3 abr. 2016

Arcaísmos

Sea entonces nuestra enjundia nuestro orgullo. Esta isla anestesiada no merece otra cosa. Rechacemos también, rebasados ya los límites, este alentador principio que formulo. Pues llegado el caso, tanta substancia hallaremos en la profundidad como en la negación consciente de la misma.

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