21 sept. 2015

Terroso







Bajo ciertas circunstancias, la dignidad, el orgullo y la soberbia son exactamente la misma cosa.






Hay dos clases de personas: las que se horrorizan ante el dolor ajeno y las que no. Esa es toda la carga política que mi cabeza puede soportar a estas alturas de la película.






Valorar supondrá siempre conformarse un poco. Las revoluciones, las verdaderas revoluciones, las inician aquellos que ya no poseen nada.






Percute cuanto quieras sobre la misma idea. No eres tan importante, puedes modelarte.

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