2 dic. 2013

Más suspicacias

Oh, pero alcanzar la mística cristiana no debería costarte nada en absoluto. Solo es necesario que algún memo comience a entorpecer lo que Goethe tan acertadamente denominó "el trabajo subterráneo de las pasiones". Así podrás sentir como martirio lo que tu temperamento, sin esa gente, alcanzaría -o al menos buscaría a ciegas y empecinadamente- de manera natural.

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