30 sept. 2012

Ímpetu

¿Lo notas?
Estás jugando con fuego.

Mañana, cuando ardas,
te obtendrá el poema
negando el rito de la norma,
prendido humildemente a la ceniza.

27 sept. 2012

Fugaces


Aferrado a una opinión,
a una estética, al amor impar.

Todo ocurre en total oscuridad.


Tan solo esos detalles 

iluminan el hogar, 
haciendo realidad la estancia.

25 sept. 2012

Impresión de oficio



Extraño, sí,
como leerse a uno mismo,
y no reconocer,
no entender ya; pasear
observando solo la expresión
de un barrio antiguo.

Inútil luego suponer quién dijo qué,
cuántas horas en vela
separando lentamente
la experiencia del sentido;
hacia dónde el poema
que jamás contuvo
huellas sin edad,
propensión, camino.

Y cómo comprender sin doblegarnos,
si dijimos lo importante,
dejando así constancia de qué fuimos.

Cómo averiguar observándose a uno mismo
qué importancia otorgábamos,
escribiendo, al vacío en que medirnos.







24 sept. 2012

Proceso

Si del lenguaje en sí podemos obtener siempre una función normalizadora, habré hecho lo correcto. Hablar, gritar, maldecir, luchar... Escribir hasta estabilizarme.

23 sept. 2012

Placer, sí. Gracias.

Parece que la ahedonia era el principal problema. Según voy recuperando la capacidad de experimentar placer, va desapareciendo la inquietud ante determinados elementos de la vida cotidiana. Hoy me he percatado de que la mirada de según qué desconocidos, no solo no me ha causado inquietud alguna (como tantas veces había sucedido con anterioridad) sino que, en la mayoría de los casos, ha logrado inspirarme un margen, digamos "natural", de confianza.

Reconozco que me ha costado un triunfo llegar a percibir otra vez algo así y que posiblemente el abuso indiscriminado en el pasado de determinadas sustancias, podía haber estado ligado a esa misma incapacidad, aun cuando dicho abuso solo llegase mayormente a causar más inestabilidad, por no decir directamente un sufrimiento añadido a dicha ausencia de placer.

Quizá devenga de ahí esa obsesión, todavía no tan lejana, por la poesía. Paz decía que esta era una erotización del lenguaje, así que es muy probable que mi obsesión con esa y otras formas de expresión, provenga de una búsqueda interior destinada a recobrar la capacidad perdida. De hecho, hoy mismo he recordado un pasaje de Houllebecq, en el que hablaba de cierta conducta anómala observada entre individuos de distintas especies que no eran capaces, por su debilidad, de optar por el placer más esencial de todos, el del sexo.

Decía el de "las partículas elementales" que varias clases de aves, una vez frustrada una posible aventura amorosa, empezaban a desorrollar obsesivamente una conducta supletoria, como picotear el suelo aun sin que allí hubiera alimento alguno. Esto parecía evadirlas o consolarlas en otra actividad que bien podría estar relacionada con el mandato genético de la superviviencia.

Bueno, que esto último sea más o menos así o no, me importa más bien poco. Si alguien se pregunta por la búsqueda de la felicidad, yo le diría que esta consiste solo en experimentar cierto margen de placer en la mera existencia cotidiana. Lo demás, como diría aquel, es agua pasada, harina de otro costal y carne de psiquiatra.

 


Con amigos así

No permitas que negativicen tu soledad.
***
Por supuesto. Y cuando la cerveza no te esté sentando bien, la solución será tomarte otra. Qué tontería.
***
No me gusta el nacionalismo. Pero si tengo que tratar con alguien de tal "ideología", al menos que sea de fuera.
 
 

22 sept. 2012

Utopía

Pero el perfecto equilibrio sentimental se basa en la fortaleza de sabernos necesitados y en saber que la fortaleza de los que así mismo necesitamos, nunca nos será negada.

21 sept. 2012

Un consejo

No intentes dar pena. Pero si en verdad la das, intenta relajarte y disfrutar en lo que puedas.

19 sept. 2012

Diego vs. Diógenes

Mañana, si todo sale bien, retomaré las clases que a principios de verano, una semana antes del último día, tuve que abandonar en detrimento de una sospechosa inestabilidad nerviosa. Hoy me ha dado por pensar que en los últimos quince años y más concretamente desde el 2010, se ha librado en mi interior una reyerta casi inacabable entre el cínico que comencé a ser en mi adolescencia y el adulto que quisiera enamorarse y llevar una vida dentro de los límites de esa extraña normalidad que muchos anhelamos.

Otra vez me gustaría apostar por el segundo... A ver con cuántas zancadillas me sorprende el otro.

Salud.

Breve inciso

Quisiera solicitar desde aquí a la mayoría de borrachines, yonkis y macarras de la marcha santacrucera, que dejaran de hacer palanca sobre las debilidades de los demás para desarrollar así su carácter de cara al público.

Gracias.

Crítica social


Una buena forma de plantarse correctamente ante un cuadro, es con mucha hambre. Ya sé que cualquier persona de clase media o clase alta puede comer cuando le apetezca. Pero el hambre siempre nos hará sentir que la vida va en serio.

Hacia fuera



Fobia a la responsabilidad, al ridículo, al coito. A los pensamientos del otro y a los propios. También a la verdad y a la mentira. Incluso a la locura. Admitámoslo... Envejezco. La sola solución, realizarlo todo, llevarlo a mi terreno. Si acaba de una vez conmigo, acabaremos juntos; yo, mi realidad, el miedo y toda esa maldita falta de delicadeza de los demás para con nuestros demonios.


18 sept. 2012

Mestizos

Como escritor y parte implicada, he cedido a menudo a la tentación de defender a todo el que un buen día se atrinchera en la locura, y, desde esa negación de lo común, levanta un asombroso reino sobre el que juzgar o agonizar a capricho en un astuto “todo vale” o “no soy nadie”.

Curiosamente, hoy no me parece lo adecuado.

Nadie elige, o al menos yo me siento incapaz de entenderlo así, la ocasión ni la durabilidad de su demencia. Hay, sí, una invocación previa quizás... Solo que el considerar que toda temporada en el infierno sucederá siempre por voluntad propia, podría suponer también que cualquier concepción heroica o romántica de dicho mal, se tambalease angustiosamente hacia el lado menos acertado en el momento menos oportuno. 

Empezando por el principio, siempre cabe la posibilidad de que la realidad común no resulte de igual índole para todo el mundo. 

En cualquier juicio subjetivo que podamos emitir sobre la misma, siempre habrá un margen de error amplísimo determinado por el carácter del sujeto que se enfrenta a ella y la circunstancia directa que lo exalta o lo reduce a vivir presionado por un malestar constante.

La locura, pues, se presenta entonces como la gran utopía personal. Pero podría suceder que la fatigosa realización de tal empresa, se hiciera en su proceso tan irremediable, que algunos la tentaran hasta el límite de la más oscura soledad; la misma que nos distancia de los demás en lo esencial para relacionarnos. 

La familiaridad del amigo, de la madre, del tendero, del psicólogo o de los demás que la padecen, suele desaparecer temporalmente, quedando en su lugar un telón de máscaras al descubierto.

Nadie sabe cómo tratar al loco y el loco no sabrá tratar correctamente a nadie.

Así, la utopía del que ya no tiene más remedio que vivir en libertad, solo puede manifestarse de dos maneras: percibiéndola como marginación o asumiendo pausadamente la actitud del solitario que ha adquirido conciencia de la realidad que le tocó vivir.

Ni que decir tiene que esa segunda opción, ahora sí, me parece muchísimo más cuerda que aquella con la que empezaba.






16 sept. 2012

Autorretrato

Como convivir con la propia obra,
y ver a diario enmudecer
el vivo resplandor de sus colores.

Así la intensidad del sentimiento
dormita, nos elude, se desgrana
en interminables análisis
donde importan más los otros
que cualquier estética en desorden.

15 sept. 2012

Método

Hay algo de propia voluntad en la locura, un querer abandonarse frente al sobrecogedor sentir de la tormenta. Quien busca con ahínco regresar, tarde o temprano lo consigue. Aunque sea desgarrando la delicada veladura que lo evade en la belleza.

14 sept. 2012

En guardia

Sinceramente, tengo la picha hecha un lio: ¿guardia arriba o guardia abajo? ¿Amar significa bajar la guardia? ¿Subirla? ¿Se puede tener siempre la guardia abajo? ¿La guardia se sube sola? ¿La subimos nosotros? ¿O la sube el ser amado?

Socorro.

Poeta de vocación

Típico personajillo literario que pretende ser el único que use la ironía mordaz en su entorno. No admite replica y cualquier reación airada le parece impropia de su categoría. De ese modo, tal vez juegue a ganarse grandes enemigos. Y puede que lo consiga. Ahora bien, no creo que ni uno solo de sus amigos lo soporte ni medianamente bien. Ha dejado de ser persona para ser solo escritor, y eso lo convierte en chusma de la peor calaña.

Acción-reacción


Siempre me quedará la duda,
en el agudísimo filo del rencor,
de si fue la enfermedad
la que destruyó mi espontaneidad
o de si fuisteis vosotros
con vuestra educación,
vuestras generalizaciones
y vuestro sentido del humor,
los que me la negasteis.

12 sept. 2012

Breve análisis penitente



Para eliminar la culpa de raíz, se proponen dos modelos:

-       El primero parte de la consideración de que somos animales. Apropiarse de esta verdad consistirá en habitar la realidad como el predador libre de atacar a su presa y para el que sentirse herido supone solo otra desventura en las lides de la estepa.

-       El segundo nos confiere una bondadosa absolución en la exaltación de nuestra propia debilidad. En tanto que la circunstancias nos superaban en el momento de obrar malintencionadamente, no somos culpables de lo que se nos acusa, sino víctimas. Este clase de juicios siempre estarán llenos de matices ambiguos, y, aunque en mi opinión su exposición resulta infinitamente más válida que la anterior, cabe añadir que dicha resolución posee otro aterrador punto débil, pues bien podría hacernos caer en la consideración de que siempre fuimos dignos de la compasión de nuestros testigos. Incluso cuando el daño a perpetrar, posea una violenta magnitud, podríamos creernos en el derecho de llevarlo a cabo en lícita venganza hacia terceros, y aun así seguir siendo víctimas de algo muchísimo peor. (Ejemplos: conflicto palestino-israelí, pensamiento hitleriano, etc.)

Ante esto solo cabe reivindicar una concepción adulta de la culpa, la cual se basaría en la capacidad de perdonarnos a nosotros mismos, sí; aunque, para ello, no habría más remedio que sufrir temporalmente los efectos de la mala conciencia adquirida.

Este sufrimiento será lo único que nos haga dignos del mencionado perdón ante el juez más atento de todos, aquel que nos observa desde el lado más oscuro del corazón.

 

Correspondencia



En ti encuentra la razón su laberinto. El acto de buscarte entre sus muros, conduce irremediablemente hacia el origen. Así me incitas a velar la realidad cuando pronuncio el nombre de la hermosa criatura. Pues yo soy Asterión, Teseo y el sueño interminable que te anuncia.

Verdad verdadera

Estoy orgulloso por la valentía de la confesión, no por lo que estoy confesando.

7 sept. 2012

Proverbio

Trata a los que sufren como si fueran débiles, y los harás esclavos. Recuérdales su fortaleza de cuando en cuando, aunque para ello debas provocar su rabia, y crecerán hasta tu misma altura.

Desgaste

Tu verdad es tu verdad. No intentes convencerme, ni me pidas que comlugue contigo en ciertas lides, pues ten por seguro que muy pocos estarán de acuerdo con la visión que habrás tejido para acotar la realidad. De hecho, puedes apostar a que nadie te comprenderá correctamente cuando expliques algo tan extraño como esa compleja verdad propia, la misma que defiendes en la entrelínea del silencio para seguir siendo tú mismo.

Habrá que bailar un tango


Hemos vuelto a posar la mirada sobre lo terrible y... ta ta cha chán. Sigue sin pasar nada.

6 sept. 2012

5 sept. 2012

Perversión


Invertir los términos. Mantener una mueca sempiterna de desinterés, allí donde todo rompe o vuelve a florecer. La sola medicina para tal indiferencia, fue la destrucción de un amor extraordinario. Eso me reserva el derecho a insistir en la distancia.

Y el que las malas lenguas se retuerzan o la sensibilidad enmudezca de tanto hablar a solas, nada importa.

Será lo justo para el loco que esboza sus pasiones sin descanso.



  




Efectismo

Pero en el otro infierno, seguirán esforzándose eternamente los mismos artistas que, en lugar de querer expresar su verdad, aún tratan de impresionar ingenuamente a un público ingenuo.

2 sept. 2012

Yo soy

Solo el transgredir los límites de la identidad, nos hace percatarnos de quienes somos realmente.

Control



Un buen día, pues también aquel desorden encuentra su momento, la marea nos reclama hacia su vientre. Para sobrevivir entonces, deberíamos ser uno con el oleaje. Un manojo de fuerzas primitivas rompiendo felizmente a favor o en contra. 

Ah, pero qué simple decepción la de comprender al tiempo que la tormenta estaba dentro. 

Y qué difícil lo que sigue. Enfriarse. Calcular siempre cada gesto o imponer una incansable vigilancia al corredor de fondo. Aunque, misteriosamente, la cosa puede enderezarse. Así que no tendrá nada de particular que hagamos del autocontrol un arte. 

Pero siempre hay un maldito pero. 

Los ciclos son impredecibles, nadie puede ser más fuerte que sus emociones. Entonces pasa lo que pasa. Que aquel refinamiento ganado milímetro a milímetro, de pronto nos estorba, nos aturde, nos limita. Buscad otra salida, dirá luego el ilustre jefe blanco. La escalera de emergencia ha sido bloqueada para mayor seguridad del edificio.   

Encargo

No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que
vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni
guante;
tállame como un sílex, desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo.


Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre. 



Julio Cortázar

1 sept. 2012

Desarraigo



Dejad que siembre aquí. Esta tierra siempre ha sido árida, lo sé. Pero dejad que intente retomarme una y otra vez. Ya sabéis que hay quien crece a solas hacia el viento, siempre persiguiendo una costumbre que hipnotice sus acciones. Pero la ocasión es única. Y he regado esta arcilla con mi sangre para no estar solo.