7 jul. 2014

Hoy tampoco va a ser un gran día


¿No odias esas mañanas plácidas, radiantes, vitales y extremadamente positivas? Yo sí. Cada vez que despierto en ese estado, genero una expectativa inmensa sobre lo que debería suceder esa clase de días.
 
Luego, llegada ya la noche, me siento horriblemente deprimido, casi con la sensación de haber desperdiciado otra vez la más valiosa de las oportunidades.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pero al alba despuntan otra vez nuevas oportunidades he ahí la grandeza de la vida.