31 dic. 2011

Cordura

No tengo intenciones. Ni buenas, ni malas. Y en nada me pesa no haber entendido.

Zeitgeist

Ya no puedes tener alma,
solo formas de ser,
cuerpos, perfumes,
camisas de diseño,
películas perfectas,
finales no resueltos.

El sentido común sentencia:
quién quiera trascender,
aprenda del tormento a estar conforme.

Sabes, no obstante,
que a veces desconfía de esta era
el ángel desquiciado que hay adentro.

No le das razón, sin embargo,
en sueños lo persigues
si pierdes en la calle
el rumbo consabido de regreso.




Principio de identidad

Sentirse hombre está muy bien. Pero tiene que haber algo más... Quiero decir que, además de eso, me gustaría sentirme Diego. Diego Mille Notario, para más señas.

29 dic. 2011

Vulnerabilidad


Toda empatía hacia el dolor tiene un precio. A veces, el no asumir con dignidad un profundo rechazo, puede suponer que al final seamos incapaces de rechazar nosotros mismos a quien no sabemos corresponder. Pues el solo hecho de suponer el desamparo de quien nos ama pese a nuestras negativas, puede despertar en nuestro interior la compasión más primaria: la misma que en verdad seguimos proyectando hacia nosotros mismos.

Frivolidad vs. Conciencia

Los inconscientes son los únicos que se divierten. El problema es que ninguno sabe qué significa pasarlo bien. Su disfrute no encierra más sentido que el de la sonrisa por la sonrisa o el pecado por el pecado. Y en verdad puede que sean ellos los que siguen una actitud ejemplar. Tal vez lo mejor sea sonreír por sonreír o pecar por el puro placer de ser uno más en el interminable desfile de la noche.

Solidaridad

Hice lo que cualquier persona inteligente haría. Reconocí ante el juez de mi corazón que no había entendido absolutamente nada, y a continuación me limite a dar gravemente la razón a todo el que se cruzaba en mi camino.

28 dic. 2011

Identidad secreta

No me creo ya
al hombre que en la tarde se aventura
a registrar librerías, tampoco
al soñador corriente que aún ignora
el precio de la libertad más simple.

No me creo al que te escribe
avergonzado de sí mismo,
ni al carismático suicida:
no soy héroe del deber,
ni violento heraldo del destino.

Suelo descartar a todos los que he sido,
pero sospechosamente creo
en aquel que tanto desconozco:
arriesgaría mi alegría por el mismo
que aún hilvana su enigmático desnudo
frente al juicio de los otros.

27 dic. 2011

Carpe diem



Empecemos de nuevo.

Supongamos esta vez
que una pérdida reciente
nublaría el juicio de cualquiera.

Y apartemos los lugares comunes,
omitamos las visiones románticas,
obviemos el alcohol y la intuición delirante,
la enfermedad incurable,
la espiritualidad
y el segundo café de la mañana.

Dejemos solo,
rozando delicadamente las ventanas,
el frío inconveniente de la tarde.

Y también a la gran desconocida
presente entre nosotros...
Cualquiera en mi situación
hubiera asumido gravemente
la necesidad de comprenderlo todo.

Me pasa cada vez que llega.
Mis entrañas dicen: vive.
Y yo intento ser cualquiera,
aunque mi cabeza ruede velozmente
junto a un fuego que no quema.



26 dic. 2011

How many roads...

Si no podemos ser amigos, al menos concedámonos la oportunidad de derribar los viejos muros que dividen el mundo sin nuestro consentimiento. Recuérdame por ello tus normas cada día, dime al fin que debe hacer un hombre para ser tenido en cuenta por el resto. Házmelo notar siempre que puedas, sobre todo cuando parezca tan perdido como el perro que en la multitud pretende hallar un dueño. Como diría aquel loco invencible, el Cortázar de Rayuela: que cada cosa cruel seas tú que vuelves.

Oblígame a negar así la inútil jerarquía de los héroes. 

Y entiende que aprendí a volar como cualquiera aprendería: lanzándome al vacío desde mi ceguera. Aún puedo decir a qué altura el veneno nos transforma en felices pájaros de piedra.



Otra suposición sobre la madurez

Nunca tuve el cometido de trazar un rumbo para nadie. Así aprendí a vagar a solas para no perderme en mí mismo. Y, aunque jamás pisó mi juventud dos veces la misma calle, dime: ¿sería este cansancio el mismo? ¿La misma negación pese a estar contigo?



24 dic. 2011

Dejándolo marchar

Desde que quise amar,
mis letras son el gris juguete
que rompe sus costuras en invierno.

Y a qué aferrar con tanta fuerza
lo que no debería suponer
ningún esfuerzo.

Amor es la evidencia desapercibida,
sentido ciego de todo lo que vemos.








22 dic. 2011

Equilibrio

Sabes que estás empezando a poner los pies en la tierra cuando te percatas de que tu modelo sentimental hasta ahora, había sido el del esplendor alcohólico de tus noches a ciegas. Solo entonces te das cuenta de que no le debes mucho más amor a los que te rodean. Solo el mismo que ellos te profesan.

Una temporada al desnudo




Si ahora mismo alguien me pidiera que defendiera con honestidad este tiempo casi ido que es el 2011, creo que la única respuesta que se me ocurriría, sería la de pedirle a ese alguien que se dejara a estas alturas de encargos imposibles, que para eso ya están los buenos deseos que uno se propone cuando comienza a echar las cuentas del día de nochevieja. Aun así, tratando al fin de hacer justicia a todo lo sucedido, y también por hacer un poco más feliz la gracia, diría que el 2011 ha sido simplemente una intentona. Lo digo porque sí, porque desesperadamente he intentado estar más cuerdo, amar mejor a quien mejor me amaba, superar todas mis trabas, ser tan feliz como merezco y yo qué sé qué más... Y aunque casi juraría que mi situación ha cambiado notablemente con respecto a la de principios del año casi pasado, asumo que nada de lo conseguido ha sido mérito mío. Posiblemente porque, para empezar, los problemas que han surgido, no los afronté conscientemente para dignificarme. Simplemente se me impusieron sin preaviso. Y haciendo honor a la verdad, no creo que haya resuelto correctamente ninguno de los retos que se me presentaban con tanta urgencia, al menos, no de manera inteligente, ni pausada, ni efectiva. Lo cual me hace suponer que es muy probable que aún no haya superado ninguno de esos “grandes desafíos” que vienen planteándose ante mí desde hace ya unos años, y que tanto se han agudizado en esta inoportuna temporada de caídas y desvelos.

Digamos que un servidor ya solo se limita a seguir andando hacia delante. Y aunque no debería decirlo, lo cierto es que ya empieza a suscitar en mí una desconcertante envidia el tipo de gente al que le viene todo rodado, aquellos y aquellas que nunca se rebajan para conseguir lo deseado, los mismos que tanto aconsejan sobre la mejor manera de preservar la poca dignidad que a los demás nos queda como simples ciudadanos de segunda.

Para todos ellos continúo sopesando este desnudo tan mal pensado.

Feliz 2012.





21 dic. 2011

Grow up

En verdad es fácil abandonar el corazón en cualquier parte. Muy fácil. Lo difícil es conservarlo siempre en el mismo sitio, latiendo felizmente en carne viva.

20 dic. 2011

Lección del estudiante

Ahora sé que todo el mundo sabe
que en lides como esta
experiencia confiere iniciativa.

Y como no es ningún misterio
que yo de amor sé tanto
como tú de astronomía,
la solución más elegante,
ahora reconozco,
hubiera sido, pese a todo,
la pasiva.

El único argumento
que mantiene abierta mi defensa,
tan ridículo será como sincero.

A saber: amor, yo soy tu caballero.
Te salvaré de lo vulgar,
del rock n’ roll y el heavy metal.
Haremos boda en París,
y nos pondrán una cigüeña o una perdiz
del tamaño de una cebra.

Que tú no tienes treinta y tres,
ni yo aparento veinticuatro,
que en todo amor se hace un orden...
Y no es el hombre el ordenado.

(...)

Hermoso. Pero al final, claudico.

Y aún me da por suponer
qué otro gallo cantaría
si un servidor supiera ser feliz,
y en vez de rebuznar tanto,
hubiera concedido como alumno
la paciencia que la experiencia le pedía.








Simbiosis

El ingenuo necesita de la sinceridad en la misma medida en que el mentiroso precisa en sus arranques de la firmeza del escepticismo. Solo así puede haber un poco de equilibrio, de comprensión o de paz. Aunque sea casi siempre fingida.

18 dic. 2011

Amargo


Todas las enseñanzas de amor son lecciones sobre la soledad misma. Así el misterio se resuelve siempre de igual modo: al final, nadie sabe qué es amar. Pues el único afecto duradero es aquel que la muerte congela para siempre en su cenit.

17 dic. 2011

Persistencia del agua

Te escribo
buscando parecer cualquiera,
distinto solo para ti, que reconoces
el polvo erosionado que este esfuerzo
añade sobre el alma que alimentas.

Escribo para ti, que corroboras
el miedo a renacer que invento,
que extraes de mi corazón
la oculta certidumbre
que ofrece mi vergüenza a los espejos.

También pretendo estar contigo en estos versos.

Y si en ellos soy y entrego
el poco entendimiento que poseo,
que al menos para ti parezca escrita
la sed que apenas calma este desierto.

15 dic. 2011

Después de mirar desde arriba

¿Y no será que la compasión mal entendida siempre nace en alguien que quiere quedar por encima de otro alguien que aún pretende sacar provecho de su propio sufrimiento? Nada en quien pretende comprender y asumir nuestro dolor puede ser mezquino. Llámese pues a ese sentimiento piedad, misericordia, amor incluso o compasión... Y dígase siempre de lo otro que la soberbia mezclada con la gravedad de espíritu, suele conducir en no pocas ocasiones a un mismo callejón sin salida.

14 dic. 2011

Revelaciones

Llego a casa. Hablo con mi madre. No entiendo el por qué, pero en seguida me siento especialmente contento, casi como si ya no hubiera nada que temer. Empiezo a fantasear. Va a pasarme algo bueno, me digo...

Entonces caigo en la cuenta. Sí, hace un par de horas me estallaba la cabeza y recurrí al ibuprofeno.

Epilogo: Nietzsche dijo que el destino era siempre producto de un temperamento. Puto idiota. ¿Cómo pudo pasar por alto las bondades de la química como alternativa para todos los que padecemos algún disparate incurable?

13 dic. 2011

Otra portada...



Este no me lo imprimieron en un ciber al que fui a sacar copia. El tipo me dijo que su política era la de no duplicar carátulas ni portadas. 

Hay que joderse.


Pragmatismo vs. Estética

-Yo quiero ser yo mismo.
-Vale...
-¿Y tú?
-Yo prefiero ser útil.

Dureza vs. Ars amandi

Los que quieren enseñarme a controlar fríamente estas emociones, pretenden extirpar de sí mismos la feliz espontáneidad que aún podría conmoverlos. La única opción ante esta especie de hipotermia, es la de refinar lenta y sutilmente mi manera de responder ante cualquier estímulo afectivo, tratando siempre de evitar que tal ejercicio de estilo, acabe en una imitación complacida de mí mismo.

12 dic. 2011

Intensidad del cuerpo




Desde que quise pintar de rojo
el alma que nunca tuve,
tan solo me preocupó esto:

¿quién llevará en vosotros
la luz que me corresponde?

¿Quién?

Si con delicadeza se quiebra
la fuerza del que mantiene
ardiendo mis emociones.



10 dic. 2011

Presente inocente del verbo psicoanalizar



Yo me lo invento
Tú te lo inventas
Él se lo cree
Ella me atormenta
Nosotros no nos lo pensamos
Vosotros os involucráis
Ellos lo superan

7 dic. 2011

6 dic. 2011

Impaciencia

Esto no es una oportunidad. Es el lugar mismo donde naces, la sed y el agua que siempre se reencuentran de manera natural. No pienses que debes aprovechar el minuto hablando con elocuencia. Cuando el amor presenta su constancia, el minuto eres tú, y aún podrías haber equivocado todas tus explicaciones.

Idealizaciones y desvelos



¿Y a qué tanto idealizar aquello que en sí mismo es inaprensible? El ser amado siempre es imperfecto. Por poco que sepamos, a menudo sospechamos que sus miserias pueden ser tanto o más terribles que las nuestras. No, no es ella la que asciende más allá para salvar el alma que han juzgado estos temores, a nadie pertenece el sentimiento en sí. Nadie dirá nunca: “vengo a propagar sabiduría: soy el amor que redime la frivolidad o la cobardía.”

El amor que al fin perdura, es aquel que recomienza humildemente después de confundir una y otra vez la verdad del ser amado y la idealización de aquello que no comprenderemos nunca; esto es: el amor mismo, aquel que a ratos nos transforma en héroes vulnerables, inconscientes aún de lo extraordinario de su propia naturaleza.


4 dic. 2011

Hablemos

Miedo a enmudecer de pronto. Como si una frase o un silencio tuyos pudieran hacerme ver el absurdo de hablar tanto en ocasiones. Tanto para decir nada o tan poco. Porque aunque no lo creas, decir lo que pensamos puede ser otra forma de aprovechar la oportunidad que arde velozmente. Solo hace falta darse cuenta de que, si no es para mostrar los entresijos de nuestra conciencia, hablar solo sirve para ocultarnos la verdad a nosotros mismos.

3 dic. 2011

Compasión

Es la compasión que llegan a sentir algunos ante nuestras derrotas, lo que convierte en algo poético ese viejo sufrimiento. Sin eso, nos convertiríamos de nuevo en animales ansiosos por sobrevivir a cualquier precio.

2 dic. 2011

Invisible


Podría suceder en días como este
que alguien, pongamos que otro muerto,
acorralara mi desnudo gélido
hasta el centro metafísico del aire.

Y tan solo para demostrarme
que nunca deja el cosmos de asombrarnos,
un ciclón podría abrirme allí
las puertas clandestinas del infierno.

Podría suceder, podría ser más grave.

Pero es inútil / a qué quejarme:
hay días en que nadie sabe
con qué fuerza desafina dentro
el voraz instrumento de nuestra discordia,
ni qué ha sido de aquella transparencia
que los años ocultaban educadamente.





30 nov. 2011

Saturno

Hay días para él
en que por dentro grita la niñez,
e, incapaz de comprenderla,
asume su papel irremediable.

29 nov. 2011

El poder y la culpa

Ser responsable de la condición de otro, siempre es equiparable a una u otra forma de poder o de culpa. En tanto que esto es así, resulta obvio que los amantes no son responsables el uno del otro, ni los amigos lo son del alcance de los respectivos desmanes de quien tanto aprecian. Tampoco el primogénito puede decidir sobre las libertades de aquel que a sus ojos parecerá siempre el más desamparado. 

Solo los padres son responsables de sus hijos mientras estos son incapaces de correr solos contra viento y marea. Pero es durante ese extraño lapso en que la existencia del niño no pertenece a sí mismo enteramente y en el que un hombre o una mujer corrientes se exponen a superar lo que debería ser una delicada prueba a cualquier sabiduría, es, decía, ese trance el que abarcará la parte que determinará más vivamente nuestra profunda noción de lo irreversible. 

Por lo menos hasta que aprendamos a despertar del débil sueño que a muchos atormenta mientras la juventud llega a presentarse intacta.

28 nov. 2011

Antídoto



 
Más seguro se abre el nuevo amor para los que aceptan que aún nada saben, que para todos los que creen haber reconocido la verdad en la asunción de la derrota...


Del amor solo sé
que saldría a pasear descalzo
si lloviera arroz en Atacama.

Pero eso y nada es lo mismo.

Mejor dejarlo al capricho
de la divina providencia,
la que divide los mares
ensanchando la tierra;
que corra ahora la inocencia
por el rojo suponer de nuestras venas.




27 nov. 2011

Opción del alma



Finjo ser otro tanto o más normal
que cualquier adolescente a la moda,
con sus ídolos mediocres,
su indiferencia y sus licores.

Extraño ante lo humano,
también finjo
ser dueño de la carne
que no logro discernir por dentro.

Finjo incluso este brutal esfuerzo
por estar aquí y ser cualquiera.

Todo para que nadie sepa
que algo en mí enloquece,
que amo sobre todas la visiones
la mirada de quien todavía teme 
por mí cuando me conoce.


26 nov. 2011

Polaridad




Para salvar mi corazón de la vulgar tibieza y de cualquier apreciación mediocre, ardí entre los extremos del que reconoce el absurdo de un todo inabarcable. Consumida ya la inercia de vibrante intensidad, el sensato juez se abrió paso hacia mi causa, apaciguando la sobremesa del demencial banquete. Aún creo percibir sus pensamientos. Es a mí parecer, que dice: “agotaste tu locura por otros tantos años... Ahora quédate en el medio, y disfruta los placeres comunes. Un tiempo entre los gentiles y otro ante histéricas bestias, te ayudarán a suponer la oración con la que conmover a tus dioses.”

Penitencia (celos)


Retrocedo en soledad. De mi carne seré dueño, mas no del soplo que ilumina los sentidos. Nada aquí nos pertenece. Lo que creemos poseer, nos fue dado en agradecimiento a lo que somos. Y aunque desconozcamos la intención de quien ofrece la belleza, la única manera de corresponder el regalo de una compañía duradera, es agradeciendo todo lo que no estuvo en nuestras manos merecer.  



 



22 nov. 2011

Sobre soluciones elegantes

"Esa fría obsesión por la lógica que hay en todos los locos..."

Henry Miller


Y a qué tratar de aplicar lo lógica para salvarnos de la fiebre, cómo vamos a entender el gran problema, si esa gran angustia en sí misma consiste en intentar aplicar la matemática del arte a lo que no tiene una solución predeterminada.

Esforzarse en exceso

Cansado ya de no entender, un día decidí no dejar nada al voluble quehacer de la fortuna. Para ello, puse mi razón de espaldas al cosmos. Luego traté de ser solo lo que soy, sin más asombro metafísico, ni más dramatismo consciente que corroyera la extrañeza de los míos.

Pese a mis buenas intenciones, esta determinación solo me condujo a una inexplicable forma de demencia, ya que ahora rara vez consigo precisar las peticiones implícitas en el contexto de cada situación inmediata.

Casi me avergüenza reconocerlo, pero al analizar este desatino, algo me dice que pertenezco a esa ralea de individuos que todo lo que pueden hacer con su existencia, es dejarse llevar siempre por sus apetencias; siempre con la dudosa expectativa de que estas sean algo más que un signo del irresponsable abandono de la propia capacidad de juicio.

Politicamente correcto

¿Y quién quiere tener alma, pudiendo ser como los árboles?

20 nov. 2011

Paradoja del sentido


Hay un duelo deseable justo al límite, tal un filo que unifica limpiamente lo que toca. Nuestra historia parte de ese error, agoniza felizmente al buscar cualquier justificación al uso, y renace tras hacer de ese defecto la medida justa que nos salve. 

Recuerda entonces que al final, después de equivocarnos, será más profunda tu sonrisa que las aguas insondables de la noche.


Teoría del punto y el color

19 nov. 2011

Dentro y fuera



Desde la mañana actúo:
en acuciante rutina
acostumbro al que soy
a expresar el ánimo justo.

Pero a veces no.

A veces, temblor sometido
y ocasión de estar solo,
y también preámbulo y miedo
a quedar por debajo
de mi propio silencio.

Y también tú.

Salvaje vals de la noche,
estratega del viento,
mariposa que vuelas a ciegas
contra la gravedad del espíritu.

Tú equilibras la estancia que habito,
haciendo que interprete mi ruido
hasta ordenar el mundo por dentro.





17 nov. 2011

Relativismo a la inversa




Para mí eras tanto o más alta. Alta como la nieve o el silencio, como esta afinidad hacia el interior en paz de los espejos. Alta e imprescindible en tu desnudo. Solo eso. Y cuánto más alta tú, más pequeño el universo, las palabras o los hechos que demuestran que la imagen de la altura se acentúa descendiendo.


Tres sobre Ulises

El precio de la dulce libertad de unos, es la errancia en abandono de los que aguardan su regreso siempre en el mismo sitio.


El regreso idealizado del protagonista contiene un innegable matiz de luto: cada vez que desaparece por la puerta, fallece en la imaginación de los que mata con su ausencia.


Regresaste. Cerraste el círculo. Date cuenta ahora de que nadie te necesita.




14 nov. 2011

De mi miedo a equivocarme

Si toda forma de distinción
exige asumir el riesgo
de huir solo a contracorriente,
tal vez la normalidad consista
en acatar siempre
 
las tranquilizadoras leyes del vacío.

Así, aunque parezca obvio,
insisto: la única solución
a tanta infelicidad conforme,
se logra equivocando al corazón
desafiadamente
.

Carta abierta a la mujer lejana




En la mañana ociosa, tu ejemplo demostraba en media hora que el amor también protesta como un niño inconsecuente. Ojala supiera si con ello tu intención era la de hacerme protestar a mí también con razón o sin ella. Porque así ha sido. Se fueron todos los bloqueos, he dejado de contener mi rabia por sistema.

Ojala pudiera agradecértelo como mereces...

13 nov. 2011

Sobre poses depresivas

Toda estética de la conducta tiene un mismo punto débil: cuanto más nos obstinamos en dotar de credibilidad nuestra representación de la escena cotidiana, más real nos parecerá lo exterior frente a lo interior. Así, al interpretar siempre a la perfección al artista sensible o a la provocadora mujer de mundo, corremos el riesgo de que toda iniciativa espontánea de expresión vital, quede aletargada en el difuso plano de las celebraciones “impropias de nuestra categoría”.

Esto no quita para que cierto grado de contención, resulte absolutamente necesario en no pocas situaciones del día a día.

12 nov. 2011

Sembrando viento




Apenas me figuro tus axilas.
Y qué calor ansioso
me huye al borde de tu cuello.

Ignoro si tus pechos
culminan en dos discos inciertos,
tostados, rojizos o pequeños.

No logro imaginar tu sexo.

¿Y no resulta de mal gusto
rezar porque tus labios humedezcan
la pulsión violácea de mi miembro?

Blancura. Pasión. Negación. Misterio.
Digamos que el amor es eso.
Y también la lucha contenida
de un rumor interior 
contra la ambigua apariencia del silencio.



Same old song

Ahedonia

No tiene nada de particular que el cansancio entristezca el ánimo templado. Lo realmente excepcional es la capacidad de seguir pasándolo bien cuando el cuerpo exige sutilmente fallecer en una abrigada cama de dos metros de envergadura.

11 nov. 2011

La sangre previa

I. El hoja del puñal abarcó la herida lentamente abierta desde su nacimiento. Solo al enterrar el afilado estigma por su pecho, dejó de sentir vergüenza. 

II. "Yo también soy prescindible", supuso el vástago perfecto de la tempestad. "También soy frivolidad, reacción casual o espejo". 

II. La mujer que lo salvara, rió sonoramente, adivinando la textura del ensueño.  "Continúa", le ordenó en silencio. "La vanidad de tu locura fue semejante al firmamento. Ahora solo hay un puñal sobre la herida abierta de tu pecho".

6 nov. 2011

Final del proceso



Ignoro si en mi sueño
quise solo inspirar lástima
o si en verdad sufría.

Supongo
que en aquella visión
relativa de mí mismo,
representé a la astuta víctima
que aprovecha ciegamente su miseria.

Jugué así con la cordura,
inventando ciertas leyes absurdas.

No merezco ahora
entrever en vuestros ojos
el sutil punto débil del silencio.

5 nov. 2011

Patetismo



Lástima. Eso era todo lo que le inspiraba. Mucha lástima. Puede que baste con eso para empezar una relación, aunque la compasión que se dedican a día de hoy la mayor parte de las parejas al uso, tenga cierto no sé qué impostado... Un regusto a melodrama infantil, a idiotez compartida, a ternura de dibujos animados.

Fue por esa simple grieta por donde acabó asomando esa insensata locura. Porque una cosa es tiritar ingenuamente al ver menguar las tardes de invierno. Y otra, muy distinta, intentar que el ser amado consuele al suicida que todos llevamos dentro.

Así fue. Digamos que tanto me obstiné en hacerla sentir lástima, que acabé siendo víctima de una extraña inercia: la misma que conduce a algunos adolescentes a auto-lesionarse cuando sus vidas se complican más que los peores seriales televisivos.

Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, sucedió algo. Oh, corazón cobarde. Oh, intuición divina. Oh, feliz gloria impensable... ¡Ella me abroncó violentamente! ¿Habrase visto criatura más valiente sobre la faz de la tierra? Había dedicado los últimos quince años de mi vida a perfeccionar el delicado arte de dar lástima a todo bicho viviente, creando así un oscuro círculo vicioso, que bien podría resumirse en: te doy lástima porque te quiero / me quieres porque te doy lástima.

Una discusión de media hora a viva voz, en la que ella se obstinó cruelmente en arrinconarme. No hizo falta más para traer de vuelta a este artista trasnochado. El mismo que tanto se había acomodado desde siempre en el emotivo papel de amante desgraciado.



2 nov. 2011

Leteo (reescripción)


Tan solo hay que olvidar.
Dejar atrás entierros y delirios,
el viaje, la infancia irreversible.

Ahora estoy aquí. Por vez primera
diviso lo que soy sin compararlo.
Supongo que el común olvido
bañará de blanco la sombra de mis pasos.

Y a qué abrir otra ventana, salir,
llegar de nuevo al mismo parque,
fugaces los paraguas sobre el aire.
Suponer, sin frío y sin asombro,
que todo estaba hecho desde antes.

A qué, por qué...
Si abrir la mano es distinguir el día:
desapercibido pasa lo que pudo ser,
quedando en primer plano
los actos de un amor imprevisible.

Quien ama, olvida para renacer,
dejando tras de sí la misma vida
que nadie ha de vivir de nuevo como fuera.


1 nov. 2011

Opiniones de un extraño

En el amor total, la idealización ajena es el feliz error que nos da la oportunidad de ser mejor personas. No sucede así en el amor físico, en el que cualquier intento de perfeccionar a nuestro cómplice, conlleva una forma u otra de poder o sometimiento. De ahí la genial afirmación de Mallarme. Sí, la carne es triste. A ella se encomiendan los fieles a sí mismos por pura vanidad onanista.
­

Esquizomatrix




No creo que haya un solo ser humano en su sano juicio que sea capaz de concebir su propia percepción de la realidad como un proceso puramente psíquico. Sin embargo, parece que para muchos el remedio a cualquier trance alucinógeno, pasaría por considerar la propia percepción como algo defectuoso o, en el mejor de los casos, como una representación sutilmente inexacta de lo que podría estar sucediendo ante nosotros. Si digo que esto es así, es porque hace poco esta loca cabecita me llegó a jugar más de una mala pasada en ese sentido. Entonces no faltaron consejos del tipo: “razónalo, sabes perfectamente que te lo estás inventando. Así que escríbelo en un papel cada vez que te pase, e intenta concienciarte de que eso no es así”.

Sé que mis planteamientos sobre este tema podrían ser especialmente subjetivos. Pero haciendo un poco de autoanálisis, hoy mismo me dio por pensar que este tipo de soluciones son, por decirlo de un modo sencillo y cercano, pan caliente para hoy... Y hambre irremediable para el día de mañana.

Pero lo cierto es que mentiría si dijera que desde hace un tiempo no estoy la mar de bien. Y por “la mar de bien”, quiero decir que no hay ningún abismo entre mis percepciones de a diario y lo percibido en sí. Lo que me lleva a pensar que si a cualquier ser humano (diagnosticado de esquizofrenia o no) le aconsejamos considerar “irreal” cualquier cosa que esté percibiendo, aun tratándose de una alucinación, estaremos, por un lado, intentando que minimice la influencia mística de esas visiones (en el supuesto de que las haya). Y por otro, creando una fisura psíquica en su juicio que podría llevar en no pocas ocasiones a generar una profunda sensación de extrañeza hacia un proceso, el de la percepción, que en sí mismo debería darse de manera totalmente inconsciente.

Espero que los dioses de la física cuántica y los respectivos padres del budismo puedan perdonar lo que voy a decir ahora, pero yo casi juraría que en ese terreno intermedio en el que la imagen resulta menos creíble que el ojo que la contempla, somos mucho más proclives a ver cosas realmente extrañas donde, en principio, tan solo en principio, no tendría por qué haberlas.

30 oct. 2011

Suposición sobre la humildad



Pero cómo olvidar al héroe,
aquel que planteó elegantemente
la soberbia del mediocre
como rito formidable, liberación
o esperanza en superarnos.

Aún influyen sus halagos
en la genial ética artística
que inventé para salvarme.

(Y ojalá pueda perdonar alguna vez
aquella euforia adolescente
de ponerme siempre más arriba,
sin merecer siquiera lo más llano).

Pero no, no es fácil:
comulgar sin más con la ignorancia,
exige transformar nuestro carácter.

Aun así, resulta extraño...
Después de haber errado tanto,
no queda cicatriz,
ni encuentro sórdido el rechazo:
soy más feliz en el rebaño
que luciendo miserias
a cambio de alabanzas.