30 oct. 2015

Pícaros y otras hierbas

Hay algo aberrante en toda forma de moralidad. Y es que el recto acatamiento de las normas nos vuelve tediósamente predecibles, y, por ello, fácilmente manipulables.

3 comentarios:

Lara dijo...

Menuda encrucijada, sugieres que es mejor no acatar las normas o al menos no en su totalidad. Pienso que debe existir siempre algún criterio propio, algo de rebeldía de inconformismo.

Me gustan tus reflexiones

BESOS

Diego Mille Notario dijo...

De inconformismo, Lara. Eso es.

Saludos.

Diego Mille Notario dijo...
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