22 abr. 2015

Desorden y conveniencia

No confíes nunca en el poeta que transite con frecuencia ambientes salvajes. Si es tu caso, no te fíes nunca de ti mismo. ¿Qué es el poeta? En el más allá, el árbol frondoso crece lenta y desapercibidamente.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nunca te fies ni de tu sombra.