida de algunos, pero algún día ellos te perderán a ti. ¿Y a quién más contendrás entonces? ¿Qué rostro supondrá el enigma de tu ausencia? ¿Con qué gesto apartarás la lluvia que asediaba el repentino fuego de la noche?

Llénate de todo esto. De ti mismo y de los otros y de las cosas familiares que dejaste sonriendo entre la niebla. Llénate. Porque algo de esto llevarás contigo cuando ya no existas para nadie. Una brisa sutil, una mancha de luz sobre la hierba. Serás eso. Algo infinitamente más leve que tu cuerpo. Cuerpo por el que a ratos sientes algo infinitamente más leve que tu propio cuerpo.


Imagen: técnica mixta, din a2

22 jun. 2017

Qué era la niebla





Admito que estuve enamorado de la niebla,
ojos de madre ciega
y poderosa simiente
me empujaban a tientas
por melancólicas vísperas.

Tuve en la niebla un secreto,
un secreto que nadie querría creerse,
que nadie adivinaría mintiéndole al viento.