30 ene. 2015

Deseo

La imagen coherente de un funeral vacío. Sólo cuatro o cinco amigos y algún familiar inmune. Algo muy alejado de aquel ritual social, tan alejado como el verdadero pesar del hombre.

26 ene. 2015

Pequeño, pero existo

La sensibilidad requiere muchísimo de la humildad. No se puede mirar a alguien desde arriba y sentir algo poético por ese alguien al mismo tiempo. Como mínimo, y es ahí donde la verdadera humildad se vuelve interesante, hay que mirar a ese otro de frente.


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Pero enamorarnos así, con treinta años de derrotas a la espalda, sólo puede dar de sí dos criaturas demasiado hermosas.
 
Demasiado, amor. Sí. Demasiado.

25 ene. 2015

Vocaciones

Una vez concluida 
la licenciatura 
en la universidad de la Vida, 
el grandísimo problema es 
encontrar Trabajo.

19 ene. 2015

Ouroboros

Eso no debería preocuparte. La experiencia como tal, en sí misma es inevitable. Solo puede apartarnos de ella una muerte prematura, y esta solo puede suceder por mediación de un caprichoso remate del destino, o por una búsqueda enfermiza de esa misma experiencia indemostrable.

11 ene. 2015

Insomnio

No me gustan las mujeres que, para conciliar el sueño, se abrazan a mi espalda por la noche. Ya, ya sé... Pero es que, ante tantísima ternura, ¿quién se atreve a quedarse simplemente dormido?

10 ene. 2015

Positividad

Hay quien no quiere perder su carga dramática por temor a volverse idiota. Qué error tan desafortunado. En realidad, ser idiota contiene toda la carga dramática que la persona corriente necesita para dignificarse.

8 ene. 2015

Nota de diario

Cinco o seis días sin tocar la guitarra. Decidí guardarla y dejarla ahí, aparcada como todas las cosas que acarrean ya demasiada historia en sus entrañas. Llevaba unos cuatro o cinco años pensando que en verdad, lo que me rebasaba, era la literatura. Pensar con palabras, soñar con palabras, sentir con palabras. Pero a veces pasa. Uno la carga con algo o con alguien, y el verdadero problema se queda mirándonos complacido desde un lugar al que ya no nos atrevemos a mirar.

La guitarra... Madre mía. Con dieciocho o diecinueve años quería ser músico profesional. Y tenía el nivel. Juro que tenía el maldito nivel que hace falta para estar por encima de la plebe. Y esquizofrenia. También tenía esquizofrenia con dieciocho o diecinueve años, lo uno se mezcló con lo otro y ya no hubo posibilidad de pérdida.

La historia entera de mi vida como aspirante a genio de las seis cuerdas sería de unas cuatrocientas mil páginas. Ya lo dije hace poco sobre la poesía y la pintura: quien mucho abarca, poco aprieta.

Sí, qué memez. Léase ahora: frustrado, lentamente frustrado por sus pasiones musicales. Ah... y contentísimo, un poco después, de haber soltado tanto lastre de golpe en tan poco tiempo.

Guitarras


Técnica mixta, din a3

4 ene. 2015

Vox Populi

Criticar ante alguien a un tercero que ese alguien no conoce. Trabarte de lo lindo. Cerrar la conversación demonizando al tercero. Salir a tomar café. Pasarte una hora pensando que algo fallaba en la conversación... No entender a tus años exactamente qué.


***
  

Leer en el muro de un contacto de facebook una discusión sobre la perpetua crítica a la juventud. Ponerme del lado del contacto. Leer como todo el mundo le salta al cuello con aquello de: de mi generación decían lo mismo, y ahora somos de lo mejorcito.

Pensar para mis adentros: de mi generación decían lo mismo, y ahora la mayoría da hasta miedo.



***


Mantenernos en un plano de unívoca fe, hasta considerar que tal o cual cosa sucederá en tanto que creemos que tal cosa sucederá por obra misma de la fe.

Acabar por no creernos que lo opuesto a esa misma cosa nos esté sucediendo precisamente a nosotros.

Sentirnos estúpidos y desgraciados.