16 dic. 2013

Contrapicado

I

Una escala de valores no es una lista impoluta de buenos deseos para Navidad. Nuestros valores tienen mucho más que ver con la culpa. Con la propia o con la que nos hiciera sentir la negligencia de los demás. Tienen mucho que ver también con el aprecio traicionado y con el nivel de exigencia que nos imponemos a nosotros mismos para que nada de eso suceda nunca más.

II


Superar la culpa puede pasar por echársela a los demás o por el exceso mismo de que los demás actuen ante nosotros como si la culpa, en un ardid nefasto, fuera suya y solo suya para siempre.

III


"Benditos los que la soledad hace inocentes", decía Djuna Barnes en su bosque de la noche. A esa intuición, que solo puede referir un espacio neutro y transitorio, quisiera dedicar de nuevo el resto mis días.

Si al final me es imposible, quede al menos la tolerancia y el respeto que nosotros, los culpables, ofrendamos a los dioses implacables en las tardes más oscuras.

No hay comentarios: