14 jul. 2012

Para no perder el control

Aunque sé que nadie me ha pedido explicaciones, ahí va un remedio casero contra la soledad de espíritu, presupuesto por el gran genio de la poesía norteamericana, Walt no sé qué más: ¿qué hay que hacer cuando no te queda ni un solo amigo leal en el mundo? Tic, tac, tic, tac... Fácil. El único consuelo cuando nadie permanece junto a nosotros en los momentos difíciles, es no serle leal a nadie permanentemente.



***


Buena parte de mi formación como persona, pasa por tener presente los errores que aún no sé cómo perdonarme a mí mismo.


***

 
Para el soberbio, y es ese tipo de persona la que suele llevar las riendas de lo social, la vida, en su punto álgido, casi siempre es puro teatro. Y no queda ahí la cosa. Pues los que poseen el don de la humildad, rara vez se hallan en posición de demostrar que la realidad de nuestros vínculos es siempre tan necesaria y determinante como el aire que exigimos trece veces por minuto.

Como siempre, ganan ellos: los malos. Luego perdemos todos.


***


 
La dignidad es el arte de saber cuando llevamos razón frente al resto. Obrar consecuentemente a esto, implica ser un revolucionario. Defender esa razón al menos verbalmente, nos adentra de lleno en las lides de la poesía.

No hay comentarios: