31 ago. 2015

Demorarse





Llegamos al lugar,
ocupamos asiento,
observamos el cielo,
los árboles,
las antiguas mesas de cafetería...

Conversamos,
el diálogo es
la mejor excusa para demorarse.

Se diría de esto
que evitamos jugarnos la partida,
que la mano que esperamos
no es la nuestra.
Que nos entretenemos,
sólo eso: el diálogo es
nuestra mejor pérdida de tiempo.

Sucede así
hasta que envejecemos,
hasta que el tono de voz
se curva
y la verdad aflora
dulcemente.

Así hablan los ancianos,
despidiéndose
para recobrar lo malgastado.




Imagen: "Pelo violeta" 
Pasteles al óleo, din a4

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