15 oct. 2017

Modelos

Cuanto sé hacer es parecerme.
Mi arte personal
es solo sombra
de alguien que brillaba y que,
por ello, nada era capaz
de hacerle sombra.
Imito, soy otro,
padezco los defectos
de un actor que se sabe poca cosa.
En la diaria labor de mi conducta,
amor y odio surgen
de la escenificación del drama
que aquellos que admiré
repitieron desde otros vanamente.
¿Cómo empezó todo?
¿Se alcanza la autenticidad con persistencia?
¿O ese don solo reciben
quienes se ignoran a sí mismos
sabiamente?

5 oct. 2017

Apunte en la terraza de la cafetería





¿Qué cosa queda
a los que hemos sido desgraciados,
sino sentarnos aquí los días de sol,
y ver pasar el inagotable desfile,
la multitud sin héroes,
la realidad común e indescifrable
de idéntica extrañeza cotidiana?

Hay luz y hay brisa
abriendo entresijos en la tarde.

La desgracia fue, y volverá
más insegura si hacemos de este juego
una tranquila costumbre.

Hay sol y brisa y gente que va y viene
huyendo y regresando hacia otra parte.

La calle casi es lo que parece,

vocación de un tránsito
que se renueva diariamente en la capacidad
de ignorar su propia permanencia.

2 oct. 2017

El largo viaje de la desesperación






El tacto,
el arte de matizar reflexivamente,
el triste cuidado,
la pasividad amable.

Todo lo perdí al instante. ¿Qué fue,
a dónde la serenidad constante,
en qué lugar, roto el silencio,
la lluvia se incendió de sangre?


Un amasijo de ruidos nublados,
días de luz perpetua,
los gritos, la resaca animal,
digestión violenta
del verdugo que devora los restos
de los que aquí quedamos.

Pero ha vuelto la calma,
después de un tiempo inútil
tensando la mente y sus despojos
de caminos errados.

Ha vuelto la calma.
Se hizo costumbre la herida,
como se hace costumbre
la verdad que ya nunca pensamos.

20 sept. 2017

Invariabilidad de un retrato



El joven
cada vez más joven
de las fotografías,
ignora algo
que debería saber.
Le observo con pudor
-los años nos explican sin hablarnos-,
y callo lo que yo tampoco sé.

Él cada vez más joven,
cada vez más viejo
yo -que no más sabio-,
perdido en la ilusoria vanidad retrospectiva
de las fotografías.



4 sept. 2017

Cotidiano



Cogí el cadáver de la cucaracha.
Como todos los cadáveres,
era tierno. Quise rezar luego
una oración por su alma,
pero no tenía nombre.
Quise darle un nombre,
pero, para eso,
debería haber sido yo
su creador abyecto. Arrojé el cuerpo
a la basura, seguí en silencio.

¿Quién bautizará a los muertos?



Acrílico, din a2

17 ago. 2017

Libertades






La has llamado y ha huido.
Tenías que dejar que se presentara,
no forzar sus tiempos,
permitir que regresara
de la misma manera en que se ha ido.

Hay en ciertos vínculos
un acuerdo de libertad ajena,
una soledad imposible de ofrecer
o de negarle a cada uno.

Continuar
cuando todo ha sido dicho,
despertar cuando el sueño es implacable,
llamarla cuando ya
había vuelto a tu camino;
ahí reside la torpeza
que nos salva de una torpeza
mayor que la sabida.

La torpeza que conlleva
el sabernos prescindibles y desnudos.

11 ago. 2017

Relaciones



Luego, el viejo drama de conocer a alguien.
Ir abriendo puertas y espejismos
y ojos y sombras y abrazos en la calma.
Descubrir quién era quién
y desde qué lado se rompía
la imagen ideada.
Observar también qué hizo quién
de quién, qué margen fuimos retorciendo
para que obedeciera,
para que también se traicionara
en la vana pretensión de nuestros actos.

Así, sin prisa, que todo se diluya.
No quede ruido ni máscara callada.


Solo, la horrible costumbre de pensar
bajo el dictado de los otros,
complacientes y tranquilos ante su ignorancia.

Luego, rostros y más rostros moldeados
por la espera convenida del adiós,
aguardando ya la última palabra.

7 ago. 2017

Ceguera



Soledad aterradora, ver
lo que nadie más ve.
Felicidad: ¿cuándo nos quisiste
tan humanos como ciegos?
En la raíz
de la pálida tragedia,
buscan algo los ojos.

Algo que no puede ser.


Acrílico, din a2

29 jul. 2017

Los actos



Oféndeme, hazme reaccionar
mal, para que así, airado,
pueda demostrar mi dignidad ante ti
y ante todos los demás.
Que yo también participe del soberbio juego,
que yo también demuestre quien manda
aquí, en la vana oscuridad de mis arterias.

26 jul. 2017

Sentido de los días






No somos más que niños
cuando el poema más oscuro
nos conmueve.
Aleja lentamente cada página de ti,
no fuimos todavía más que ayer.
Y he aquí -en tus ansias,
en tus manos- que la vida,
como un reloj absurdo y detenido,
retrocede.

25 jul. 2017

Resistencia



Los libros nunca han hecho libre a nadie. Los libros, lo máximo que pueden darnos, es casi todo lo contrario: la noción de que no somos libres y de que por algún tipo de derecho natural deberíamos serlo.

18 jul. 2017

Decirlo todo



Aunque otra vez tenga sentido 
el sabor de la aceituna
y la alborada de la urbe
nos transforme en frío,
ni mapas ni cortejos fúnebres
podrán decir lo siento por nosotros.

Ni mapas, 
ni espejismos,
ni cortejos fúnebres.

Debería darte entonces, 
cuando todo pase,
otra confesión vertiginosa que trajese
aire a aquellos pájaros quietos.

Que las campanas rompan a volar
cuando nos crucemos por la calle
y acudan nuestros nombres
a nombrar nuestras miserias.

Qué importa.
Nada se confiesa hasta que se ha huido.


Imagen: "Bebedor", técnica mixta, din a3

7 jul. 2017

Luminiscencias



La herida es un estado perceptivo.
Sangran los ojos y la sangre es luz.
Y la luz es el sexo de los ángeles.
Estar herido exige de mucha pasividad
para curarse. El erotismo de la herida
seduce con ironía, rechaza con aflicción,
devora los restos de la noche
con un susurro bien intencionado.
La herida y el sexo más intenso
son casi la misma cosa,
la herida, el sexo más intenso
y la locura de la amante que reclama
un papel en tu agonía. Guarda silencio.
Aléjate. Haz de la soledad un gran vicio.
Pero no ames, no seduzcas, no forniques
a través de la herida. 
Porque tu sangre es luz. 
Porque la luz es ciega.
Ceguera que será siempre
un grito de belleza inexplicable.

4 jul. 2017

Terminado



Tinta de dibujo, din a3

Una breve crónica




Introvertido desde niño,
guiado por el influjo del silencio,
por un cauce anterior al poema.
El refugio era dentro.
Llegó la adolescencia,
delirio puro, ruidos, niebla.
Demasiada gente en las calles,
en mi mente, en mi agenda.
No era eso ni ese,
el refugio era dentro, donde
se burlaban ellos.
Divinidad. Caos. Locura.
La gracia entre los otros no,
sólo un destello solemne.

Yo fui un niño introvertido,
interrogado luego por el alcohol,
sometido a la ley del más fuerte.


Imagen: tinta de dibujo, din a3

29 jun. 2017

Adivinaciones




También te perderán a ti. Tu patria es el ruido que demora el adiós último, pero llegará el día: cada uno de tus nombres será un peso de luz cósmica o la atormentada voz que te maldiga. 

Tu más blando pensamiento se prolongó hacia la pérdida de algunos, pero algún día ellos te perderán a ti. ¿Y a quién más contendrás entonces? ¿Qué rostro supondrá el enigma de tu ausencia? ¿Con qué gesto apartarás la lluvia que asediaba el repentino fuego de la noche?

Llénate de todo esto. De ti mismo y de los otros y de las cosas familiares que dejaste sonriendo entre la niebla. Llénate. Porque algo de esto llevarás contigo cuando ya no existas para nadie. Una brisa sutil, una mancha de luz sobre la hierba. Serás eso. Algo infinitamente más leve que tu cuerpo. Cuerpo por el que a ratos sientes algo infinitamente más leve que tu propio cuerpo.


Imagen: técnica mixta, din a2

22 jun. 2017

Qué era la niebla





Admito que estuve enamorado de la niebla,
ojos de madre ciega
y poderosa simiente
me empujaban a tientas
por melancólicas vísperas.

Tuve en la niebla un secreto,
un secreto que nadie querría creerse,
que nadie adivinaría mintiéndole al viento.

19 jun. 2017

Ecce homo



Lo humano en su deformidad y en su no estar. En la forma que ha creado, forma que lo aprisiona para dar significado a su mediocridad, la misma noción de mediocridad que corroe lo sagrado de la existencia. Lo humano en su sombra, en su vacío ficticio, en su plenitud imaginaria. Lo humano y sus diez mil rostros de piedra y aire. Lo humano y la bestia que se agazapa, que acecha para defenderse de la humanidad perdida.



Imagen: "la súplica", técnica mixta, din a2

13 jun. 2017

Cuando todo pase




El Arte y la fama artística pueden ser todo o pueden ser nada. Procura, pues, si encuentras Arte o fama, que sean nada. Pues el todo solo ocupa su lugar desde el vacío.

9 jun. 2017

Excesos



Jugábamos a rompernos.
Era frágil el agua, profundo
el sonido del verbo.
Liberadas nuestras manos sobre la naturaleza,
jugábamos el juego de la herida,
conscientes de que el saber de la sangre
no debería temerse. Y llegamos al dolor.
Llegamos, jugando, a la locura.
Y más lejos. Al lugar donde los locos
recuerdan la verdad y la defienden
de la alegre ceguera de los cuerdos.

31 may. 2017

Sobreponerse



Hace un par de semanas escribí
mi último poema.
Este, el que ahora escribo,
es muy probable que solo sea
un poema falso.
Cedí ante la parodia, transmuté
mi carga en ironía. Noto como
si la felicidad se abriera paso
con su leve ingenuidad idiota.
No queda ya amargura, ni más sabiduría.
¿Y qué era para mí la poesía
sino sentir muy dentro el peso de la vida?
Si algo estaba roto,
ha sido reparado o reemplazado
por algo más liviano que la brisa.
¿Qué asevera entonces el poema?
A menos que sea doloroso
no sufrir por nada necesario,
estos versos apenas reconocen
el mismo peso inútil
de su espléndido vacío en vano.



Imagen: pastel al óleo, din a2

20 may. 2017

Dogmático




Al fondo de la pesadilla, este verso:
somos la malicia del verbo aparentar.

¿Queda así naturalizado el misterio?
Si es así, he cumplido mi parte.
Necesito olvidar lo que he aprendido.
Más tibio será el aire
donde la verdad no sea mía.

Ni mía ni de nadie.

Imagen: "Testigo" tinta de dibujo, din a2

11 may. 2017

Soberbia y soledad



Olvidé mirar con aprobación.
Rechaza el ideal, niega el vuelo
del ave que persigues. Eso me dije.
Critica vorazmente lo sagrado.
Tiene el arte una deuda conmigo,
con todos nosotros. Hay que retorcerlo,
me dije, para que escupa la verdad,
el signo que no debe entenderse.
Hay que llenarlo de ruidos,
de pasos embarrados,
de acciones intangibles. Que hable.
Que grite nuestros nombres últimos.
Que rompa a llorar en la habitación sombría.
El arte nos debe nuestra propia existencia,
nos debe el frío de los ojos
que aplazan para nunca lo que han visto.
Hay que hacerlo hablar, enseñarle
quien manda, maldita sombra
de una sombra más torpe que la admiración
de quienes carecen de talento.



Imagen: "¿futuro?" Tinta de dibujo, din a2

4 may. 2017

Inquietudes cotidianas





Los elogios llegan cuando llegan, pero no siempre ante algo que pretendiéramos demostrar para ser mencionados con agrado.

A veces, por miedo a causar tarde o temprano una decepción mayúscula, por temor también a la propia vanidad o por una fastidiosa falta de costumbre, el elogiado tiene que dejar de ser quien es para poder aceptar el privilegio de ser reconocido.


Ya lo dicen los libros, arma de doble filo es el elogio.

Quien nos alaba, también atrapa de algún modo una parte de lo que somos o de lo que hacemos, sometiéndonos a un juicio que las más de las veces será tan voluble y necesario como la luz del día. La misma luz que amenazan los nubarrones de la tarde o la vieja indiferencia de la noche.






Muchas veces tener esperanza consiste en no aceptar. Así pues, también se puede enloquecer de esperanza, y demorarlo todo hasta que nada quede.






Hay dosis extremas de optimismo que solo pueden ser interpretadas como cinismo.






Sucede muchas veces que detrás de una hipócrita amabilidad no hay intenciones perversas ni ansias de manipular, sólo el angustioso deseo de ser amable con todo el mundo.




Imagen: "Bodegón simbolista" Pastel al óleo, din a2

22 abr. 2017

Dos poemas sin título

Cuanto más comprensible
sea una historia de amor,
más predecible será su final.

Así os digo
que las historias de los jóvenes
deberían ser siempre
incomprensibles.


***


Miras en la dirección del silencio.
Hay algo ahí
que deberías ser tú.
En lugar de eso,
una dureza sensible
te esquiva o se ríe de ti.

Hace ya tanto que no estás aquí.
Solo puedes mirar un momento.
Lo que sea que fueras,
ya huye hacia el fin.

Cuatro anotaciones

Hay dos clases de escritores: los escritores vanidosos y los escritores vanidosos que tienen algo que decir.




Una imagen vale más que mil palabras... Por eso un buen poema siempre será superior a un buen cuadro. Lo será por lo que no dice.




Y al final surge la espontaneidad, que es la única actitud posible ante lo desconocido.




¿Y no será la mentira lo que acaba volviéndonos invisibles?

15 abr. 2017

Metapsíquico

Ese rostro,
ese árbol,
ese niño que huye,
esa lluvia, ese pájaro,
ese vaso que cae
para quebrarse en el suelo.

Ese vaso, esa risa, ese cuerpo.

Todo eso, pensó,
todo cuanto rodea mi mente y existe
aunque no lo perciba ni lo designe,
será siempre más real
que cualquiera de mis pensamientos.

Pero eso qué era,
sino otro pensamiento
más real que la nada que sueñas.

Actores y otras sombras

Ser pobre implica actuar mucho.
Para ser pobre y hacerlo bien,
uno debe llamar la atención
sobre lo que uno es.

Sobre lo que uno es,
no sobre una casa de ensueño,
ni sobre lentos viajes en primera.

Por eso es cansino ser pobre.
Uno debe esforzarse en demostrar
que uno vale por lo que es,
no por lo que nunca tuvo,
ni por lo que deseó tener.

Y al final llega el fin
para el rico y para el pobre,
llega la muerte brillando
y se los lleva muy lejos a ambos.

No somos nada, se dice entonces
o un poco antes o después.

Y el pobre se pone triste.
Y el rico sonríe dulce,
sonríe y asiente sabio.

No, no somos nada.
El rico ya lo sabía.
El pobre lo pierde todo,
sin saber si tenía algo.

Poema sobre los poetas



Es hermoso llevar
un poeta dentro.
Llevar por dentro un alma prestada.

Poesía, sentimiento de todos,
sentimiento que cantan los muertos.

Porque los poetas, sí,
están casi muertos. Su danza se hace
con el verbo de aquellos que sueñan,
de aquellos que abren sus puertas
al extraño sueño de sentir otro sueño.

Porque los poetas, sí,
estuvieron muertos.
Un libro les susurró el secreto:
sentir es hablarle al silencio.
Hablarle a la sombra.
Hablarle en silencio a otro muerto.






Imagen: "Joven imaginario vestido de negro paseando por un puente munchiano". Pastel al óleo, din a2.

5 abr. 2017

Simetría invertida

Se miraron
con admiración y desconfianza,
con desconfianza y admiración
miráronse.

Fue como ladrarle al viento.

A su imagen y semejanza

Sea el amor,
para los frívolos,
frívolo. Profundo solamente,
para quienes tengan
una capacidad inagotable
de sufrir en sueños.

Amor en su medida justa sea
para los amables solo, para
las sabias soledades que amaron
una vez tan solo.

El héroe absurdo



Sé en qué consiste la prosa de la vida.
En saber que da todo lo mismo.
Da lo mismo triunfar.
Da lo mismo que llegue,
que huya, que no vuelva más.
Da también lo mismo,
pensado fríamente,
la muerte poética
que una vida prosaica en soledad

La Importancia consiste
en cuanta importancia quieras darte
ante los demás.

Y ese ejemplo que buscas
para corroborar tu existencia,
es la ficción que solo alguien distinto a ti
podría realizar.






Imagen: Técnica mixta, din a2

2 abr. 2017

Lugar inquieto



¿Nunca más aquí, dices?
¿Siempre más allá o más perfecta?
Mejor llévame a tu infierno.
El mío se llenó de espejos sonrientes,
colmados de gratitud.
Alas di a la miseria, voló
hacia el fuego que me entregas.
Llévame a tu infierno,
te conoceré nada más mirarte.

23 mar. 2017

El ánimo y los otros



Nadie te acepta tal y como eres.
Observa: todos quieren cambiarte.
Mira bien el espejo. ¿Lo ves?
También pretendes
cambiarlo todo a tu antojo,
necesitas que tu centro sea
el centro exacto y roto de las cosas.

Guardaste algo de ti solo para ti mismo.
Ahora el hueco invisible
te trastorna. Eso, tu espacio,
debería llenarse de sombras.

Sombras como tú,
que no supieran qué son,
alcanzando solo a cambiar y cambiar
a voluntad de otra sombra,
perfeccionando la tensión cruel
del confuso vacío que alberga la forma.




Imagen: Técnica mixta, din a2

19 mar. 2017

La otra desigualdad



La mayor vanidad de todas:
pretender erradicar
toda vanidad
de uno mismo.

Religiosas ínfulas,
perfección, negación
de la dicha de destacar.

La vanidad es en vano
cuando nos volvemos vanos,
cuando mentimos y consideramos bella

la común mentira.


Imagen: El niño adulto, acrílico sobre lienzo.

13 mar. 2017

Los ecos del eco



Queda la sensación
de no haber atendido
a lo de cada cual como persona.
Juraría que traté de acercarme
a los buenos,
que cumplían su papel
serenamente.
Pero, hiciera lo que hiciera,
siempre hallaba en primer plano
a los que tenían algo en contra.
Ellos eran el problema
que yo debía resolver
amablemente.
Toda mi energía dediqué
a comprender (¿comprender?)
qué cosa le hice a quién
para que despreciara alegremente
lo mío como persona.


Imagen: la inocencia y el fuego, pastel al óleo, din a2

8 mar. 2017

Elección



Ya lo dicta la conciencia desde siempre,
sean solo un pasatiempo
el Arte y sus misterios.
Quizás por eso,
debí centrarme en temáticas alegres,
buscar la música ligera,
el final feliz, la adolescencia.
Pero no quise. Atesoro ahora
una obra que calcula
la tristeza infinita del que observa
la felicidad mezquina de sus coetáneos.

Nadie entenderá por qué
pinté de gris las formas y los rostros,
por qué no quise rendir culto
a la sonrisa maternal o al blanco atisbo.

Decir solo que he visto,
que he pensado, que a ciegas continúo preguntando.
No podrá comprender
quien huya de la sombra que es él mismo.







Imagen: "El buen conversador" Técnica mixta, din a2

4 mar. 2017

Prioridades



¿Por qué tú y no yo?
¿Por qué la caída interminable de los astros
o el corazón sin pulso de la guerra?
Las largas colas de la desesperación,
el margen roto de lo comprensible,
la maldición que asciende desde la verdad,
¿quién los prefijó sobre qué suerte?
¿Quién dijo: tú te librarás del nombre
que designa a los que huyen, a los que temen,
a los que danzan como marionetas
sometidas por el viento que se pierde?
¿Por qué tu hambre y no la mía?
¿Por qué otros ángeles, no los tuyos?
¿A quién conviene? ¿Quién claudica?





Imagen: "Las viejas adicciones" Técnica mixta, din a2

26 feb. 2017

Excusas



Lo único que se interpone entre lo que soy y lo que quiero ser, soy yo mismo.

Lo único que se interpone entre lo que soy y lo que quiero ser, son los demás.

Lo único que se interpone entre lo que soy y lo que quiero ser, es la naturaleza. Las borrascas y los osos polares.





Seguir sufriendo para no olvidar las lecciones del dolor. Olvidarlas, ser feliz. Volver a sufrir, no recordar nada. O recordarlo todo y sentir otra vez que el dolor somos nosotros mismos.



Era todo tan absurdo, que por fuerza debía estar triunfando en algo.

Pesadilla



Pastel al óleo, din a2

10 feb. 2017

Máscara y velo



La verdad es algo como el odio
o el desprecio, tiene rostro solemne
como el hambre o el invierno.
La verdad es algo como la guerra
o la fuerza con que un hombre
arrastra su corazón hacia los templos.

No hay amor, os digo.


Tan sólo conveniencia,
y alguna celebración
donde la inocencia se quema
con el espectral ritmo del viento.

16 ene. 2017

Últimos trabajos


Título: "Cómo mostrarse", pastel al óleo, din a2





Título: "Tocar el cielo", pastel al óleo, din a2