22 jun. 2006








Todo se desdice lentamente de ti.
El viento que azota las calles con brío;
el tenue reflejo que ves en los escaparates,
las simples curvas de mis dedos
se aproximan calladamente a lo que eran
antes de estar tú.
En tu presencia
todo lo que me rodea te advierte;
te pretende, igual que una sonrisa casual
trata en ocasiones de abrir una playa
en la que la soledad sea sólo una sombra.

Si todo lo que yo fuera contemplando
llegase a ti de pronto,
nada pondría fin a tus altas noches:
serías el mundo y la voz del tiempo.
Yo sería el corazón que no podrías contener
al latir como una estrella en tu centro,
porque en la vida nada es suficiente,
no podría sujetar tu reinado inmenso.

Por eso debes irte a veces:
para que la realidad presente,
llena de ti cuando estás cerca;
parezca igual que siempre en tu ausencia.
Y así, separados por una distancia idéntica,
podamos recordar que el mundo conocido
acaba justamente donde el amor empieza:
en el límite que separa toda verdad sencilla
de la realidad que tratamos de hacer nuestra.

18 jun. 2006


Para ser feliz en este mundo cierra los ojos,
apoya tu dolor en el hombro de un amigo
y por más que creas escuchar
el susurrar lejano de la muerte
ignóralo.
Porque el único paraíso auténtico,
el único estado en el que acaso podrás sonreír eternamente
será aquel otro rincón de olvido
en donde pasear, inconscientemente,
habiendo desechado la idea de la muerte.

Aunque para ser feliz en este mundo
también tendrías que acallar la injusticia, la guerra…
los males endémicos de toda civilización decadente.
Como opción te queda levantar una sólida fortaleza
juntando los ladrillos de tu imaginación. Y entonces
habitar en ella como un loco elegante
que cree que este mundo de tristeza
existe sólo en su corazón.

Para ser feliz en este mundo cierra los ojos,
y piensa que el zumbido de la rabia que te impide centrarte
es más llevadero con algunos medicamentos
o con grandes dosis de ironía. Sea como sea,
piensa que para ser feliz en este mundo
lo mejor es olvidarse de que este mundo es este mundo.
Y de que todos contribuimos a que así sea
con nuestra pequeña porción de olvido.

15 jun. 2006

De la salvación y otras miserias...

Es difícil saber donde estriba realmente la causa de los problemas que angustian de modo generalizado al hombre moderno. Primero porque es imposible generalizar, vivimos una época en la que el hombre y la mujer se caracterizan ante todo por su individualidad. La personalidad lo es todo y más. Cuando digo personalidad me refiero a esa cualidad inherente a todo ser humano por la cual algunos parecen mejores que otros y también viceversa. Por desgracia pienso que el más fuerte se lleva siempre lo mejor del pastel, dejando a los demás sólo las migajas.
La segunda causa que nos dificulta la posibilidad de discernir un punto focal para todo malestar social sería el egoísmo. Ya que casi todo el mundo antepone sus derechos a los de los demás, resulta difícil saber hasta donde estamos obligados a claudicar ante el prójimo, porque ceder en aquello que nos han enseñado, o que hemos entendido como correcto, es algo a lo que nadie está demasiado acostumbrado. Si supieramos realmente donde acaban nuestros derechos y donde comienzan nuestras obligaciones, estaríamos un paso más cerca del verdadero meollo que nos trae a todos de cabeza. Egoismo y personalidad: pienso, luego existo.... ¿Luego soy el único que piensa? No; intentemos aferrarnos a los hechos, creer en la diversidad de lo tangible. Bien. Existir existimos todos, por mucho que le pese al difunto Descartes, pero siempre anteponemos nuestra propia vivencia a la de los demás. Dicho así parece bastante lícito, pero atención, aquí viene la pregunta difícil: ¿Por qué tendemos a pensar que la salvación es algo así como el naipe secreto que dios nos tiene destinado? Eso, claro está, suponiendo que aún nos quede alguna esperanza. Lo que me lleva directamente a la cuestión que quería tratar desde un principio: los libros de autoayuda.

A ver... ¿alguien sabe exactamente para qué sirve un libro de autoayuda? Supuestamente nos ayuda a ponernos en marcha, queramos o no, hacia la felicidad más estereotipada, más estúpidamente perfecta. Lo que trato de decir es que todo hombre o mujer que habite este mundo tiene sus pequeños problemas, sus angustiosos fracasos, sus viejos desengaños... Todo hombre o mujer convive con este tipo de miserias, que de algún modo puede amar porque pueden llegar a enriquecerle. Entonces; ¿por qué queremos ser convencidos de que nuestra vida puede ser literalmente perfecta? Para mí que la presión que ejercen aquellos que nos invitan continuamente a la autosuperación es más perjudicial que el hecho de adolecer algo de imperfeccción en nuestras vidas.
Mientras convivimos inconscientemente con nuestras miserias éstas nos son necesarias, nos ayudan a recordar que hay cosas por las que en verdad merece la pena vivir, en contraposición a otras que nos dan cien patadas. Pero desde el momento en que alguien nos convence de que nuestra vida siempre puede ser mejor, empezamos a sentir cierto desasosiego que nos conduce a a aborrecer las comunes debilidades que esconde todo ser humano.

Hacedme caso: sin que sirva de precedente, arrojad al fuego todos los libros de autoayuda que os han recomendado y aprended a disfrutar de vuestras pequeñas miserias.


Es increible lo que puede cambiar un cuadro cuando le sacas una buena foto. Esta obra en cuestión tiene tintes simbolistas, pues el significado de los elementos figurativos que aparecen en primer término evoca el sentido de alguna obra prerrafaelista en la que la mazana simbolizaba el pecado original, es decir, el sexo, y la vela venía a reflejar la presencia del espiritu. Estos dos elementos, desquitados de la referencia cristiana, alumbrarían el equilibrio carnal y espiritual que tratan de alcanzar los amantes en el breve plazo de tiempo que se les concede. Tal vez el resto de la estética del cuadro, muy ambigua por lo demás, no suponga ningún sentido en concreto, pero en mi opinión contribuye a crear cierto misterio; carácteristica común a todos los cuadros abstractos en mi humilde parecer, ya que, en cualquier caso, es el espectador quien debe hallar una interpretación coherente con la que disfrutar de la obra.

14 jun. 2006



EL REFLEJO DEL MAR


El mar empieza en tus ojos y en tus ojos crece...
reflujo de sal, en tu mirar ausente, crece.
Y hasta abarcarlo todo se asemeja al tiempo,
hasta tornarse mar no es más que silencio.
Una orilla triste pudiera ser tu pensamiento,
un horizonte eterno quizás fuera tu sueño.
Pero tu mirada sería ese inmenso espejo
en el que contemplar despierto lo que duerme dentro.
Ese mar me aguarda bajo el cielo gris del alba...
Pero no son tus ojos. Es mi rostro dentro de ellos
con la extraña expresión de un enamorado muerto.

"circo"

Blando rumor de las calles, cauce de voces;
en el instante de ver todo se emplaza en mi centro.
Acalla el pensamiento el conjunto de nombres,
uno a uno, voz de voces, se entremezclan y hablan.
Soy testigo. El hombre es esto: un rumor de silencios.
El hombre es nada sin la continuidad del resto.
Miro a lo lejos: por un instante estoy dentro.
Voz de muchos, tiempo sin nombre…
la realidad es el todo, suma del sueño, voz de voces…

13 jun. 2006

Decidme, vosotros que comprendéis el orden
alcanzando a discernir el ego de la desnudez:
¿dónde culmina el perfecto entendimiento
para dejar paso a la imaginación?
Sé que toda verdad nace del hombre.
Y que el hombre sueña para creer.
Sé que el hombre es piel y músculo,
materia que sustenta el mundo y lo interpreta
y que busca la verdad para alcanzar la ciencia.
Pero yo… tenéis que comprenderme,
vosotros, que perseguís el centro de la luz,
que dais un sentido perpetuo a cada cosa.
Vosotros que siempre estáis a un paso
de disipar los misterios de la noche.
Por favor, decidme:
¿qué verdad puede alcanzar el hombre
sin que sea a fuerza de escuchar al tiempo?
¿Qué verdad que no sea un vasto reflejo
de su propio corazón durmiente?
Corazón que sueña grandes sueños
para ser derrotado por vuestro perfecto entendimiento.
Esto es esto, ahí acaba el mundo que ya creemos hecho…
pero no hay nada más lejos.
Esto es también la distancia que rige el tiempo,
el instante que crece para ensanchar su secreto.
Esto es también el mundo entrevisto en silencio
cuando una ilusión nos mantiene despiertos.
¿Qué me decís de la magia, pensadores siniestros,
de la posibilidad de crear el verdadero momento?

¿Qué me decís de la posibilidad de crearlo todo de nuevo?

11 jun. 2006



El tiempo se entremezcla
secretamente
con el arte de discernir
el juego sin metas
de la vida

el artista
perseguidor sonámbulo
teje fábulas azules
mientras tú
soñadora triste
accedes al juego
de la mentira

y sin embargo…

la ruta comienza en los azares
tiempo puro de toda necesidad
y sin embargo tú
soñadora triste diáfana
soñadora
entreves el final del camino
en los ojos de la fiebre

¿Ahora? Llena tus manos de sal
y dirígete a los puertos invisibles
allí
los peces surcan el vacío
con gracilidad informe
allí
el sueño se desdice de la muerte
y un viejo capitán sin navío
dirige las olas y vierte
su furia en el vientre de la noche
poesía
y noche
son el juego sin metas de la vida
y la mentira

ahora
y sin embargo
siempre
dirígete y vuelve
para que al fin sepas
qué camino persigue
el juego sin metas de la vida





8 jun. 2006


Como pueden ver, este cuadro ha sufrido algunos retoques. He tratado de mejorar las sombras y de darle más profundidad al fondo, ya que tenía la impresión de que el resultado hasta ahora era demasiado simple. Ahí se los dejo para que lo disfruten.

5 jun. 2006





Amor, no seas de luz ni de sombra.
Elige tu haber único entre las cosas sin juicio,
como verdad pura que se manifiesta a veces
en los actos desnudos del necesario presente.
Ni ayer ni mañana ni triunfo ni culpa…
Sé simplemente la vocación del hecho
que jamás trae preguntas.
Amor, voz que me cruza,
ni de la noche seas,
menos aún del día;
que para cegarnos de luz ya está tu renuncia.
No quieras ser más de lo que ya eres,
no busques más de lo que no necesitas.
Pues caminas entre aceros,
cuando batir tus alas podrías.
Existe, tan sólo, como las demás cosas vivas
que no cargan la duda de soñarse imperfectas,
que no buscan vencer o cantarle a la muerte.
Sé tan sólo el rostro que en ti podría
besar en silencio las verdades que sientes.
Que no hay errores, amor,
no hay errores que puedan
sitiar de ti la justa esperanza
cuando olvidas la lucha.


4 jun. 2006



He hecho un primer plano de la cara porque algunos ya estaban dirimiendo sobre si el niño del retrato, tenía, o no, síndorme de down. En mi opinión hay cierta expresión de picardía al observar la cara con más detalle. En la otra foto puede apreciarse el cuadro terminado o prácticamente terminado (aún no estoy del todo seguro, pero creo que no va a dar mucho más de sí...)

1 jun. 2006


Otro autorretrato. Sólo que en este apenas sabía sumar dos y dos. Debía de tener unos cuatro o cinco años cuando me sacaron la foto que sirvió de modelo para este cuadrito tan tierno. Creo que muchos se sentiran identificados con el pelado. Ese día estabamos recogiendo flores en el campo y tal vez esté exagerando, pero creo tener un vago recuerdo de como mis pies se abrían paso entre la hierba seca, un recuerdo muy vago, pero me motivo lo suficiente como para ponerme manos a la obra. Decir, para terminar, que este lo he pintado para mí, porque quería hacer algo así como un homenaje a mi propia infancia. Qué tiempos aquellos...!!!