26 dic. 2016

Desesperación, clarividencia



Cuando el río se detenga,
y solo agua estancada, pestilente,
sea el cauce demasiado largo
de los días.
Cuando el futuro inmediato
no difiera como espectro
del ayer inmediato,
presta atención a la noche:
el infierno está lleno de augures,
desde el horror inmóvil
se divisa claramente lo lejano.




Imagen: "Azaroso", pastel al óleo, din a2

23 dic. 2016

Lo establecido o su contrario

Nunca sabré por qué el pensamiento que me viene dado, es casi siempre un germen nocivo. Pero es por ese germen que sé que la lucidez es un estado psíquico tremendamente incómodo, en el que uno debe deshechar constantemente sus impresiones de base, para esforzarse luego y cada segundo de su vida en alzar un sistema ideológico propio. Sistema que, así lo indican los libros, viene propiciado por la melancolía de las evidencias caídas, por aquello que era absolutamente cierto desde siempre, pero que en algún momento ultrarreal dejó de serlo.

Es probable que haya quien considere esa clase de pensamiento de base, un tanto despreciativo y desencantado, como la verdad misma, piedra angular sobre la que se construye todo; pues ya todos intuimos que cuando la mentira ha vencido en todos los frentes, la verdad tendrá que ser implacable para quien no se atreva a afrontarla. Piensa mal y acertarás, sí. A esa misma inercia me refiero. Inercia de la que filosóficamente resulta difícil salir, pues solo puede abandonarse mediante el tópico más manido de la poesía y de las bellas artes en general: el amor, eso que hoy en día llamamos empatía y que, desde los tormentosos poetas hasta los más grandes cineastas, casi todos reconocen como fuerza suprema capaz de poner de rodillas a cualquier deidad. 

No nos engañemos, es el amor quien tumba nuestras convicciones más arraigadas, negándonos la comodidad de las verdades ya asumidas. Y es por eso que toda forma de afecto está estrechamente emparentada con la profundidad y la lucidez que podría acabar con lo establecido o con nosotros mismos en el intento.

18 dic. 2016

11 dic. 2016

Ostracismo

Jugué y perdí en la mesa de los grandes poetas. Asumo así lo que otros tantos no han sabido asumir, que no soy más que otro hipócrita, que las máscaras son el único rostro verdadero que me queda. Que nada me aterra más que la gente sencilla, la que nada oculta de sí misma. La que rechaza cuando debe rechazar y ama sólo cuando debe amar. No, no he tenido el valor de ser yo mismo, lo reconozco. Como también reconozco que para serlo, primero tendría que haber sabido quién soy, y ahora soy tan sólo la estancia de esta soledad.

Considero que por este aislamiento voluntario, por este aburrido escarnio deberían pasar del primero al último de mis contemporáneos, incluidos los poetas que tanto presumen de su honestidad, de su aristocracia, de su autenticidad.


De cualquier manera, creo que se ha hecho justicia. Sí. Y que mi primer crimen fue entregarme en exceso a los demás, pues, ¿de qué otro modo se podría juzgar, culpar y castigar a alguien por algo que siempre ha sido moneda de cambio tan común? Por algo tan trivial y cotidiando como la hipocresía, como la dulce falsedad.

Desde el aire

No pasó mi vida ante mí
en un segundo.
Solo una niebla
tempestuosa y oscura.

Cuando subí a despedirme,
entendí por tu forma de mirarme
que algo horrible
había sucedido,
algo que no puede nombrarse.

Esa niebla,
tempestuosa y oscura,
que duró poco más
de un segundo,
esa niebla fantasmal
había sido mi vida.

Sol muerto





Un sol muerto idéntico a un dios muerto. Un dios muerto que no es más que un hombre, rostro absorto que contempla la naturaleza y no comprende.

Técnica mixta, din a2

7 dic. 2016

De poca fe

Algo que pasó,
que sucedió solo una vez
y que al instante era ya costumbre
absurda o miedo a que un error
se repitiera invariablemente.
Miedo a que algo no encajara
desde el primer asombro, miedo a caer,
a ascender, a quedar siempre
en el mismo sitio, asombroso miedo
a ser y a no ser, a regresar huyendo,
a soñar la vida hasta la tumba.

30 nov. 2016

Todo lo que fue, no es



Cerebros fundidos como bombillas de saldo, rostros espectrales, sombras indecibles. El sueño de mi generación era un blanco reguero de cocaína. El sueño de la cocaína, la abominable risa del cretino. 

Cayeron todos, lluvia ácida sobre la noche, pájaros abatidos por el temblor del aire. Corroída ya la carne adolescente, el tiempo de hacer preguntas se disipó con el candor del alba. 

Tuve miedo por ellos. Tuve miedo de ellos. Ahora son la soledad donde escuece lo aprendido. Tuve tiempo, tiempo para olvidar que el tiempo existe porque ocurre lo terrible.

25 nov. 2016

Impresiones sobre el asueto

Observa la belleza
de los blancos mausoleos.
¿Cuándo te querrá muerto lo sagrado?

Indaga la luz con sensatez,
que nada quede realmente desvelado
aquí, fuera del delirio cotidiano.

Esculturas y óleos. Músicas.
El más allá respira en todo esto.
Arte, religión primera,
festejo de la criatura audaz,
consciente de su error certero.

Todo en ella desafía lo sagrado,
su infinita carrera se adentra entre la niebla.
Sobrevive en libertad la criatura,
es la única fortuna necesaria tras el sueño.

18 nov. 2016

Ceguera

Oscuro amor a la vida.
Oscuro, como ángeles muertos.

De aquel largo camino,
la noche de naipes marcados.

No hay niñez todavía.
No hay niñez en el tiempo.

La suerte nos llama a lo oscuro,
el amor queda dentro.

De sombra encendida,
el nítido espejo.

Con furia vislumbra aquel ciego
un espectro diurno.

16 nov. 2016

Final abierto

No hay saber sin amargura. 

Para recordar siempre la lección, 
habría que guardar, 
siempre, un poco de rencor dentro. 

Dentro, un poco de odio.

(Si la felicidad te dejara inconsciente,
araña la cicatriz oculta,
recobra el conocimiento,
miente y araña la cicatriz,
aráñala de nuevo).

Que nadie sepa 
quién eres todavía.

8 nov. 2016

Dos distinciones



No, no son lo mismo ánimo y sentimiento. El ánimo es algo de uno consigo mismo. El sentimiento siempre es hacia alguien más. Y sucede a veces que quedamos atrapados en el tejido del ánimo, encerrados en nosotros mismos casi por voluntad propia. Entonces solo lo interior es real y la luz se convierte en una entidad mística. Hay muchísimo dolor ahí. Nadie rechaza la realidad común solo para pasar el rato. Un choque o un rechazo intenso y nos convertimos en tortugas que solo dejan pasar a dos o tres personas dentro de su caparazón.

A este tipo de vínculos tan selectivos se les denomina intimidad, y sobre ellos Borges dijo que alguien del siglo XVII o XVIII también había dicho que son pura ilusión. El caso es que a una determinada edad, casi todos somos tortugas o caracoles o crías de algún marsupial que temen la luz que aman, la luz que irradian la poesía y las personas de temperamento artístico.

Los que logran sobrevivir intactos, siguen observando, sintiendo, comprendiéndolo todo sin necesidad de que les aclaren nada.

Los demás continuamos por la vida con un pánico cerval a que alguien correctamente adaptado enuncie lo evidente.


***


Entonces, según usted, siempre hay una pose. Siempre actuamos según un modelo superficial, ¿no es eso? Pues bien, dígame entonces dónde queda eso que llamamos prejuicio. No, por favor, no se enfade. Solo quiero saber quien de los dos se está equivocando. Sí, tranquilo. Lo más probable es que lo dos tengamos razón. Es muy posible que yo no sea yo y que usted, por su parte, se esté imaginando que soy otra persona.

5 nov. 2016

El lugar y la conciencia

El mundo está perdido desde siempre. Aceptar que la esencia de nuestra realidad siempre ha sido injusta, sería el eterno punto de partida de una madurez que resultará perversa si aprovechamos esa máxima para sacar partido. Y llena de sabiduría si aprendemos a observar dicha injusticia con tristeza.

Todo dependerá de a qué lado de la injusticia estemos, siendo lo verdaderamente heroico ponerse del lado de la tristeza cuando la balanza se incline perversamente a nuestro favor.

Tareas

Concebir
la propia muerte,
exigencia que disipa
laberintos.

3 nov. 2016

Destino

En mi juventud:
gente solitaria recorría
caminos solitarios,
escribiendo poemas solitarios,
para morir solitariamente.

¿Era esa la verdad de la literatura?

30 oct. 2016

Polaridades




Hay dos clases de lectores de poesía. Los que van en busca del poema y los que clavan fríamente la mirada en lo que leen, esperando que el poema los encuentre.


Los primeros están de acuerdo con mucha de la poesía que se hace en la actualidad. Leen, sienten y olvidan. Los segundos son más exigentes. Leen llenos de prejuicios que quizás no sean tales, pues, ¿qué es todo lo aprendido en las disciplinas artísticas, sino prejuicio y pedantería?


Quiero pensar que son precisamente los lectores que no van hacia el poema, los que en verdad poseen cierto entendimiento sobre lo sublime, ya que, en la mayoría de los casos, se rigen por un sensato principio: "el poema que no es sublime, nunca será poema". Esto es así porque cuando uno se blinda correctamente en la comodidad, poca cosa puede conmovernos ya. Solo lo sublime puede traspasarnos entonces con su intensidad.


Sirva esta disertación como preámbulo para señalar que ambos tipos de lector coexisten en este que escribe. Y que nunca se han llevado nada bien.






Imagen: "Cansancio", Pastel al óleo, din a2

28 oct. 2016

Un tiempo para cada cosa

¿Qué queda ya del reino espíritu en las formas del arte? Leí con devoción a Hesse en mi primera juventud. Recibí de su lobo estepario la noción de que toda obra de arte verdadera, debe construirse sobre el espíritu de la época que transite el artista. Llegó luego Borges con aquello de: "no hay razón para no pensar que todas las formas de pensamiento que se han dado, no sigan dándose en la actualidad". A estos dos planteamientos habría que sumar las versiones de Marx o de Valery sobre el mismo tema... Para acabar finalmente con todo en el mismo momento en que salir a la calle, y observar a los grandes fanáticos de Enrique Iglesias o a los furiosos seguidores de Belén Esteban. A esa horda de zombies que, en definitiva, no distingue ya entre una obra de arte y un producto fácilmente apañado de comida rápida.

No merece la pena, no a estas alturas, seguir preguntándose por el espíritu de nuestro tiempo. Ni siquiera en el mundo de las bellas artes. El artista que quiera participar de ese designio, quedará solo, rechazando todo esto, para recrear luego ese mismo rechazo -el mismo que sentirían los grandes artistas del pasado por esta época- en una estampa solipsista, desquiciada o existencialista.

Pues ahora mismo, meditar sobre este tipo de cosas conduce ahí, a la oscuridad del que ignora qué es el espíritu en un tiempo como este, tan artificioso y tan complaciente con la mediocridad. Un tiempo con tanta literatura, tanta pintura, tanta música al alcance de todos, con tantísima belleza heredada que explica lo que debería ser ese espíritu, ese ideal ya sin cabida. Ese signo esquivo de lo que quedó por venir.

27 oct. 2016

Principios




Sin estética, no hay trascendecia. Sin trascendencia, no hay ética. La estética sin ética, malditismo. La ética sin estética evidente, filosofía necesaria en un mundo tan feo. Trascender es la clave, saber que estamos aquí y que nuestra manera de actuar (o de no actuar) puede ser lo suficientemente importante como para hacer toda la diferencia.


Técnica mixta, din a2

19 oct. 2016

Fondo y forma

De niño creyó amar
la ausencia, pero era
la palabra
ausencia
lo que amaba.


Hoy la pronuncia hacia dentro,
y un vago misterio le deja
sin habla.

Máscaras retóricas



Si yo, Diego Mille,
supiera de profundidades,
hace mucho que estaría emparejado
con alguien invisible
de alma noble,
de afectada sonrisa;
proclive a la maternidad
invisible.

¿Cómo no se ha dado cuenta nadie
de que soy otro artista superficial,
de que mis poemas son la farsa
en que hablar de amor
para enamorar a la mujer carnal?

A esa,
a la que huirá lejos
cuando se percate
de que no escribo sobre ella.

13 oct. 2016

Diálogo para un converso

Tuve una rara fantasía
en la que decíamos la verdad.
El aire se llenaba de pájaros muertos,
la muerte luchaba
consigo misma entre la niebla
de algún jardín descuidado.
Era la sinceridad enferma,
la que vuelve cada cierto tiempo,
la que medita sombría en su desnudo
sobre la mejor manera de herir,
de odiar, de amar;
de entender la callada soledad
que todo lo transforma en sueño.

7 oct. 2016

Transición


Nada dice de mí
la imagen del espejo.
No era el rostro lo importante.
Mirada, cejas o sonrisa,
detalles fáciles resultan
ahora que la historia se dibuja con un peso.
Porque algo ha sucedido.
Mis reacciones, mi educación,
mi cansancio y mi vacío
explican lo que soy en consecuencia.

Ahora todo el mundo me conoce de verás.

Ahora, que solo sé de mí este rostro
y carece por completo de importancia
la imagen contenida en el espejo.

5 oct. 2016

Donde nadie



Búscate lejos,
donde la brisa todo lo conmueve,
o más lejos, ya fuera de ti.
Fuera, no en las entrañas de la mente,
donde todo huye más allá.
Búscate en las consecuencias,
las nimias consecuencias de tus actos.
En la rutina, en tu diario deambular
por los inmensos giros de la ciudad.
Búscate en los ascensores,
en los escaparates,
en los persuasivos relojes de latón.
En los lugares a los que huyes
cuando el lugar no eres tú.
Búscate fuera cuando dentro
ya no quepa tu nombre ni tu historia,
ni tu implacable realidad consciente;
cuando tu escondite sean
los demás.


Imagen: "El filósofo"
Pastel al óleo, din a2

23 sept. 2016

Glory of love





Basta con que un segundo
sea percibido
como dos segundos,
para que veinte años
sean percibidos
como cuarenta.



***



Mil años pasé
contemplando el río.
Cuando me levanté,
la novedad era la norma,
el universo había envejecido
irremediablemente.

Fobia Social



Mientras el Arte se arrojaba al vacío,
el artista, negro coleóptero,
preguntaba por su hogar futuro,
su futuro sueldo,
su plato de futuro sobre la mesa.

Fueron los testigos devorados
por otro artista
que no tenía qué comer,
que vomitó luego una promesa
y una joven maldición para su público.

Ahora todos contemplan
el lienzo de la noche y de la furia,
vislumbran el camino
en la perplejidad del horizonte
que arrojaron sonrientes al vacío.



Técnica mixta, din a2

16 sept. 2016

Conformarse



Felicidad y resignación
eran cosas parecidas
en días como este.

Abandonar el juego,
estar siempre aquí y ahora.
En eso consistía todo

en días de lluvia y pensamiento,
días de equilibrio inconsistente.

Se trata solo de llenar
la medida de un tiempo irreversible,
dejando caer cuanto te sostiene.

8 sept. 2016

Sobre el color gris

¿Quieres conocerte? Duda de ti. La única forma de llegar a la verdad, es dudando. Duda y no se lo digas a nadie. Nadie lo entenderá. A nadie le cabe en la cabeza que no se pueda alcanzar cierta seguridad en uno mismo sino dudando de uno mismo.





Solo los que conservan en sí mismos un margen de inocencia, tienen pesadillas.





Alegría para consolar al afligido. Tristeza para concienciar al indolente.

4 sept. 2016

Donde todo se sabe


Guarde el mar mi secreto
donde nadie más pueda verme,
en su rotunda extensión,
donde todo se sabe.

Allí quiero saberme muerto.

Donde el mar me acorrale
con el fuego perfecto
de su voz impensable.

1 sept. 2016

Cosificación del alma



Algo empuja a contarlo, a hablar una y otra vez de la miseria y de la infamia y de la desesperación. ¿Por qué? ¿Tanta culpa hay ahí? Si es así, ¿confesamos para ser absueltos de los pecados de otro? El tranquilo cadáver debe diseccionarse a sí mismo, es la única manera de volver a sentir.

27 ago. 2016

De un verano a la espera

Muere Santa Cruz de tanto anochecer.

Nuestras vidas nunca fueron nuestras,

hemos corrompido
la brisa verde de la adolescencia.

Solo resta contemplar el mar,
fingir que somos dignos
del barco que zarpó hasta diciembre.

25 ago. 2016

Inmediato



El reloj así lo exige:
aprovechad el momento,
negad lo venidero.

Hay, pues,
un malentendido en todo esto.
Un malentendido que conduce
al infierno.

Mas si el reloj así lo exige,
viviremos el instante eterno.

Jamás nacerá
belleza más oscura
que la impresión primera de ese infierno,
agonía del presente sin tiempo.


Imagen: "Teópata"
Técnica mixta, din a3

22 ago. 2016

Negro sobre blanco

Iban de la mano
la bondad y el miedo.
Y era fría la noche,
era viejo el silencio.
Iban de la mano
y la muerte estaba dentro
y era nuestra la noche
y era todo silencio.

19 ago. 2016

También la miseria miente




El dolor de aquel juego era cierto.

Pero sobreactuó 
el doliente, exageró 
el ruido transparente del espejo.

Nada causa más rechazo
que eso.


Imagen: "carne viva",
Pastel al óleo, din a3

14 ago. 2016

Aquí no es ahora

No te engañe la luz del día:
larga es la tristeza,
y aún no hemos vivido tanto
como para amarlo todo
mediante la derrota.

El vuelo

Somos aire inmediato
que huye de sí mismo y que se olvida,
que más tarde o más temprano
será empuje de pájaros sin dueño.


Pájaros de nadie que son nadie todavía.

10 ago. 2016

Paisaje nocturno




Acuarela, din a3

Rutina

Presto mucha atención
a lo que dice estos días 
el televisor.

Mantengo firme la mirada,
me concentro con ansia,
con inquietud, con furia extrasensorial.

Siento como si el futuro
social de este país
dependiera de mi nivel de atención.

Por suerte tengo mis pastillas,
algunas cosas, las peores,
nunca cambian.

31 jul. 2016

Periódico









Si no sé cuál es la verdad, ¿cómo voy a saber cuál es la verdad sobre la verdad?


***


¿Y qué hay de las cosas en las que no se debe ceder, y en las cuales, casi sin darte cuenta, nunca cediste?

28 jul. 2016

Naturaleza muerta



Si hay paraíso,
será algo así como un valle
o un bosque donde
nuestras almas sean solo
árboles antiguos.

Si hay paraíso,

la brisa será lengua de susurros,
y al anochecer callaremos
en lengua más oscura todavía.

No tendremos frío,
y a la sombra de las frondas
se echarán a descansar
hermosos animales muertos,
ánimas del movimiento cíclico.

Ánimas para las que los árboles sean
solo antiguos guardianes imparciales,
guardianes invisibles del olvido.



Imagen: Técnica mixta, din a3

25 jul. 2016

Márgenes





No son un problema racional
las diatribas del alma.
Aparecen y se resuelven,
o nos condenan.


Quien debía seguir así
la línea recta,
siguió, pese al obstáculo,
la línea recta.

Quien debía perderse para siempre,
así lo hizo.



21 jul. 2016

Ese misterio

Sé que en alguna parte hay un libro que dice la verdad sobre lo que ocurre más allá. También sé que, aunque ese libro dé conmigo, no sabré reconocer esa verdad.


***


Hay algo inquietante en querer ser artista. Y más aún, en conseguirlo.

19 jul. 2016

Dos poemas




"Decadencia"

Hablamos ya tan solo
el lenguaje de la humillación.
Este orgullo injuria a los famélicos,
portentosos cadáveres del juego.
Hubo tiempo para callar,
para enmendar el ruido que acosaba
la común transparencia.
Ahora: la desoladora inercia.
Un estertor ignífugo
invita a quebrantar espejos,
el mal que tanto espanta
insiste en nuestra conciencia.


***


"Medidas"

En presencia del burgués,
lo único que se puede hacer
es estar a la altura.

Por más que tal lugar,
obstinado y tenebroso,
te aleje de ti mismo,
y aunque adolezcas solo
un jardín en llamas;
en presencia del burgués,
lo único que podrás hacer
será estar a su altura.


Imagen: "Metamorfosis"
Técnica mixta, din a3

15 jul. 2016

Otro jinete azul



Amor, siglo XXI.
Nada ni nadie puede salvarte
del abandono,
de la infidelidad,
de que tu relación
se convierta
en un melodrama
barato.

13 jul. 2016

Locura y catolicismo



Dejar de juzgar, perder el juicio. Dejar de juzgar para merecer el perdón, pues todos tenemos un alma inmortal que merece ser salvada. Pero para eso, enloquecer primero. Perder el juicio para dejar de juzgar.

La cordura y el criterio. El criterio y la cordura.

Asumir y comprender la culpa para recobrar la mente. O dejar de juzgar y trascender hasta que el alma brille enamorada de sí misma.


***


La humildad es ante todo una cualidad práctica. La soberbia consiste en exagerar lo que se es para crear una expectativa que nunca se verá cumplida. De la capacidad de prever y evitar esa consecuencia, surge la humildad, que hace nuestra existencia más llevadera para los demás y, por ende, más llevadera para nosotros mismos.


***



Todos los seres humanos llevan un monstruo dentro. Ríete lo suficiente de alguien, y aparecerá.



***


Pero es que uno nunca sabe quién es. Eso, en todo caso, se recuerda.



10 jul. 2016

Nota de diario

Es raro. Noto, desde ayer noche, como si estuviera recuperando mentalmente cierto entendimiento intuitivo de lo que me rodea. He trazado, en las horas que han pasado desde la madrugada, varias teorías al respecto. Puede que, después de casi tres años sin beber, esté recobrando una conexión emocional genuina conmigo mismo y con quienes me rodean. Puede que, por algún despiste egoísta, lleve años y años haciéndome el tonto, desentendiéndome de cuanto me rodea, y que al fin haya reaccionado para bien en mi fuero interno.

El caso es que es raro. Hasta hace nada, me atormentaban los sobreentendidos. Sobre todo lo que se suponía que yo mismo debía sobreentender en una situación trivial. Y no digamos ya en una situación importante. Era un miedo enquistado, de esos que al final no se sabe si estamos magnificando o si tienen una raíz traumática.

De cualquier manera, bienvenida sea esta nueva fluidez. Aunque ahora mismo esta capacidad redescubierta me tenga descolocado, era algo que añoraba. Sobreentender, conectar, sí. Lo añoraba.

Redactar esta breve nota es mi manera de celebrar el feliz suceso personal.

Antiguo comercio



Puse mi pesadilla en venta.
Llené la ciudad
de tristezas y figuras
acechantes como espejos.
He crecido como artista,
ahora todos lo entienden.

Dolor, 

mano regia que sostiene 
lo evidente.

7 jul. 2016

Continuidad




Solo queda seguir
con lo que no estaba
haciendo.




Pasteles al óleo, din a3

Caricatura feroz




No conozco mejor manera de desdoblarme, que ejerciendo la traición hacia mí mismo. De ahí, la objetividad insana de verme desde fuera.



Pasteles al óleo, din a3

5 jul. 2016

Educación de Diógenes



Mientras soñaba con hacerme rico,
un aullido de sirenas,
un policía de paisano,
un coloquio de cerveza
cerraban mis oídos,
llenándome de indiferencia.

El tiempo es un asesino indemne,
pensé mientras soñaba
con ser tan rico como inocente.

Sigue pintando,
me dije,
escribiendo,
soñando.

Me dije:
algún día serás rico,
tanto, que querrás despertar
del blanco sueño de tu riqueza.


Y al despertar sabré
que quería solo levantarme tarde,
sentir esta pereza,
malgastar mi tiempo
como se malgasta solo
lo que no se tiene.

28 jun. 2016

Elecciones

¿Quieres saber qué hacemos
los poetas en noches como esta?
Noches donde el viento o la política
apagan la verdad y las estrellas.
Morir de hambre y desengaño,
hablar a solas con los muertos,
romper ventanas,
cerrar espejos,
claudicar amablemente
ante el azar que tanto obliga.

No tengo huesos ni cadenas
con los que atar la carne,
por eso, en noches como esta,
el viento y la verdad, el hambre,
el desengaño y las estrellas,
podrían arrastrarme a donde todo
es carne de mi carne.

Carne fría y reluciente
que ha perdido el pudor
a fuerza de esconderse.

22 jun. 2016

Ser y no ser

Miedo a no ser lo que soy
y a serlo,
a conformarme
siendo lo que soy.

A no ser,
ya conforme,
quien quisiera ser.

20 jun. 2016

Perspectivas



Prometo, amor,
aburrirte siempre.

Ninguna diversión vulgar,
ninguna vulgaridad perfecta.

Seré siempre
tu domingo sombrío,
tu sombría madrugada,
tu insípido reflejo,
tu trivialidad elocuente.

Prometo hacer caso omiso
del dolor o de la histeria
que acorrale nuestra carne
diariamente.

Seré siempre yo mismo,
siempre,
siempre
y siempre.

14 jun. 2016

Abrazos gratis




Gracias al alcohol conocí el amor. Hermosa era la vida, y mi estupidez no tenía límites. Solo como estúpido puedes sentirte parte del género humano, pues la inteligencia no es más que la inclinación a la soledad. Gracias al alcohol fui juvenil, audaz, febril, piadoso. Virtudes estas demasiado emparentadas con la estupidez, de las que ya no recuerdo nada memorable.


***


Lo que en verdad queremos, nunca puede ser... Es una de las primeras lecciones de la edad adulta. Por no decir que la madurez comienza precisamente cuando comprendemos que lo primero que deseamos, tal y como lo deseamos, es imposible de obtener para el común de los mortales.

Esta terrible certeza es la fuente de la que manan los sueños.


Imagen: Pasteles al óleo, din a3

10 jun. 2016

Dócilmente

Nos morimos. Eso es todo.
De este lado al menos, todo:
angustia que guardamos,
quebrada en blanco y negro.


Del siguiente lado, nadie sabe:
reloj sin fuerzas,
espacios desvelados,
otro fuego sin enigmas
abriéndonos las puertas.

¡Tememos tanto!
Y temeremos...

El futuro calla,
lo burlamos:
esa es toda nuestra ciencia.

7 jun. 2016

Cinco lagunas



Cada acción sobresaliente trae consigo una porción de vanidad. Esa es la miseria de destacar, por eso ninguna recompensa es merecida.





Un artista sabe que no es nadie cada vez que repara en la certeza absoluta que dictamina que "todo es cuestión de gustos"





Despreciarse a uno mismo de cara a la galería suele ser una fantástica manera de mierda de hacerse el interesante.





Cuando no puedes ser lo que eres, empiezas a no ser lo que pareces. El laberinto sabe entonces que no existimos realmente.





¿Y qué es la expectativa, sino estar predispuesto a que algo te defraude?




Imagen: "Salón" Acrílico sobre lienzo, din a2

2 jun. 2016

Nota de diario




Hace dos o tres años, uno de mis conocidos, un estudiante de psicología, dio una charla en una asociación cultural por aquel entonces harto frecuentada. No asistí al evento, aunque recuerdo que la mayoría de las ideas de su ponencia, versaban en torno a la filosofía del lenguaje, concepto que algunos de los más tiernos allegados de mi adolescencia, usaron, allá por los noventa, para marear casi hasta la náusea a este cándido artista de variedades.

Recuerdo que, si no asistí a aquella alegre celebración de la cultura, fue porque pensé que se trataba de un tema de lo más manido, ya que, sin haber leído un solo ensayo sobre el asunto, el hecho de que el lenguaje es lenguaje y poco más, a día de hoy se ha convertido, o a mí me lo parece, en uno de los grandes tópicos de la buena y de la mala literatura.

Esta anécdota me ha llevado hoy a plantearme algo curioso. Lo primero: ¿quién se creyó que era mi amigo, el psicólogo, para exponer en público un ideario que está ya más visto que el tebeo? Y lo segundo, y más importante: ¿quién me creía yo para cuestionar la inquietud intelectual de mi amigo y la de todos los que le escucharon alelados esa noche?

El orgullo intelectual consiste sobre todo en el desprecio hacia el novato, y esa voluptuosa inercia nos acaba cargando hasta no entender lo que estamos leyendo. Pues todo escritor y todo comunicador que se precien, parten de la base de que, tanto el lector experimentado como el oyente curioso, ignoran de antemano cuántas veces fue dicho como novedad lo que van a contarle.

Colectivo




Cuando pienso en la fama,
no pienso en el público,
ni en mí, ni en mi
relación
con el público.

Pienso, más bien,
en una fuerza omnisciente
poniéndome a prueba,
decidiendo qué merezco del oficio,
sin que nada
ni nadie
entienda ese criterio.

Esa fuerza podría
convencer en sueños
a todos de mi talento.

29 may. 2016

Debilidad y otras terapias

Pienso que también el arte que nos hace sentir débiles tiene su función y su sentido. Son este tipo de manifestaciones estéticas las que nos recuerdan en qué consiste la sensibilidad y de cómo ésta nos vuelve vulnerables, haciéndonos sufrir y endureciéndonos luego. Cualquier persona sensible que viva lo suficiente, tiene muchas posibilidades de endurecerse, de volverse tal vez demasiado fuerte.

Contra la fortaleza de carácter o de espíritu en sí no tengo nada, solo que suele ser una cualidad difícil de llevar para quienes nos rodean, lo que puede provocar que el vehemente acabe completamente aislado, ya sea en sentido literal o figurado.

Si en esa soledad no hay lugar para añorar ninguna cercanía, este texto estará de más para según qué tipo de lectores. Pero, como decía al principio, el arte que pueda devolver al individuo la noción de su propia fragilidad, podría ser la perfecta medicina para quienes padecen sin quererlo la intensidad de su propia fuerza.

En palabras de Rimbaud: "Es el amigo. Ni débil, ni vehemente: el amigo" Personalmente creo que en lo afectivo ese es el equilibrio que uno debe pretender siempre. Ladearse demasiado hacia uno de esos dos extremos, puede ser el principio del fin de cualquier cosa.

Árido

El lugar común es el espacio de donde el alma ha huído. Duradero o no, se trata del hueco en que la conciencia algo ha descifrado ya del misterio de la juventud.

Pierde a veces lo común su continuidad, pues lo interrogamos, y el alma acude al cuestionar lo evidente.

Necesario sigue siendo sin embargo su reposo. El lugar común aflora cuando la juventud tiembla por un bellísimo cansancio. Eso es el sentimiento, no saber por uno mismo, ni aprender por los demás. Vivir hasta suponer que algo espera más allá.

26 may. 2016

Principios




En la entrada,
solo un cartel escrito
con letra pequeña.
Caracteres ilegibles
advertían: comienza
el infierno aquí,
regresa por donde viniste.




Imagen: laberinto rojo (terminado)
Pasteles al óleo, din a3

24 may. 2016

Algunos complejos y dos apreciaciones estéticas



¿No te horroriza tu propia crueldad, amor? Lo ideal sería amar y respetar y dejar crecer en paz a todo bicho viviente. Pero nadie sabe cómo hacerlo. Por eso estamos aquí sin nada, para sufrir nuestra crueldad y la crueldad de otros.

No será lo ideal, pero algo me dice que es buen síntoma horrorizarse así, pasivamente.

***

Uno empieza pidiendo opiniones sobre su obra y acaba preguntándose qué opinarán de uno.

***

En el arte todo surge por comparación, que no por competición.

***

No está bien no estar bien.

***

Supongo que eso es la belleza, no saber qué estabas haciendo, ni en qué estabas pensando tres o cuatro segundos antes y después de una pintura de Chagall o de un poema de Borges.

***

No es la obra la que cambia. Cambiamos nosotros.


***

Juzgamos, por zafio o ignorante que sea el juicio, con la intención de ser justos, y es ahí donde la posibilidad de errar de pleno se complica hasta el infinito.




Imagen: Laberinto rojo
Pasteles al óleo, din a3


19 may. 2016

De dentro a fuera

Lo interior concede
el codiciado fruto,
surge, como el arte,
de lo no expresado,
de lo inexpresable,
de la neurosis del cobarde
que vivirá por siempre.

Somos el calabozo
donde nos encerraron.
Lo lejano así,
lo ajeno, lo tangible,
parece más hermoso
desde la ventana hermética.

Semeja el centro de la celda
lo más propio,
el reino que perdemos,
la verdad que sabemos e ignoramos,
la sombra que proyecta 
a diario 
el ocaso predictivo de la mente.

15 may. 2016

Yoismo



Yo, yo, yo... Ya no puedo ser otro. Huyeron de mí las sendas a ninguna parte, los gestos irreales de la fiebre, el efecto calculado de la honestidad. Tengo que ser yo, siempre yo mismo. Un solo tono de voz, una sola noche la continua noche de mi soledad.

No tendré espejos que disfracen la sonrisa, ni sonrisas que deban acabar en una mueca irreparable. Yo soy siempre yo, nunca otro hacia vosotros. Nunca ellos, nosotros ni vosotros.

Yo, yo, yo...

Perdonadme alguna vez, aunque sea fingiendo la ofensa o el castigo. Presagié mi regreso, amañé a solas la partida. Ya no puedo ser otro.

6 may. 2016

Lo que pudo ser

Yo, que debería ser sangre,
he alumbrado mi obra
como la buena noche que huyera
de los pasos que albergo:
entre lo amable y lo oscuro.

Contra mi espectro he luchado,
contra espejos, pulsiones, inercias.

Hasta alumbrar una sombra
menos perversa
que el sueño de un sueño.

Cuatro espejos para perder el tiempo

Es la asunción de la derrota lo que nos hace madurar. No asumir nunca esa circunstancia, puede conducirnos al éxito. Y a un perenne infantilismo del que será difícil librarse.

***

La piedad es la compasión del que también sufre.

***

Una pintura doliente no se volverá poética mientras no haya cierta compasión en nuestra forma de mirar.

***

Leemos porque no entendemos nada. Y cuanto más leemos, menos entendemos.

4 may. 2016

Castigo

Alguien dijo:
"si el amor no recibió a menudo
una respuesta injusta, se le engañó".

No sé
cómo sé que es cierto,
pero sé que lo es.
Añadir solo lo
que pienso ahora,
que más daño hace al amor
la justicia que impartimos ciegos
para consolarnos.

1 may. 2016

Tardanza prematura

Esa forma de contemplar
sin discernir visión y objeto,
esa narración personal
del silencio eterno.

Eso que eludimos
cada vez que preguntamos
quién será o qué tememos;
eso, tiempo sólo,
tiempo y nada,
plenitud agónica, secreto.

24 abr. 2016

Encargo



Acrílico sobre lienzo

Prisión del pensamiento





Reclamar atención, afecto, implicación; considerar a quienes nos rodean por la cantidad de atención, afecto e implicación que recibimos tras realizar ese reclamo. ¿No vemos esto a diario? ¿No consiste ese exceso en un constante ejercicio de egoísmo?

Reclamar, sí. ¿Mas no apreciamos, no atendemos por instinto y más intensamente a quienes prestan más atención, afecto e implicación hacia nuestra persona?

Reclamar, sí.

Desesperación y honestidad sentimental suelen ser casi la misma cosa.

17 abr. 2016

Modelos para la catástrofe

La soberbia, en según qué casos, es la mejor de las corazas. La armadura que permite actuar como si la realidad fuera solo una suerte de teatro.

El humilde, si aún es inocente, puede admirar profundamente al soberbio, su ligereza, su imaginaria superioridad.

Nada más difícil de inventar que la auténtica humildad, hija de la humillación de generaciones. Esta castración del ser, al final podría dar de sí una criatura capaz de resignarse, de transformar la resignación en aceptación.


***

El mundo está loco. Ser hombre de mundo significa estar tanto o más loco que el mundo.

***

Mejor no urdir excusas ni tramas educadas, preferible será dejar que esta hambrienta sinceridad nos acuchille sin mayor sorpresa por la espalda.

16 abr. 2016

Paisaje



Sí, hacia el espacio.
Mejor que hacia la pose.
Sólo hacia fuera
me separo del ruido,
de la interminable conjetura,
de la intención de prever.

Flota el ánimo en el espacio,
es hermosa su sabiduría cuando
no es invierno, cuando el sol
no rige la ciudad
como un monarca desquiciado.

10 abr. 2016

Tarde de domingo

Necesitamos creer, algunos lo necesitamos. Creer en algo para salvarnos. Y es horrible, en el fondo es horrible que la fe sea una necesidad. Todo acaba deformándose cuando la ingenuidad no cesa de mediar en nuestra percepción. Perder ese necesidad, alejarla, no es tan fácil. Para ello, tendemos a realizar el ejercicio mental de dejar de creer. Y no se trata de eso. Se trata de perder el miedo. Para dejar de creer, uno debe dejar de temer, con todo el riesgo que esa actitud (actitud que ni siquiera me atrevo a tildar de valiente, pues donde hay valor, hay miedo) implica. 



***


Cuando nuestros actos se repiten invariablemente, son nuestras palabras las que dicen de nosotros.


***


Mi teoría es que cuando una obra es de mala calidad, cuando su disfrute depende sólo de las modas, más obvia y más ramplona se vuelve con el tiempo. Si el artista, al crear, sabía lo que hacía, con los años su trabajo se volverá cada vez más hermético, pudiendo ser disfrutado por el espectador futuro sólo en un determinado contexto intelectual, espiritual, emocional o psíquico.

9 abr. 2016

Estar preparado


Cuando hablamos de guerra,
el problema en sí no es la muerte,
ni la implacable perversión
del antiquísimo absurdo.

El problema,
cuando hablamos de guerra,
es que son demasiado jóvenes
los que mueren,
demasiado niños,

los que empuñan un fusil 
o una bandera.

Cuando hablamos de guerra,
cuando oímos hablar
de la guerra inminente,
siempre es demasiado pronto
para que todo suceda.

3 abr. 2016

Contracrítica


De la crítica constructiva al vicio de criticar, distan sólo unos pocos kilómetros cuadrados. En una ciudad pequeña, como viene a ser esta en la que vivo, está mal visto ver la paja en ojo ajeno en casi cualquier caso. Las malas lenguas pueden ser voraces, destrozarnos dulcemente los oídos, cantarnos las cuarenta cuando sólo estábamos hablando de lo nuestro.

No sé de nadie de mi entorno, sin embargo, que no merezca el solemne privilegio de ser justamente criticado.

Así es. Sólo los elegidos que han acatado sin reservas el don de la perfección moral, pueden y deben salvarse del mundano cuchicheo de escalera, del alarde provinciano de salón, de la inocente pulla de cafetería.

Rebelarse contra esto, sólo conduciría al aislamento que acabase con el juego de despreciarnos como protagonistas del más perfecto folletín decimonónico. Así que nada de rebeliones. Bailemos. Puede que las críticas no nos hagan mejorar tanto como se cree, pero hablar mal de nuestros semejantes siempre nos hará sentir humanamente superiores a quien sea.