26 abr. 2015

Consecuencias

Me lo propuse.
Medité con calma. 
¡Cuánta bondad siempre en mente!
Continuaré en la brecha,
concluí extasiado.

Fui paciente entre los mezquinos,
lacónico entre los borrachos,
virgen entre los perdidos,
amable entre los desmoralizadores
desmoralizados.

¡Todos me lo agradecieron!
¡Juro por lo más sagrado
que fui el ángel de las gracias!

Un día volví a casa. 
Abrí el sótano,
de una vez cansado.

La noche casi siempre gana...


En lo más hondo,
el arsenal atómico aguardando.

22 abr. 2015

Desorden y conveniencia

No confíes nunca en el poeta que transite con frecuencia ambientes salvajes. Si es tu caso, no te fíes nunca de ti mismo. ¿Qué es el poeta? En el más allá, el árbol frondoso crece lenta y desapercibidamente.

11 abr. 2015

Lento tiempo

Déjalo, amor.
Jugar a detener el tiempo,
no es buena idea.

Todo lo demás,
la vida, sus enigmas,
los tranvías, el futuro...

Todo pasará muy rápido.

Sobre lo más básico

Aceptar al otro no sólo depende de uno. Ese "otro" debe (o nosotros deberemos por y para él) encontrar primero la zona neutral de lo aceptable; noción esta, la de lo aceptable, estrechamente ligada a la pesadez de lo correcto y de lo conveniente.

Sucede que cuando dos personas no se aceptan entre sí, todo queda delímitado en sus vínculos por la complejidad de las luchas de poder. 

Así, si no hay posibilidad de poner tierra de por medio, aquel que ejerza una mayor autoridad sobre el otro, tratará de someter o de transformar la identidad del más débil.

Ni que decir tiene que, llegados a ese punto, la cosa irá siempre a peor; siendo entonces la única solución a la desdicha, la indebida marginación o el distanciamiento.




***



Al revés... Lo malo no se convierte en agua pasada cuando lo aceptamos. Lo aceptamos cuando se convierte en agua pasada.


***



Aceptar lo malo, sí. Pero sólo cuando sea agua pasada. Comulgar con lo fatal mientras esté pasando, puede ser la primera fórmula de la rendición.



***



¿Por qué blanco o negro? O gris, por ende. ¿Por qué no naipe, castillo, mariposa o elefante? El mal ya es trágico desde antes de realizarse.


9 abr. 2015

Fluyendo

No me llevéis lejos.
No aprendí sobre el regreso,
nada me legaron
las tácitas distancias
que abríamos por dentro.
Cerca de aquí, muy cerca
contengo pasadizos,
escaleras, firmamentos.
De todas las raíces,
de todos los paisajes proteicos,
mío es lo más leve,
innata condición del vagabundo
que nunca regresó de la intemperie.

7 abr. 2015

Curtido

Luego: ¡bang!,
el umbral concreto del dolor.

Sonreímos más violentamente,
la maquinaria saltó al fin
como un felino histérico.
Nada ha sido luego
sencillamente nuestro:
ni la realidad,
ni el cuerpo,
ni aquel jardín de invierno.

2 abr. 2015

Presión

Prefería la tristeza, la ternura y el humor. Su nuevo paradigma vital, el odio de estar vivo, sólo le procuraba un dolor de cabeza tras otro.

Así, cuando pasaban ante sí dos o tres días sin más, sentía que por fin estaba todo bien.

Neutralidad, sólo eso. Aunque a nadie en su sano juicio le entusiasmen demasiado los días comunes, si pasamos por situaciones personales un tanto dolorosas, agradeceremos luego lo suyo los plazos más leves del ánimo.