10 jul. 2012

Tercer ojo

Al buen ángel, tercer ojo en desconcierto, quedaron confiadas las minucias de la fe. Añadir solo que padezco desde niño el mal de la locura: mi apariencia es otra con respecto a mi interior. Ha pasado más de un año desde mi última visión, pero dicha aparición quiso dejar claro que aún no era el momento. Ah, corazón mío, este drama podría mencionarse en páginas futuras. ¿Psicosis o revelación? Por más que intente rehacerme y continuar como uno más por el trasiego cotidiano, el que duerme en mi interior aún apuesta por el envés más íntimo del azar que debiera protegernos.

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