30 nov. 2013

Hábitos

Libros que aquietáis la mente,
decidme qué urgencia
inventa la ventosa cima,
realidad siempre más compleja
que el capricho de una antigua suerte.

Yo mismo soy destino.
Vuestra voz, conocimiento
que anega la conciencia
en su propio restallar onírico.

Os pertenece el hombre
que hay en mí, que existe
más allá de mí, más allá
del nombre o de la condición corriente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien

Anónimo dijo...

Bien